Mejor amigo de Narumi hizo aclaración de la última vez que acordaron reunirse previo a su desaparición: mencionó a Nicolás Zepeda
En la recta final del juicio, la declaración del amigo cercano de la víctima, Hiroki Ishizuka, evidenció la angustia vivida tras perder contacto con la joven en Besançon. Su testimonio reforzó el contexto previo a la desaparición, mientras la familia de Narumi espera una sentencia tras años de incertidumbre.
El juicio por la desaparición de Narumi Kurosaki vive sus jornadas decisivas en Francia, donde Nicolás Zepeda enfrenta la posibilidad de ser condenado a cadena perpetua. La defensa intentó anular el proceso y abrir nuevas líneas investigativas, pero el tribunal rechazó sus solicitudes.
El caso por la desaparición de Narumi Kurosaki en Francia entra en su fase final y podría resolverse en los próximos días. El ciudadano chileno Nicolás Zepeda, acusado como el presunto autor del crimen de su expareja, enfrenta la posibilidad de ser condenado a cadena perpetua, en medio de las últimas jornadas del juicio que se desarrolla en Europa.
De acuerdo con información revelada por T13, la defensa del imputado ha desplegado una serie de acciones con el objetivo de anular el proceso judicial o, al menos, abrir nuevas líneas de investigación. En ese contexto, los abogados solicitaron la realización de diligencias adicionales, entre ellas el análisis de un ADN que no ha logrado ser identificado y que habría sido encontrado en la habitación de la víctima. Sin embargo, dichas peticiones fueron rechazadas por el tribunal.
Según consignó T13, otra de las estrategias de la defensa fue pedir la declaración de Hiroki Ishizuka, mejor amigo de Narumi Kurosaki, quien tenía previsto reunirse con ella pocos días después de su desaparición en la ciudad de Besanzón.
Mejor amigo de Narumi Kurosaki tuvo que hablar por petición de la defensa de Nicolás Zepeda
Durante su testimonio, el joven japonés relató el viaje que realizó con la intención de encontrarse con la estudiante. “Yo fui a Argentina a estudiar, y tuve que volver a Japón. Yo le dije que era lindo juntarnos, ¿No? Ella respondió que iba a esperar en la estación”, señaló.
El testigo explicó que, tras llegar a París, intentó comunicarse con Kurosaki sin éxito. “Llegué a París, y le mandé mensaje que llegué y no respondió. No tenía opción así que me fui a Besanzón”, afirmó, detallando que esa era la ciudad donde se concretaría el encuentro.
La situación se prolongó durante los días siguientes, aumentando su preocupación. “El siguiente día, no respondió todavía. Y la esperaba... la verdad es que no tenía nada que hacer porque no hablo francés. No sabía dónde estaba. Conseguí boleto para Suiza así que me fui solo y volví, pero no respondió nada”, agregó.
En su declaración, también expresó el impacto emocional que le ha generado la desaparición de su amiga, manifestando empatía con la familia de la joven. “No puedo encontrar las palabras, la verdad. Sólo una tristeza”, sostuvo.
Asimismo, indicó que desconocía por completo la situación sentimental de Kurosaki en ese momento y la presencia de su expareja en Francia. “No imaginaba algo tan serio como lo que pasó y no sabía que su novio estaba en Francia también. No tenía ninguna información, no me dijo nada antes”, concluyó.
El juicio se encuentra en su etapa decisiva y su final está previsto para el próximo 27 de marzo. En ese escenario, Nicolás Zepeda arriesga la pena máxima contemplada por la justicia francesa, mientras la familia de Narumi Kurosaki y su entorno cercano esperan una resolución tras años de incertidumbre.
La desaparición de Narumi Kurosaki: el vínculo de Nicolás Zepeda
La desaparición de Narumi Kurosaki es uno de los casos más impactantes de la última década, tanto por su complejidad como por el largo proceso judicial que desencadenó. La joven japonesa, de 21 años, llegó en 2016 a la ciudad de Besançon como estudiante de intercambio, donde cursaba estudios universitarios y llevaba una vida aparentemente normal. Sin embargo, todo cambió en diciembre de ese mismo año, cuando se le perdió el rastro sin dejar señales claras sobre su paradero.
