Ley 40 horas en la mira: estos son los tres ajustes que prepara el Gobierno de José Antonio Kast
Ad portas de que la jornada laboral baje a 42 horas, el Ejecutivo confirmó que mantendrá el cronograma de reducción, pero alista modificaciones en la aplicación de la norma.
El Gobierno de José Antonio Kast confirmó que mantendrá el calendario de la Ley 40 horas y aplicará tres ajustes a su implementación: flexibilizar la banda horaria, revisar la aplicación del artículo 22 inciso 2 y ajustar cómo se considera la colación dentro de la jornada. La reducción a 42 horas comenzará el 26 de abril en Chile.
La reducción de la jornada laboral en Chile entra en una fase decisiva. A pocas semanas de que comience a regir una nueva etapa de la Ley 40 horas, el Ejecutivo no solo ratificó el cronograma, sino que también anticipa cambios en la forma en que se aplicará la normativa.
La Ley 40 horas entra en su fase clave
El Gobierno encabezado por José Antonio Kast se encuentra preparando una serie de ajustes en la implementación de la Ley 40 horas, en la antesala de una nueva reducción de la jornada laboral.
De acuerdo con lo señalado por el subsecretario del Trabajo, Gustavo Rosende, estos cambios no alterarán el calendario vigente. En esa línea, la autoridad fue categórica al afirmar que “no hay ningún tipo de cambio” en el cronograma ya establecido.
Esto implica que se mantiene el hito clave del proceso: el 26 de abril la jornada laboral bajará de 44 a 42 horas semanales, como parte de una transición gradual que culminará en 2028, cuando se alcance el límite de 40 horas.
Además, el Ejecutivo confirmó que tampoco se modificará la forma en que se implementa la reducción, manteniéndose el esquema actual que considera una disminución de horas dentro de la jornada diaria.
Los tres ajustes que prepara el Gobierno de Kast
Sin embargo, sí se proyectan cambios relevantes en la aplicación práctica de la normativa. Estos se materializarían mediante dictámenes administrativos, sin alterar la estructura de la ley.
En específico, el Gobierno prepara tres ajustes clave. El primero apunta a flexibilizar la banda horaria, mecanismo que permite adelantar o retrasar el ingreso al trabajo. Actualmente, su aplicación ha estado limitada por interpretaciones que dificultan acuerdos entre empleadores y trabajadores, situación que el Ejecutivo busca corregir.
El segundo foco está en el artículo 22, inciso 2, que regula a los trabajadores excluidos de la jornada laboral. Desde el Gobierno consideran que su interpretación ha sido más restrictiva que el espíritu original de la ley, por lo que se evalúa ajustar su aplicación.
El tercer punto se relaciona con la colación, específicamente con la forma en que este tiempo se considera dentro de la jornada laboral. Hoy, este periodo no puede imputarse a la reducción de horas, y el Ejecutivo busca evitar que la implementación genere efectos no previstos en la carga laboral.
Según explicó Rosende, el objetivo de estos ajustes es mejorar la implementación y dar mayor flexibilidad, utilizando herramientas que ya contempla la normativa, pero que -a su juicio- no han sido plenamente aprovechadas.
“Cuando hablamos de flexibilidad, hablamos de cómo se distribuyen las horas de trabajo y no de reducir derechos laborales”, enfatizó la autoridad.
Cuenta regresiva para las 42 horas: claves de una reforma en marcha
La Ley 40 horas se ha consolidado como una de las reformas laborales más relevantes en Chile en los últimos años. Su diseño contempla una implementación gradual precisamente para permitir una adaptación progresiva tanto de trabajadores como de empleadores.
El proceso de reducción de la jornada laboral se ha estructurado en distintas etapas. La próxima, que comenzará el 26 de abril de 2026, reducirá la jornada a 42 horas semanales, marcando un nuevo avance en este camino.
El objetivo final se mantiene sin cambios: alcanzar una jornada máxima de 40 horas en 2028. Este enfoque busca equilibrar la mejora en la calidad de vida de los trabajadores con la sostenibilidad del empleo y la productividad.
En este escenario, las interpretaciones de la normativa han tenido un rol clave. Diversos dictámenes han definido cómo deben aplicarse ciertos aspectos de la ley, lo que en algunos casos ha generado rigideces que dificultan su implementación en la práctica.
Desde el Ejecutivo sostienen que algunas de estas interpretaciones han sido excesivamente restrictivas, limitando herramientas que la propia ley contempla. Por ello, los ajustes que se preparan apuntan a corregir esas distorsiones sin modificar el marco legal.
El debate sobre la flexibilidad laboral también se inserta en un contexto más amplio, donde el desafío es compatibilizar derechos laborales, generación de empleo y adaptación empresarial.
En esa línea, el Gobierno ha reiterado que no se trata de elegir entre crecimiento económico y protección laboral, sino de avanzar en ambos frentes mediante una implementación más eficiente de la normativa vigente.
Con estos ajustes, el Ejecutivo busca llegar a la próxima etapa de la ley con un marco más claro y funcional, manteniendo intacto el diseño original, pero facilitando su aplicación en la práctica.
Ley 40 horas: ¿Puede mi empleador bajarme el sueldo con la reducción de jornada?
Preguntas frecuentes sobre la Ley 40 horas
- ¿Cuándo entra en vigencia la reducción a 42 horas?
La reducción comenzará el 26 de abril de 2026, cuando la jornada laboral semanal pasará de 44 a 42 horas.
- ¿Qué cambios prepara el Gobierno a la Ley 40 horas?
El Ejecutivo prepara ajustes en la implementación, enfocados en la banda horaria, el artículo 22 inciso 2 y la forma en que se considera la colación.
- ¿Se modificarán los derechos laborales con estos ajustes?
No. Según el Gobierno, los cambios buscan mejorar la aplicación de la ley, sin alterar derechos ni el cronograma de reducción de la jornada laboral.









