¿Qué es la Santa Muerte? El origen y significado de este culto popular
Jorge Said nos comparte el fenómeno religioso de la Santa Muerte, una devoción que reúne a millones de fieles en América Latina. Además, revela cómo este culto convive con la violencia del narcotráfico y con las historias de quienes buscan protección, justicia o consuelo.
El reportaje de "Secretos de un reportero" explora el culto a la Santa Muerte en México, una devoción con millones de seguidores que buscan protección ante la violencia, incluyendo migrantes, comerciantes y también integrantes del narcotráfico.
Jorge Said regresó con una nueva temporada de "Secretos de un reportero", el programa donde nos muestra material de archivo inédito de sus investigaciones por el mundo.
En el primer episodio del tercer ciclo, el periodista nos mostró la vida del crimen organizado en Norteamérica y cómo ellos tienen cultos espirituales similares a las cristianas.
“Nos adentramos en las huellas del narcotráfico en México, en el corazón de los carteles, para conocer desde el impactante culto a la Santa Muerte y la capilla de Jesús Malverde (el santo patrono de los narcos), hasta los espectaculares y surrealistas mausoleos de los Jardines de Humaya”, reveló Said en la previa al estreno del programa.
"Yo siempre he pensado que México es realmente el país latinoamericano más surrealista, por sus grandes rituales y fiestas religiosas. Pero, además, existen muchísimos problemas con los narcos, porque los tres grandes ha fallecido o están presos", confesó y agregó: "Yo reporteé en terreno, y tengo muy buena relación con las madres rastreadoras de sus hijos. Porque en ese país hay más de 150 mil personas desaparecidas en manos del narcotráfico. De quienes, contradictoriamente, son muy religiosos”.
La Santa Muerte: la investigación de Jorge Said sobre este culto mexicano
En Secretos de un reportero, Jorge Said nos mostró imágenes de su viaje a México y cómo aprendió de la devoción que tienen los barrios populares, cárceles y comunidades marcadas por la violencia por una figura religiosa nacida del sincretismo.
La espiritualidad popular ha dado origen a uno de los cultos más polémicos y extendidos de América Latina: Nuestra Señora de la Santa Muerte. Conocida como Santa Muerte, esta figura es representada como un esqueleto vestido con túnicas y portando una guadaña, se ha convertido en una deidad venerada por millones de personas que buscan protección frente a la adversidad.
El culto reúne a personas de distintos ámbitos sociales. Entre sus devotos hay policías, comerciantes, migrantes y presos, quienes acuden a sus altares para pedir favores o agradecer milagros. Sin embargo, con el paso del tiempo, también se ha vinculado a sectores del narcotráfico, que la invocan como protectora frente a los peligros del crimen organizado.
En muchos rituales dedicados a la Santa Muerte se realizan oraciones, ofrendas y ceremonias colectivas. Velas, flores, alcohol y objetos personales son parte de los elementos que los fieles dejan en los altares con la esperanza de obtener ayuda.
El origen de la Santa Muerte
México ha tenido una cercana relación con la muerte como culto desde antes de la llegada de los conquistadores españoles. De hecho, Mictlantecuhtli, era considerado como el señor de la muerte y Mictlancihuatl, la diosa de la muerte, estos dioses gobernaban el Mictlán, el inframundo donde llegaban los muertos y eran representadas con rasgos esqueléticos.
En las culturas mesoamericanas la muerte no era negativa. Se veía como parte natural del ciclo de la vida. Durante la colonización española también llegó a América una iconografía cristiana que representaba a la muerte como un esqueleto con una guadaña, símbolo del paso inevitable del tiempo.
Además, en el catolicismo existían prácticas de veneración hacia ánimas del purgatorio o representaciones de la muerte utilizadas como recordatorio espiritual.
El culto a la Santa Muerte habría surgido en Catemaco, Veracruz, cuando un hombre aseguró ver la figura de la Muerte dibujada en las tablas de su choza. Según el relato, acudió a un sacerdote para que confirmara la imagen y la canonizara, pero el religioso se negó y la calificó como un rito satánico.
Desde entonces, la devoción comenzó a difundirse de manera informal, de persona a persona y sin una organización religiosa estable, en parte por el temor a ser asociada con el satanismo. Con el tiempo, el culto se extendió a otras regiones de México y se registró su presencia en el estado de Hidalgo hacia 1965, donde empezó a ser venerada especialmente por personas que viven o trabajan en contextos de alto riesgo, como policías, políticos o individuos vinculados al crimen organizado.
Sin embargo, en los últimos años ha experimentado un crecimiento significativo, expandiéndose hacia otros países de la región. Para algunos observadores, el crecimiento de la devoción a la Santa Muerte refleja las profundas desigualdades sociales y el clima de inseguridad que afecta a varias regiones de México.
En contextos donde la violencia es pan de cada día, muchos creyentes encuentran en la Santa Muerte una forma de enfrentar el miedo y la incertidumbre.
Preguntas sobre la Santa Muerte
¿Qué representa la Santa Muerte?
La Santa Muerte es una figura de devoción popular representada como un esqueleto con túnica y guadaña. Sus seguidores creen que puede otorgar protección, favores y justicia, especialmente en contextos de violencia o dificultad.
¿Qué es el sincretismo?
El sincretismo es el proceso mediante el cual se mezclan o combinan creencias, tradiciones o prácticas de distintas religiones o culturas, dando origen a una nueva forma de expresión espiritual o cultural.
En el caso de la Santa Muerte, el sincretismo se refleja en la mezcla de creencias indígenas sobre la muerte, símbolos del cristianismo (como velas, oraciones o altares) y prácticas de espiritualidad popular. Esta combinación dio origen a una devoción que hoy tiene millones de seguidores, aunque no sea reconocida por las religiones oficiales.
¿Por qué algunas personas vinculadas al narcotráfico veneran a la Santa Muerte?
Algunos integrantes del crimen organizado la consideran una protectora frente a los peligros de su actividad, como enfrentamientos, persecuciones policiales o traiciones dentro de los carteles.



