Sabores

Dieta Mediterránea, de Italia a Chile

La dieta mediterránea al alcance del bolsillo: expertas recomiendan qué comprar en la Vega Central

Por: Vania Ramos
Compartir
Facebook Twitter Whatsapp

Dos nutricionistas chilenas pusieron a prueba uno de los mayores mitos alimentarios: que comer saludable es caro. Con una lista basada en la dieta mediterránea, recorrieron La Vega y lograron alimentar a una familia por menos de $80 mil semanales, el promedio estimado por el INE.

En Santiago, las nutricionistas Daniela Zara Saror e Isidora Pierattini demostraron que una familia de tres personas puede seguir una dieta mediterránea equilibrada con un presupuesto semanal de $79.130, comprando alimentos en La Vega y eligiendo productos frescos, de temporada y accesibles.

En un ejercicio práctico que desafía uno de los prejuicios más extendidos sobre alimentación, las nutricionistas Daniela Zara Saror, coordinadora de investigación clínica en CNMEC, e Isidora Pierattini, nutricionista de Agrosuper, realizaron una compra completa en La Vega Central de Santiago. 

En marco del programa de 13C, Dieta Mediterránea, el objetivo de las expertas fue claro: comprobar si era posible seguir una dieta mediterránea —reconocida mundialmente por sus beneficios cardiovasculares y metabólicos— con un presupuesto similar al gasto promedio en alimentación de un hogar chileno, estimado por el Instituto Nacional de Estadísticas (INE) en $80 mil semanales para tres personas.

Nutricionistas compran en la Vega Central para cumplir con dieta mediterránea. Créditos: 13C.
Nutricionistas compran en la Vega Central para cumplir con dieta mediterránea. Créditos: 13C.

La experiencia comenzó con la compra de verduras, uno de los pilares de este patrón alimentario. En distintos puestos encontraron precios accesibles:

  • Tomate a $800 el kilo
  • Zanahorias a $700
  • Cebollas a 4 por $1.000

En total, lograron adquirir 6 kilos de verduras por solo $6.150, destacando la importancia de la variedad de colores y nutrientes.

Luego incorporaron frutas de temporada como frutillas, plátanos y melón, sumando aproximadamente $6.500, junto a legumbres como lentejas y garbanzos por cerca de $4.000 en total.

Uno de los puntos clave fue la inclusión de grasas saludables, como la palta, con un costo aproximado de $5.500 por kilo y medio, además de frutos secos como almendras, donde optaron por una compra estratégica de menor cantidad ($3.000 por 250 gramos).

En proteínas, eligieron alternativas accesibles:

  • Pollo (medio kilo)
  • Carne magra (medio kilo por $6.000)
  • Atún enlatado como opción económica frente al pescado fresco

A esto se sumaron huevos, lácteos, pan integral, arroz y aceite de oliva —este último, uno de los emblemas de la dieta mediterránea— con un valor cercano a $6.990 por 500 ml.

El resultado final: $79.130, cumpliendo el objetivo sin sacrificar calidad nutricional. 

Este ejercicio no solo entrega cifras, sino una conclusión clara: comer saludable en Chile no es un lujo, sino una decisión informada.

La clave de la dieta mediterránea 

Nutricionistas compran en la Vega Central para cumplir con la dieta mediterránea. Créditos: 13C.
Nutricionistas compran en la Vega Central para cumplir con la dieta mediterránea. Créditos: 13C.

La dieta mediterránea ha sido catalogada por organismos internacionales como uno de los patrones alimentarios más saludables del mundo. Se basa en el consumo de verduras, frutas, legumbres, cereales integrales, grasas saludables y proteínas magras, limitando los ultraprocesados.

En Chile, sin embargo, existe la percepción de que este tipo de alimentación es costosa y difícil de implementar. Esto se ve reforzado por el aumento sostenido en el precio de los alimentos y los cambios en los hábitos de consumo.

Según datos recientes, el gasto en alimentación representa una parte significativa del presupuesto familiar, lo que ha llevado a muchas personas a optar por productos más económicos pero menos saludables.

La experiencia realizada por las nutricionistas busca precisamente derribar este mito, demostrando que la planificación y la elección inteligente de alimentos pueden marcar la diferencia.

Además, las expertas se unieron al debate sobre el acceso a alimentos saludables en distintos sectores del país, especialmente fuera de grandes centros urbanos como Santiago.

Tomates en la Vega Central. 13C.
Tomates en la Vega Central. 13C.

Su salida a la Vega Central conecta con una preocupación transversal: cómo comer mejor sin aumentar el gasto mensual, en un contexto económico desafiante. Su ejercicio pone énfasis en el servicio a la audiencia, entregando herramientas concretas y aplicables en la vida diaria, con un enfoque cercano y educativo.

Además, refuerza el rol de 13C y del programa Dieta Mediterránea, como un medio que no solo informa, sino que también contribuye al bienestar de las personas a través de contenido útil y basado en evidencia.

Dieta Mediterránea: Tabla de alimentos que puedes comprar en la Vega Central

Categoría Producto principal Costo aproximado
Verduras (6 kg) Tomate, zanahoria, cebolla $6.150
Frutas (5 kg) Frutilla, plátano, melón $6.500
Legumbres (2 kg) Lentejas, garbanzos $4.000
Grasas saludables Palta + aceite de oliva $12.490
Proteínas Pollo, carne, atún $10.000 aprox
Abarrotes Pan, arroz, fideos integrales $11.200
Lácteos y huevos Leche, yogur, huevos $6.000 aprox
Total semanal   $79.130

Preguntas frecuentes sobre dieta mediterránea económica

¿Es realmente más barata la dieta mediterránea en Chile?
Sí, si se priorizan alimentos de temporada, compras en ferias y productos básicos como legumbres, verduras y cereales integrales, el costo puede ajustarse al promedio nacional.

¿Qué alimentos son esenciales en esta dieta?
Verduras, frutas, legumbres, aceite de oliva, frutos secos, pescados o alternativas como atún, además de cereales integrales y lácteos en moderación.

¿Se puede seguir esta dieta sin dejar de comer pan o carne?
Sí. La dieta mediterránea no prohíbe alimentos, sino que promueve el equilibrio. Se pueden consumir carnes magras y pan integral en cantidades moderadas. 

Comentarios