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La tecnología bajo el mar que podría ayudar a Chile a enfrentar la escasez hídrica

Por: 13C
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Los proyectos combinan innovación, sostenibilidad y gran capacidad de producción para responder a uno de los desafíos más urgentes del siglo XXI: el acceso al agua.

La escasez de agua se ha convertido en uno de los principales desafíos para numerosos países durante las últimas décadas. El aumento de las temperaturas, las sequías prolongadas y la creciente demanda de recursos hídricos han obligado a diversas naciones a buscar nuevas soluciones para garantizar el abastecimiento de agua potable.

En ese contexto, Marruecos ha impulsado una ambiciosa estrategia de infraestructura hídrica basada en la construcción de plantas desaladoras de gran capacidad. Entre los proyectos más relevantes destacan las instalaciones desarrolladas en las ciudades de Safi y Casablanca, consideradas algunas de las más importantes de todo el continente africano.

Chile mira a Marruecos: la tecnología de túneles submarinos que impulsa gigantescas desaladoras

La planta desaladora de Safi alcanzará una producción cercana a los 1.300 litros por segundo, mientras que la gigantesca instalación de Casablanca proyecta una capacidad cercana a los 9.500 litros por segundo, transformándose en la desaladora más grande de África una vez que entre en operación.

Matías Egaña en Megaproyectos. Créditos: 13C
Matías Egaña en Megaproyectos. Créditos: 13C

Sin embargo, detrás de estas impresionantes cifras existe una tecnología que pasa prácticamente desapercibida para la mayoría de las personas: la construcción de microtúneles submarinos mediante el sistema conocido como Pipe Jacking.

Este método permite ejecutar túneles desde tierra firme, avanzando bajo la costa y el fondo marino sin necesidad de realizar excavaciones abiertas que alteren significativamente playas, ecosistemas costeros o infraestructura urbana.

El procedimiento utiliza una máquina tuneladora especializada que excava el terreno mientras detrás de ella se empujan enormes tubos prefabricados de hormigón armado. A diferencia de otros sistemas constructivos, estos elementos no funcionan como revestimientos temporales, sino que constituyen la infraestructura definitiva por donde circulará el agua.

La magnitud de la ingeniería involucrada es considerable. Los sistemas de empuje pueden generar fuerzas cercanas a las 2.400 toneladas, lo que exige que cada componente estructural sea diseñado para soportar importantes cargas mecánicas y la constante exposición al ambiente marino.

Los tubos utilizados alcanzan diámetros cercanos a los 3,1 metros, incorporan juntas especiales impermeables y son fabricados con hormigones capaces de resistir la acción corrosiva de los cloruros presentes en el agua de mar.

Otro aspecto fundamental corresponde al uso de bentonita, una mezcla compuesta por agua y arcilla que permite estabilizar el terreno durante la excavación y reducir la fricción entre las tuberías y el suelo. Gracias a esta tecnología es posible avanzar cientos de metros bajo tierra manteniendo la seguridad estructural del proyecto.

Durante la construcción de la planta de Safi, los equipos especializados lograron desarrollar más de 800 metros de túnel, alcanzando profundidades de hasta 25 metros bajo el nivel del mar.

Qué puede aprender Chile de las gigantescas desaladoras que Marruecos construye bajo el océano

La apuesta de Marruecos por la desalación no surge de manera aislada. El país enfrenta desde hace años una creciente presión sobre sus recursos hídricos producto de las variaciones climáticas y del aumento de la demanda asociado al crecimiento económico y urbano.

Las plantas desaladoras han pasado de ser soluciones complementarias a convertirse en infraestructura estratégica para garantizar el desarrollo futuro de regiones completas.

En el caso de Safi, el agua producida permitirá abastecer tanto a la población como a sectores productivos clave, entre ellos la agricultura y la minería de fosfatos, una de las actividades económicas más importantes para Marruecos.

