¿Cuándo consultar al médico por problemas de sueño? Claves para detectar la apnea
Los trastornos del sueño en las mujeres aumentan drásticamente con la menopausia por la baja de estrógeno y progesterona, manifestándose con fatiga e insomnio antes que con ronquidos.
Un exhaustivo análisis médico revela cómo la caída hormonal en el climaterio aumenta el riesgo de sufrir apnea obstructiva del sueño y trastornos de descanso en la población femenina. Especialistas explican los síntomas atípicos, los métodos diagnósticos de última generación disponibles en Chile y las estrategias de prevención nutricional.
Durante décadas se ha perpetuado el mito de que los trastornos respiratorios del sueño, en particular la apnea obstructiva del sueño (AOS), son una condición casi exclusiva del sexo masculino. Sin embargo, la evidencia médica demuestra que en las mujeres esta patología suele estar profundamente subdiagnosticada debido a una presentación clínica atípica.
Este tema fue abordado en el primer episodio de la nueva temporada de "Vamos Mujer", programa conducido por la doctora Catalina Torres quien junto a un grupo de expertos, explica los síntomas de los trastornos del descanso y entrega consejos para mejorar la calidad de nuestro sueño.

¿Cómo saber si tengo apnea del sueño? Los síntomas atípicos que afectan a las mujeres
Durante el episodio, la doctora Torres conversó con Héctor Rojas, otorrinolaringólogo de la Clínica Santa María, quien advierte que las mujeres con apnea del sueño acuden frecuentemente al médico consultando por alteraciones del ánimo, cefaleas matinales, despertares precoces, insomnio y fatiga crónica.
De acuerdo con el especialista, una paciente femenina puede no emitir ronquidos perceptibles y, aun así, sufrir colapsos severos de la vía aérea superior durante la noche.

La falta de tratamiento oportuno acarrea graves repercusiones para la salud sistémica. En una primera fase inmediata, el sueño no reparador genera lagunas de memoria, falta de concentración y fallas cognitivas que incrementan el riesgo de accidentes automovilísticos y laborales.
Sin embargo, a mediano y largo plazo, la hipoxia nocturna recurrente desencadena resistencia a la insulina, diabetes mellitus tipo 2, dislipidemia, hipertensión arterial nocturna, arritmias cardiacas, accidentes cerebrovasculares (ACV) e infartos al miocardio, reduciendo significativamente la expectativa de vida del paciente.

El factor protector fundamental de la mujer durante su etapa fértil reside en la combinación fisiológica de estrógeno y progesterona. Estas hormonas mantienen la tonicidad y la estabilidad de los músculos que conforman la vía aérea superior. Sin embargo, con el arribo del climaterio y la menopausia (habitualmente entre los 45 y 50 años), la disminución drástica de estos estrógenos provoca una pérdida de firmeza tisular, favoreciendo el colapso respiratorio al dormir.
A los factores hormonales se suman elementos anatómicos y metabólicos como el sobrepeso, la obesidad y la acumulación de depósitos grasos en el cuello y la lengua. Asimismo, variaciones estructurales como la retrognatia (mandíbula retrraída) o la hipertrofia amigdalina reducen el diámetro de paso del aire, agravando el cuadro.
Por otro lado, la problemática del descanso en la mujer no se limita únicamente a la apnea. Según un estudio publicado por la prestigiosa revista Sleep Medicine, al menos el 16% de la población adulta sufre de insomnio crónico, afectando a las mujeres entre 1,5 y 2 veces más que a los hombres.
Factores como la carga mental, la tendencia a la rumiación nocturna, la sobreexigencia cotidiana y trastornos afectivos como la ansiedad o la depresión impiden conciliar el sueño en menos de 30 minutos o mantenerlo a lo largo de la madrugada.
En este contexto surge también la ortosomnia, una obsesión perfeccionista por alcanzar un descanso óptimo medido por dispositivos tecnológicos, la cual genera paradojalmente un estado de hiperalerta que destruye la arquitectura natural del sueño.
Endoscopia del sueño en Chile: En qué consiste el innovador examen para detectar la apnea
Durante la conversación con el equipo médico especializado, el Dr. Héctor Rojas detalló los avances en materia de diagnóstico que se aplican actualmente en el país. El estándar de oro (gold standard) para confirmar la apnea obstructiva del sueño en mujeres continúa siendo la polisomnografía, un examen neurofisiológico y cardiorrespiratorio que se realiza en un entorno hospitalario supervisado.

