El testimonio de la hija del maquinista desaparecido en Reloncaví: apuntó a fallas en el catamarán
Aún hay tres tripulantes que aún no han sido localizados tras el hundimiento del catamarán "Koñimo I".
La tragedia ocurrida en el Estuario de Reloncaví ha volcado la mirada de la Región de Los Lagos hacia el sector de Ralún, donde el hundimiento del catamarán "Koñimo I" dejó una cifra inicial de seis desaparecidos. En medio de un despliegue que involucra a más de 100 rescatistas y buzos tácticos, el testimonio de los familiares ha comenzado a arrojar luz sobre las horas previas al siniestro.
Angie Mancilla, hija del maquinista que aún permanece desaparecido, relató en el matinal "Tu Día" que, si bien su padre se sentía a gusto en la empresa, ya existían señales de alerta respecto al estado técnico del transporte.
El testimonio de la hija del tripulante desaparecido en Reloncaví
Según explicó la joven en el matinal, su padre le había comentado en diversas oportunidades que existían complicaciones operativas, señalando específicamente que "habían estado teniendo problemas con algunas partes de máquinas de la embarcación".
Esta revelación cobra especial relevancia para la investigación sumaria administrativa instruida por la Gobernación Marítima, dado que la nave se encontraba con sus certificados aparentemente al día al momento del accidente.
El naufragio se produjo cerca de las cuatro de la mañana de la madrugada del martes, en una zona de aguas habitualmente tranquilas y a escasos 70 metros de la orilla.
Bajo ese contexto, la demora en la comunicación oficial también fue un punto de crítica por parte de la familia Mancilla, quienes residen en la comuna de Ancud.
En esa línea, Angie denunció que la notificación no fue inmediata, precisando que "esto fue informado alrededor de las siete u ocho de la mañana recién a las familias", luego de que la pareja de su padre recibiera un llamado por parte de personal vinculado a la logística de la empresa.
El periodista Germán Valenzuela, testigo en el lugar, describió que la estructura de la embarcación es compartimentada, un factor que mantiene encendida la esperanza de los deudos ante la posibilidad de que existan burbujas de aire en el interior.
No obstante, las labores ya han permitido actualizar el balance de víctimas: de los ocho tripulantes totales, dos lograron salvarse por sus propios medios, mientras que las maniobras submarinas ya han logrado localizar y recuperar cuerpos desde el interior de la nave, reduciendo el número de desaparecidos a tres personas.
La fiscalía y la Armada trabajan ahora en dilucidar las causas de un accidente calificado como inusual por los habitantes del sector, considerando que la embarcación no estaba en navegación sino detenida.
Mientras los robots submarinos inspeccionan los sectores de difícil acceso de la nave sumergida, familias como la de Mancilla permanecen en el borde costero a la espera de noticias definitivas.
La hija del maquinista cerró su intervención reafirmando la fe de quienes aguardan en la orilla, manifestando que mantienen "toda la esperanza de que todavía encontremos a estas personas y que podamos tener una buena noticia".








