Mujeres de agua, capítulo 2: Elvia, alfarera Huilliche y su veta de greda en Chiloé
La cultora Elvia Raimilla lidera un trabajo de conservación cultural en el sector de Ipigüío, rescatando vetas naturales de greda y fibras del bosque nativo chilote.
Elvia Ule Raimilla, cultora huilliche de Pihuio en Chiloé, rescata la alfarería tradicional en greda recolectando materia prima en vetas naturales junto al río. Heredó el oficio de su madre y de la recordada "abuela Herminia", conservando técnicas ancestrales, recolección de boqui y transmisión de saberes comunitarios.
En el corazón del sector rural de Pihuio, a pocos minutos del río del mismo nombre en la isla grande de Chiloé, la artesana Elvia Ule Raimilla desarrolla una labor de resistencia cultural que se extiende por más de 38 años de residencia continua en el sector.
Su trabajo cotidiano se concentra en la recolección directa de materias primas desde la naturaleza, destacando la extracción manual de greda ancestral y la recolección de fibras naturales como el boqui para la confección de canastos y enseres domésticos.

El proceso de extracción de la greda no es una tarea automatizada ni sencilla. Según relata Ule, el traslado del barro requiere un esfuerzo físico considerable que involucra el transporte manual de cargas que varían entre los 20 y 25 kilos. Históricamente, el traslado de estos materiales hacia localidades como Caulín se realizaba mediante embarcaciones a vela, botes a remo, caballos y carretas, reflejando el carácter orgánico de una práctica territorial enraizada en el archipiélago.
Para la preparación del material, la alfarera aplica la técnica tradicional de majado con maderos pesados, logrando una consistencia maleable similar a la plasticina. La quema de las piezas se ejecuta en fogones abiertos construidos sobre la tierra, utilizando madera de canelo como combustible principal.

La leña de canelo provee una llama uniforme que evita el agrietamiento de los cántaros, a diferencia de especies de mayor poder calórico como la tepa o la luma, las cuales terminan fracturando la arcilla por exceso de calor.
Cómo se hace la alfarería en greda huilliche
La práctica de la alfarería huilliche en el norte de Chiloé estuvo históricamente ligada a la economía del trueque y a la dinámica comunitaria de la minga.
En generaciones pasadas, representadas por la madre de Elvia, la difunta artesana María Edwina Raimilla Raimilla, y la recordada prima de esta, conocida afectuosamente como la "abuela Herminia", las piezas de greda como ollas, azucareras, callanas para tostar trigo, jarras y palmatorias eran intercambiadas en las islas vecinas por alimentos básicos como trigo, cerdos y aves de corral.
Esta actividad cultural y productiva se encuentra hoy amenazada por la transformación del ecosistema insular. La creciente parcelación de predios y la intervención de la masa forestal han reducido drásticamente la presencia de bosques nativos donde crecen especies esenciales como el boqui.

Los antiguos tramos de montaña virgen descritos por los mayores han dado paso a terrenos fragmentados, obligando a los artesanos a recorrer largas distancias para encontrar insumos botánicos y vetas de arcilla activa.
La cosmología huilliche vincula de forma estrecha el entorno natural con el bienestar espiritual del pueblo. En la tradición local, tres árboles nativos concentran valores fundamentales: el canelo aporta la fortaleza, el chaumán entrega la sabiduría y el laurel promueve la paz.
La pérdida progresiva de estos elementos en el paisaje insular representa un riesgo directo para la preservación del conocimiento identitario de las comunidades originarias.
Elvia Ule Raimilla: La guardiana de la greda ancestral que preserva la cultura en Chiloé
El reencuentro con la memoria material de su madre en las salas de exhibición del museo local constituye el eje emocional en el relato de Elvia Ule Raimilla.
Al revisar las piezas históricas fabricadas por su progenitora y las fotografías de archivo que registran el proceso de amasado con los pies, la cultora reafirmó su compromiso de impedir que el oficio desaparezca del mapa cultural de la Región de Los Lagos.
"Yo de niña tengo lindos recuerdos de lo que es parte de la greda. Mi mamá me decía que cuando la abuela Herminia muriera, se iba a morir la greda. Ahí me picó el bichito y dije que no, que podíamos seguir mostrando lo que es la greda ancestral para mantener la tradición de la cultura huilliche", sostuvo Elvia durante el recorrido por el territorio.

Respecto al valor comercial de este arte, la alfarera enfatizó la motivación espiritual detrás de cada pieza: "En la artesanía tú no ganas plata, no es que vivas de esto, sino que sientes el amor por lo tuyo. Independientemente de si hago una greda hoy o en dos años más, es lo mío, es lo que rescato. La sabiduría que recibí de mis mayores no la tienen todos y quiero que quede en este mundo".
Actualmente, Elvia imparte talleres prácticos orientados a niños y adultos de la provincia, enseñando técnicas de hiladura, teñido natural, reconocimiento de hierbas medicinales y alfarería. Su objetivo central es transmitir la cosmovisión huilliche a las nuevas generaciones para asegurar la continuidad de una herencia cultural única.
Preguntas frecuentes sobre la alfarería en greda de Chiloé

¿Quién es Elvia Ule Raimilla y qué arte realiza en Chiloé?
Es una cultora y artesana huilliche del sector de Pugueñún y Pihuio que rescata la alfarería ancestral en greda y el tejido en fibras naturales. Heredó los conocimientos de su madre, María Edwina Raimilla, manteniendo viva la tradición en la isla de Chiloé.
¿Por qué se utiliza leña de canelo para quemar las piezas de greda?
La leña de canelo entrega un fuego parejo de menor intensidad que evita grietas en la arcilla. Maderas como la tepa o la luma generan un calor excesivo que fractura los cántaros durante el proceso de cocción en fogón abierto.
¿Qué importancia tienen los árboles sagrados para el pueblo huilliche?
En la cultura huilliche existen tres árboles sagrados: el canelo (otorga fortaleza), el chaumán (entrega sabiduría) y el laurel (brinda paz). Estos elementos vegetales forman parte esencial del equilibrio socio-espiritual y de la medicina tradicional en Chiloé.