Sin embargo, el especialista destacó la incorporación de un procedimiento innovador en el territorio nacional.
"En Chile, desde hace unos años, la endoscopia del sueño (DISE) es el procedimiento diagnóstico más innovador que existe en la medicina del sueño. Nos permite evaluar en tiempo real, mientras la persona duerme y ronca, exactamente qué zona de la vía aérea se está obstruyendo. En Clínica Santa María contamos con la mayor experiencia en este tipo de estudios en el país", declaró el doctor Rojas.
Respecto al manejo del insomnio, la especialista Sandra Sacks, psicológa de la clínica, enfatizó que la Terapia Cognitivo-Conductual (TCC-I) constituye la primera línea de tratamiento recomendada internacionalmente, sobrepasando el uso de fármacos.
"El insomnio no se soluciona forzando el descanso. Si te quedas horas en la cama intentando dormir, el sistema nervioso asocia el dormitorio con frustración y alerta. La terapia cognitivo-conductual reestructura la relación con el sueño, elimina los factores perpetuantes y regula los ritmos biológicos sin generar la dependencia que producen los sedantes", declaró la doctora Sacks.

Asimismo, el programa advirtió sobre el peligro de los llamados "enemigos silenciosos del descanso": el consumo de cafeína y bebidas energéticas pasadas las 14:00 horas, la nicotina del tabaco (que fragmenta el sueño profundo) y el alcohol. Aunque el alcohol puede inducir somnolencia inicial, relaja en exceso la musculatura faríngea, multiplicando las apneas nocturnas y el ronquido.
Ficha Técnica de los trastornos del sueño en la mujer
| Parámetro | Apnea Obstructiva del Sueño (AOS) | Insomnio Crónico |
|---|---|---|
| Sintomatología Femenina Principal | Fatiga diurna, dolor de cabeza al despertar, alteración del ánimo, cansancio. | Dificultad para conciliar (>30 min), despertares nocturnos, despertar precoz. |
| Principales Factores de Riesgo | Caída de estrógenos/progesterona (menopausia), obesidad, retrognatia. | Carga mental, sobrepensamiento, ansiedad, depresión, mala higiene del sueño. |
| Método Diagnóstico Principal | Polisomnografía / Endoscopia del sueño (DISE). | Evaluación clínica conductual / Diarios de sueño. |
| Tratamiento de Primera Línea | Dispositivos CPAP, terapia miofuncional, cirugía de vía aérea. | Terapia Cognitivo-Conductual para el Insomnio (TCC-I). |
| Riesgos por Falta de Tratamiento | Hipertensión, diabetes, arritmias, infartos y riesgo de ACV. | Deterioro cognitivo, trastornos afectivos severos, baja calidad de vida. |
Preguntas frecuentes sobre los trastornos del sueño en mujeres
¿Cuáles son los síntomas de la apnea del sueño en la mujer?
A diferencia del hombre, la mujer presenta fatiga diurna, dolores de cabeza al despertar, insomnio, despertares precoces y cambios de ánimo. El ronquido fuerte no siempre está presente, lo que dificulta y retrasa su diagnóstico clínico.
¿Por qué aumenta la apnea del sueño con la menopausia?
Durante la etapa fértil, el estrógeno y la progesterona protegen la musculatura de la vía aérea. Al llegar la menopausia, la caída de estas hormonas desestabiliza los tejidos faríngeos, favoreciendo su colapso y aumentando el riesgo de sufrir apneas.
¿Cuál es el mejor examen para diagnosticar la apnea del sueño en mujeres?
El examen de referencia o gold standard es la polisomnografía, la cual mide parámetros neurológicos y cardiorrespiratorios durante la noche. En Chile también se utiliza la endoscopia del sueño (DISE) para observar en tiempo real la vía aérea.
