Cuidado dental femenino: Claves para prevenir el bruxismo, la gingivitis y la sensibilidad
El dolor de mandíbula, los chasquidos articulares y el sangrado de encías no deben normalizarse. Cambios hormonales, bruxismo y sobrecarga diaria inciden directamente en la salud bucal femenina. Especialistas explican cómo diagnosticar estas patologías y qué hábitos simples protegen la dentadura a lo largo de la vida.
En un nuevo episodio de Vamos Mujer, la Dra. Catalina Torres conversó con especialistas de la Clínica Dental de la Clínica Santa María para descubrir cómo tratar las molestias bucales y prevenir enfermedades.
Un dolor de cabeza persistente o un leve chasquido al masticar suelen pasar desapercibidos en la rutina diaria; sin embargo, estas manifestaciones pueden responder directamente a alteraciones en la boca.

Para profundizar en el tema, la Dra. Torres se reunió con el Dr. Diego Bennett, cirujano dentista y especialista en trastornos temporomandibulares, quien explicó el origen de estas molestias.
"La articulación temporomandibular es la que une el cráneo con la mandíbula. Tal vez es una articulación un poco olvidada que no tenemos tan presente en el día a día, pero nos permite realizar una serie de funciones cotidianas como hablar o masticar; todo lo que involucre abrir y cerrar la boca depende de ella", señaló el Dr. Bennett.
El especialista aseguró que este trastorno afectan a cerca del 30% de la población general, pero presentan una prevalencia casi dos veces mayor en mujeres. Esta diferencia no es casual: responde a una directa interacción de las hormonas sexuales femeninas, las cuales pueden influir en la percepción del dolor.
"Las hormonas sexuales femeninas pueden favorecer el fenómeno doloroso y la modulación del dolor. Adicionalmente, los cambios hormonales pueden actuar en la inflamación y en el daño tisular, permitiendo modificaciones de estos cuadros. Por lo tanto, en los trastornos degenerativos, inflamatorios y articulares también participa esta modulación hormonal", enfatizó el odontólogo.
Síntomas como rigidez, molestia, cansancio muscular o ruidos articulares al abrir la boca nunca se deben considerar normales. La tendencia de estas patologías es mantenerse o empeorar con el tiempo si no reciben una evaluación profesional oportuna.
Bruxismo de vigilia, de sueño y salud gingival

En esa misma línea, la doctora Torres abordó con el doctor Bennett otros problemas de la salud bucal de las mujeres como la gingivitis y el bruxismo. Este último suele asociarse únicamente al rechinar involuntario de dientes. No obstante, la evidencia clínica distingue entre dos entidades completamente diferentes: el bruxismo de sueño y el de vigilia.
"El bruxismo de sueño es un trastorno del sueño y está provocado por factores que en general tienden a empeorar mi calidad de descanso: el ronquido, el reflujo gastroesofágico, consumo de estimulantes, alcohol, tabaco o medicamentos", precisó el especialista.
Por otro lado, el especialista diferenció este cuadro del bruxismo de vigilia, calificándolo como una conducta sobre la cual sí se puede intervenir:
"El bruxismo de vigilia es más bien un mal hábito. Al estar despierto, el paciente puede controlar esta musculatura; si dice que no puede, es básicamente porque borró de la conciencia esta actividad, similar a morderse las uñas o masticar lápices. Hay un trabajo de reeducación que el paciente sí puede llegar a controlar", señaló.
Para estos casos, los dispositivos de avance mandibular actúan como férulas que mantienen la mandíbula adelantada mientras la paciente duerme.
"Al adelantar la mandíbula, nosotros traccionamos tejidos blandos, traccionamos la lengua y aumentamos el volumen de aire que puede pasar por la faringe, reduciendo el ronquido y mejorando la oxigenación. Son tratamientos benéficos que logran resultados óptimos y son muy bien tolerados", agregó el Dr. Diego Bennett.
Hormonas, etapas de la vida y la salud de las encías
Por otra parte, la salud de las encías constituye el pilar de la dentadura. La acumulación de placa bacteriana puede derivar en gingivitis o periodontitis, por lo que resulta crucial monitorear signos como el sangrado, la inflamación y el mal aliento.
En ese sentido, la Dra. Torres conversó con el Dr. Alejandro Villaseca, cirujano dentista especialista en periodoncia e implantología, quien advirtió que estas manifestaciones pueden variar según el ciclo vital de la mujer.

