Comunidad de San Fernando denuncia a vecino por bloquear acceso a estero con portón y candados
Residentes de la zona denuncian que un portón con tres candados impide el paso a un bien nacional de uso público pese a existir una resolución vigente.
Durante la mañana de este jueves, residentes del sector de Roma, en la comuna de San Fernando, denunciaron que un propietario instaló un portón que bloquea el acceso al estero público, situación que derivó en un tenso enfrentamiento durante la transmisión del matinal "Tu Día".
El conflicto se centra en un portón con tres candados que impide el paso peatonal y vehicular hacia el estero Roma, a pesar de existir una resolución vigente de la Delegación Presidencial de O'Higgins que mandata el libre tránsito por el sector.
Denuncian a vecino que bloque paso a estero público en San Fernando
En el matinal, la periodista Delfina Gómez detalló que la comunidad lleva denunciando esta situación hace años: "Los vecinos dicen que hace nueve años está este portón que impide el paso a un estero que es público".
Asimismo, la molestia de los vecinos se origina en que, a pesar de contar con un documento oficial que los respalda, el acceso sigue condicionado a la voluntad del dueño del predio.
"Nosotros nos guiamos por un documento, el documento indica que el portón tiene que estar abierto", explicaron en el lugar, desmintiendo además la existencia de otras vías alternativas, ya que aseguran que el punto bloqueado es el único acceso real y seguro al estero.
Sumado a la obstrucción del camino, los vecinos lanzaron una grave acusación contra el propietario, señalando que este habría intervenido el entorno natural.
"Los vecinos decían que usted había desviado el estero", planteó la periodista en terreno, recogiendo el malestar de la comunidad que vincula estas acciones con la pérdida de biodiversidad en el cauce.
"Este es un sector privado"
Por su parte, el dueño del predio, identificado como Miguel, justificó la medida asegurando que los terrenos son de su propiedad desde hace treinta años.
"Todo lo que hay desde el estero que dice fin de camino público al interior es privado. Eso está ratificado por dictámenes de la Corte de Apelaciones", afirmó el propietario, quien además defendió la presencia de señalética en el lugar.
Sobre un cartel que indica el término de la vía pública, el propietario desmintió las críticas que lo acusaban de haberlo instalado por cuenta propia.
"Escuché decir hace un momento que ese letrero que dice 'fin camino público' lo inventé yo. Esa es una estupidez. Eso lo instaló Vialidad", sostuvo, argumentando que trabajó en conjunto con Obras Públicas para establecer los límites del terreno.
Respecto a la acusación de desviar el agua, Miguel la calificó como "una mentira del porte de una catedral", atribuyendo la baja del flujo a la sequía.
En relación a la entrega de llaves, el propietario afirmó haber acudido a la Corte de Apelaciones de Rancagua luego de que el presidente de la junta de vecinos supuestamente se negara a recibir la llave del candado que abre el portón.
"Yo fui a donde el señor Valdivia... le quise entregar la llave y él no la recibió. ¿Y por qué no la recibió? Porque el día sábado tenían todo un show armado aquí. Estaba el alcalde, estaba el diputado...", afirmó.
"Se tiene que garantizar el libre acceso"
Desde el estudio, el abogado Claudio Valdivia desestimó los argumentos del propietario y reafirmó la obligatoriedad de la medida.
"Aquí se tiene que permitir, se tiene que garantizar el libre acceso (...) Las personas pueden apelar, pueden buscar la invalidación, por supuesto lo pueden hacer, pero para estos efectos (...) pero, mientras tanto, hay que cumplirla", enfatizó el abogado, destacando que el depósito de una llave en un tribunal no constituye un acceso real y efectivo.
En esa línea, el abogado fue tajante al explicar que las quejas sobre seguridad o suciedad no anulan el decreto vigente.
"Esos son cuestiones accesorias respecto del derecho garantizado. Obviamente el dueño puede reclamar respecto del aseo", señaló y recalcó más adelante que "ese portón tiene que estar abierto".
La situación se mantiene en un punto muerto, mientras el propietario insiste en que el acceso permanecerá cerrado porque el documento "está impugnado".