Chile enfrenta desafíos similares. La denominada megasequía que ha afectado a distintas zonas del país durante más de una década ha impulsado la búsqueda de nuevas fuentes de abastecimiento para ciudades, industrias y proyectos mineros.

Diversas iniciativas desarrolladas en el norte de Chile ya incorporan sistemas de desalación como parte de su estrategia hídrica, reduciendo la presión sobre acuíferos, embalses y otras fuentes continentales.

El sistema Pipe Jacking permite desarrollar infraestructura hídrica con menor impacto ambiental.
El sistema Pipe Jacking permite desarrollar infraestructura hídrica con menor impacto ambiental.

La microtunelación también ha comenzado a ganar protagonismo en territorio nacional debido a sus ventajas ambientales y operacionales. Al evitar zanjas abiertas, disminuye significativamente el ruido, el polvo, las interrupciones del tránsito y las afectaciones a las comunidades cercanas.

En zonas costeras, además, permite proteger playas, ecosistemas marinos, actividades pesqueras e infraestructura turística, aspectos especialmente relevantes para proyectos ubicados en áreas de alto valor ambiental.

Durante el recorrido por estas obras, los especialistas destacaron que una de las principales fortalezas de la microtunelación es su capacidad para ejecutar infraestructura altamente compleja con una intervención superficial mínima.

Los ingenieros explicaron que gran parte de la operación se concentra en los llamados piques de ataque, enormes pozos desde donde se controla la excavación, se alimenta energéticamente la maquinaria y se incorporan los tubos prefabricados que conformarán el túnel.

Construcción de túnel por empresa Eurohinca. 13C.
Construcción de túnel por empresa Eurohinca. 13C.

Otra ventaja señalada por los expertos es que los trabajos se realizan prácticamente desde tierra firme, disminuyendo la dependencia de factores externos como marejadas, temporales o variaciones significativas de marea.

El ingeniero civil Gustavo Estay, presidente de la Corporación de Túneles y Espacios Subterráneos de Chile (CETES), destacó que esta tecnología se ha transformado en una alternativa cada vez más utilizada para proyectos de desalación debido a sus beneficios ambientales y operacionales.

Asimismo, enfatizó la importancia de difundir tecnologías subterráneas avanzadas que puedan contribuir al desarrollo de futuras obras de infraestructura en Chile.

Datos clave del proyecto

Proyecto Ubicación Capacidad
Desaladora de Safi Safi, Marruecos 1.300 litros por segundo
Desaladora de Casablanca Casablanca, Marruecos 9.500 litros por segundo
Longitud de túneles Casablanca Casablanca Más de 1.800 metros
Profundidad máxima de excavación Safi 25 metros bajo el nivel del mar
Fuerza máxima de empuje Pipe Jacking 2.400 toneladas
Diámetro de tuberías Safi 3,1 metros

Puntos clave

  • Marruecos desarrolla algunas de las desaladoras más grandes de África.
  • La planta de Casablanca será la mayor del continente.
  • Los túneles submarinos se construyen mediante tecnología Pipe Jacking.
  • La excavación se realiza desde tierra firme con mínimo impacto ambiental.
  • Chile observa con interés este tipo de soluciones frente a la crisis hídrica.
  • La microtunelación reduce alteraciones urbanas y costeras durante la construcción.

Preguntas frecuentes sobre las desaladoras y los microtúneles submarinos

¿Qué es el sistema Pipejacking?

Es una técnica de construcción de túneles que permite empujar tubos prefabricados de hormigón mientras una máquina excavadora avanza bajo tierra. Los tubos forman parte permanente de la infraestructura.

¿Por qué las desaladoras utilizan túneles submarinos?

Porque permiten captar agua de mar y descargar salmuera reduciendo el impacto ambiental sobre playas, ecosistemas costeros y actividades productivas cercanas.

¿Chile utiliza tecnología de microtunelación?

Sí. Diversos proyectos hídricos, sanitarios y mineros han incorporado sistemas de microtunelación debido a sus ventajas ambientales, urbanas y operacionales.

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