"En etapas iniciales, sobre todo en la adolescencia, es recurrente debido a la ortodoncia y dispositivos fijos que acumulan mayor cantidad de placa bacteriana. Pero en mujeres embarazadas es muy necesario acudir a una evaluación periodontal por los cambios hormonales. Si no se trata la inflamación y el sangrado, corremos el riesgo de que la guagua tenga un bajo peso al nacer o un parto prematuro", alertó el Dr. Villaseca.
El especialista también puso el foco en las mujeres sobre los 40 años o en etapa premenopáusica. "Sabemos que la menopausia genera una disminución de estrógenos, y el estrógeno está relacionado con los huesos. Los dientes no tienen hueso infinito, por lo tanto, cualquier milímetro de hueso que perdamos marca la diferencia", señaló.
Y agregó: "La enfermedad periodontal como inflamación crónica no solo afecta de forma local a los dientes, sino que está relacionada con enfermedades sistémicas como el Alzheimer o problemas cardiovasculares".
Sobre el temor recurrente a las intervenciones dentales y la ansiedad en la consulta, el Dr. Alejandro entrega tranquilidad a los pacientes.
"Manejamos la ansiedad mediante la relación profesional-paciente, el uso de medicamentos ambulatorios, gas de óxido nitroso para relajar o sedación intravenosa. Muchos pacientes vienen a consultar antes por un blanqueamiento que por sus encías, y cuesta explicar que primero debemos sanar las encías antes de lo estético", concluyó.
Guía rápida de salud bucal femenina
| Factor / Etapa | Manifestación / Riesgo | Recomendación Clave |
|---|---|---|
| Embarazo | Inflamación y sangrado por cambios hormonales. | Evaluación periodontal preventiva para evitar partos prematuros. |
| Menopausia | Disminución de estrógenos y pérdida de densidad ósea. | Controles rigurosos 1 a 2 veces al año para proteger el hueso alveolar. |
| Bruxismo de Sueño | Ronquidos, apneas leves, mala calidad de descanso. | Uso de dispositivos de avance mandibular e higiene del sueño. |
| Bruxismo de Vigilia | Tensión mandibular diurna por estrés o hábitos. | Desactivar la conducta mediante toma de conciencia y reducción del estrés. |
| Higiene Diaria | Placa bacteriana y halitosis (mal aliento). | 2 cepillados diarios, hilo dental y limpieza del dorso de la lengua 1 vez al día. |
Preguntas frecuentes sobre salud bucal y estrés
¿Por qué me duele la mandíbula cuando estoy estresada?
El estrés activa la tensión muscular involuntaria, provocando que aprietes los dientes durante el día o la noche. Esto sobrecarga la articulación temporomandibular (ATM), generando dolor facial, rigidez y dolores de cabeza recurrentes.
¿Qué relación existe entre las hormonas femeninas y las encías?
Las variaciones de estrógeno y progesterona durante el embarazo, la menstruación o la menopausia aumentan el flujo sanguíneo en las encías. Esto facilita la inflamación, el sangrado y una mayor sensibilidad ante la presencia de placa bacteriana.
¿Cómo saber si tengo bruxismo de sueño o de día?
El bruxismo de sueño ocurre al dormir y suele acompañarse de cansancio facial al despertar o ronquidos. El de vigilia ocurre despierto como un hábito ante la concentración o el estrés, apretando la mandíbula de forma inconsciente.