La última vez que se tuvo noticias de Narumi fue la noche del 4 de diciembre de 2016, cuando vecinos de la residencia estudiantil donde vivía reportaron haber escuchado gritos provenientes de su habitación. Tras ese episodio, la joven no volvió a ser vista. Su desaparición encendió rápidamente las alertas de las autoridades francesas, que iniciaron una intensa búsqueda. Con el paso de los días, la hipótesis de una desaparición voluntaria fue perdiendo fuerza, dando paso a la sospecha de un crimen.
En el centro de la investigación apareció su expareja, el ciudadano chileno Nicolás Zepeda, quien había viajado desde Chile a Francia pocos días antes de la desaparición. Según los antecedentes recopilados por la fiscalía, Zepeda habría mantenido una relación conflictiva con Narumi, marcada por episodios de celos y conductas controladoras. Las cámaras de seguridad y registros digitales lo situaron en el lugar de los hechos, convirtiéndolo en el principal sospechoso.
A pesar de que el cuerpo de Narumi Kurosaki nunca fue encontrado, la investigación avanzó gracias a un conjunto de pruebas circunstanciales, incluyendo registros de compras, movimientos bancarios y geolocalización. En 2020, Zepeda fue extraditado desde Chile a Francia para enfrentar la justicia, en un proceso que generó alta atención mediática tanto en Europa como en América Latina. Durante el juicio, la fiscalía sostuvo que el acusado habría asesinado a la joven en su residencia y posteriormente ocultado el cuerpo.
El caso culminó en 2022, cuando la justicia francesa declaró culpable a Nicolás Zepeda por el asesinato de Narumi Kurosaki, condenándolo a una pena de 28 años de prisión. La sentencia marcó un cierre judicial para un caso que durante años estuvo rodeado de incertidumbre, aunque dejó abiertas interrogantes importantes, especialmente respecto al paradero del cuerpo de la víctima. Este 2026, el caso vive su tercer juicio, donde la defensa de Nicolás Zepeda ha presentado diversos antecedentes con el fin de quitar la responsabilidad al joven nacional.
Preguntas frecuentes del caso
1. ¿Por qué fue clave el testimonio de Hiroki Ishizuka en esta etapa del juicio?
- Su declaración permitió reconstruir los últimos días en que se esperaba contacto con Narumi Kurosaki, evidenciando que la joven tenía planes concretos y no mostraba señales de desaparecer voluntariamente. Además, aportó contexto sobre su estado personal y ayudó a reforzar la línea temporal que maneja la fiscalía.
2. ¿Qué buscaba la defensa de Nicolás Zepeda con las diligencias solicitadas?
- La estrategia apuntaba a instalar dudas razonables en el tribunal, intentando abrir nuevas hipótesis mediante pruebas como un ADN no identificado hallado en la habitación de la víctima. Con ello, buscaban debilitar la tesis principal de la acusación y eventualmente anular o extender el proceso, lo que finalmente fue rechazado.
3. ¿Qué está en juego en la fase final del juicio en Francia?
- El tribunal deberá determinar la culpabilidad o inocencia de Zepeda, quien arriesga la pena máxima de cadena perpetua. La resolución no solo marcará el cierre judicial del caso, sino también un posible punto final para años de incertidumbre que han afectado tanto a la familia de Narumi como a la opinión pública internacional.
Esta nota da cuenta de un proceso judicial que se encuentra actualmente en tramitación. Una vez finalizado, él o los involucrados en este reportaje podrían ser declarados inocentes, y/o los cargos desestimados según su mérito. En conformidad a la ley chilena , ninguna persona será considerada culpable ni tratada como tal en tanto no fuere condenada por una sentencia firme.









