Así fue el reporteo chileno de Jorge Said desde la guerra en Ucrania
El periodista y corresponsal de guerra relató la intensa experiencia de ingresar a la línea de frente en Ucrania junto a la reportera Sofía García-Huidobro, mostrando el drama humano, el impacto de los drones y las historias de soldados y madres marcadas por la invasión rusa.
El reportaje “Secretos de un reportero” mostró cómo periodistas chilenos ingresaron a zonas de combate en Ucrania durante 2025, recorriendo Kiev y Járkov para retratar el impacto humano de la guerra, las nuevas tecnologías militares y el dolor de las familias que aún buscan a sus desaparecidos.
“Secretos de un reportero” presentó un nuevo episodio sobre la guerra entre Rusia y Ucrania. La cobertura, realizada por el experimentado corresponsal Jorge Said junto a la periodista chilena Sofía García-Huidobro, mostró el ingreso a zonas cercanas a la línea de combate y reveló cómo la guerra se ha transformado después de más de tres años de conflicto.
El equipo comenzó su recorrido en Kiev, ciudad marcada por símbolos bélicos, barricadas y memoriales improvisados. Un momento en que ambos periodistas describieron cómo la capital ucraniana vive permanentemente rodeada de recuerdos de la guerra: tanques exhibidos en las calles, edificios dañados y una población acostumbrada a convivir con sirenas y amenazas constantes.
Said relató algo que vio en la plaza Maidán, donde decenas de madres protestaban exigiendo información sobre hijos desaparecidos en combate. Allí supo del caso de una mujer que recibió el último registro de su hijo gravemente herido antes de perder completamente su rastro.
“Las madres están presentes en todos los conflictos”, relató Said, recordando la desesperación de mujeres que pedían respuestas sobre soldados desaparecidos o abandonados en el frente.
La cobertura también permitió conocer otra arista de la guerra moderna: la presencia de mercenarios extranjeros. En el reportaje aparecieron combatientes latinoamericanos, principalmente colombianos, quienes explicaron por qué decidieron integrarse al conflicto.
“Los latinos somos la fuerza más grande ahora mismo que apoya el conflicto de Ucrania”, aseguró uno de los combatientes entrevistados, describiendo el desgaste psicológico que implica perder compañeros constantemente.
Posteriormente, el equipo viajó hasta Járkov, una de las ciudades más golpeadas por los bombardeos rusos. El trayecto en tren hacia el frente estuvo marcado por la tensión y el miedo. Incluso pasajeros evacuados cuestionaban por qué los periodistas querían acercarse nuevamente a una zona tan peligrosa.
Al llegar, la realidad fue brutal: explosiones permanentes, sirenas constantes y una población que, pese al horror, intenta mantener una rutina cotidiana.
“Es 20 o 30 veces al día que suenan las sirenas”, explicó el corresponsal, reconociendo cómo el estrés termina normalizándose entre quienes llevan años viviendo bajo ataque.
Uno de los hallazgos más sorprendentes fue conocer las escuelas subterráneas construidas en Járkov. Debido a los constantes bombardeos, cientos de niños reciben educación bajo tierra, en instalaciones secretas protegidas por estrictos protocolos de seguridad.
Además de materias tradicionales, los estudiantes aprenden identificación de minas y primeros auxilios, conocimientos considerados esenciales para sobrevivir en zonas de guerra.
La historia de la guerra de Ucrania
La invasión rusa a gran escala comenzó en febrero de 2022, cuando tropas del Kremlin ingresaron a territorio ucraniano. Lo que inicialmente parecía una guerra convencional basada en tanques, artillería pesada y combate terrestre, evolucionó rápidamente hacia un conflicto tecnológico dominado por drones.
Según cifras mencionadas por Jorge Said, las pérdidas humanas podrían alcanzar cientos de miles de soldados muertos entre ambos bandos, convirtiéndose en uno de los conflictos más devastadores del siglo XXI.
Por otro lado, el reportero acompañó a la Brigada 127 en el norte de Járkov, a pocos kilómetros del combate activo. Allí registraron explosiones reales, maniobras militares y testimonios de soldados agotados tras años de guerra.
El capítulo también mostró cómo muchos jóvenes que antes eran estudiantes, campesinos o artistas hoy se encuentran combatiendo en trincheras.
La cobertura chilena desde la guerra en Ucrania
La experiencia tuvo un fuerte impacto emocional tanto para el corresponsal como para Sofía García-Huidobro, quien enfrentó por primera vez una cobertura en una zona de guerra activa.
La periodista reconoció el miedo constante durante el viaje hacia Járkov y recordó la impresión de convivir con civiles evacuados que regresaban a ciudades destruidas.
Otro elemento que marcó profundamente al equipo fue comprobar cómo la guerra termina modificando completamente la infancia. Ver colegios subterráneos y niños aprendiendo protocolos de supervivencia dejó una huella imborrable en los periodistas.
El corresponsal también reflexionó sobre el desgaste psicológico de los soldados, muchos de ellos agotados tras tres años de combate continuo. Pese al cansancio, la mayoría aseguró mantener la esperanza de regresar algún día a una vida normal.
La cobertura buscó precisamente humanizar el conflicto y mostrar que detrás de las cifras existen familias destruidas, generaciones completas traumatizadas y una sociedad obligada a adaptarse a la violencia cotidiana.
Preguntas frecuentes sobre la guerra en Ucrania y el reportaje “Secretos de un reportero”
¿Qué mostró el reportaje “Secretos de un reportero” sobre Ucrania?
El programa mostró testimonios de soldados, madres de desaparecidos y civiles que viven en ciudades bombardeadas, además del funcionamiento de escuelas subterráneas y el impacto de los drones en la guerra moderna.
¿Quién acompañó al corresponsal en esta cobertura?
La periodista chilena Sofía García-Huidobro participó por primera vez en una cobertura en la línea de frente del conflicto entre Rusia y Ucrania.
¿Por qué la guerra en Ucrania cambió después de 2022?
Porque pasó de ser una guerra convencional con tanques y artillería a un conflicto dominado por drones, vigilancia tecnológica y ataques de precisión a larga distancia.




