Ginecólogo alerta sobre el efecto del estrés en la salud reproductiva femenina
El ginecólogo especialista en fertilidad Ricardo Pommer explicó en Mi Segundo Tiempo cómo el estrés crónico altera el equilibrio hormonal de las mujeres, afecta la ovulación y dificulta el embarazo, especialmente en contextos de maternidad tardía y presión social.
En el programa "Mi Segundo Tiempo", el ginecólogo especialista en fertilidad Ricardo Pommer, de Clínica MEDS, abordó cómo el estrés crónico impacta directamente en el cuerpo de las mujeres, especialmente en su salud hormonal y reproductiva.
En conversación con la conductora Leonor Varela, explicó que cuando una mujer "está sometida a un estrés grande y sostenido, pasan muchas cosas en su cuerpo. Los ciclos se vuelven menos ovulatorios y aumenta la prolactina, una hormona que interfiere directamente en la fertilidad”.
En medicina reproductiva, estos efectos se ven de forma concreta: mujeres que cumplen con todo lo indicado y, aun así, no logran embarazarse por mucho que lo deseen. "Ese estrés se mezcla con la culpa y empieza a golpear en todos los planos: emocional, físico y social”, comentó el ginecólogo.
El impacto no es solo biológico. La presión social y cultural también juega un rol clave, especialmente en torno a la maternidad. “Nuestra sociedad sigue siendo machista en ese sentido: se instala la idea de que las mujeres ‘tienen’ que dar hijos. En tratamientos de fertilidad, muchas viven no solo su propio duelo, sino también el duelo del entorno”, agrega el médico.
Estrés crónico y fertilidad: cómo afecta la salud hormonal de las mujeres
En Chile, la edad promedio del primer hijo bordea hoy los 32 a 33 años, una tendencia que responde al desarrollo profesional, económico y personal de las mujeres. Sin embargo, biológicamente, el reloj avanza en sentido contrario y eso ha preocupado a las mujeres que desean ser madres.
Ante la pregunta de atrasar la maternidad y que esta sea viable, el doctor dio una respuesta: "El gran problema es que mientras socialmente avanzamos, biológicamente retrocedemos. Los óvulos no se renuevan y envejecen. A los 40 años, la probabilidad de lograr un embarazo natural puede caer al 5%”, advirtió el doctor Pommer.
Aunque la ciencia y la tecnología han facilitado una solución para las mujeres que deseen tener hijos biológicos. La congelación de óvulos se presenta como una opción, aunque todavía poco accesible por valores económicos.
“La ventana ideal para congelar óvulos es entre los 30 y 34 años, pero sigue siendo caro y no existe una política pública que lo haga masivo y accesible”, enfatizó el doctor Pommer.

