La reacción de Nicolás Zepeda luego que la madre de Narumi le deseó la muerte en pleno juicio
El contraste entre el emotivo testimonio de la madre de la víctima y la actitud distante del acusado marcó uno de los momentos más tensos del juicio.
La quinta jornada del juicio contra Nicolás Zepeda estuvo marcada por el crudo relato de Taeko Kurosaki, quien expuso el profundo dolor que ha vivido tras la desaparición de su hija, Narumi Kurosaki. Sin embargo, lo que también captó la atención fue la actitud del acusado, quien permaneció sin reaccionar ante las duras palabras en su contra. Según se informó, se mantuvo en silencio, con la mirada al frente y sin expresar emociones, incluso cuando fue interpelado directamente durante la audiencia.
La jornada de este lunes 23 de marzo estuvo marcada por un momento de alta tensión en el juicio contra Nicolás Zepeda, no solo por el desgarrador testimonio de la madre de Narumi Kurosaki, sino también por la actitud que mantuvo el acusado durante toda la declaración. Según se informó, el chileno permaneció sin reaccionar ante las duras palabras dirigidas en su contra.
Fue Taeko Kurosaki quien protagonizó uno de los relatos más crudos del proceso, describiendo el profundo dolor que ha vivido desde la desaparición de su hija. "Nuestra familia ha caído en lo más profundo de un abismo", expresó, en una intervención cargada de emoción, donde también relató el impacto psicológico y físico que ha enfrentado durante años.
A lo largo de su declaración, la mujer no solo expuso su sufrimiento, sino que también se dirigió directamente a Zepeda, cuestionando su silencio y apuntándolo como responsable. “Zepeda sigue en silencio. Lo único que puedo hacer es presenciar el creciente odio y la sed de venganza que siento”, señaló en uno de los momentos más tensos de la audiencia.
En esa línea, la madre de la joven japonesa también reveló antecedentes desconocidos, como el mensaje que le envió al acusado tras la desaparición de su hija, el cual —según indicó— nunca fue respondido. “Le envié a Zepeda un mensaje largo, pero ese mensaje nunca fue leído hasta hoy”, afirmó, agregando posteriormente que, con el paso del tiempo, supo que sí había sido visto, aunque sin respuesta.
Pese a la intensidad de los relatos y a las acusaciones directas, la reacción del imputado llamó particularmente la atención. De acuerdo a lo consignado por el periodista Roberto Cox, Zepeda “permaneció en todo momento inmutable. Mirada al frente escuchando a su exsuegra. Ninguna expresión de ningún tipo”, manteniendo una actitud distante durante toda la intervención.
El contraste entre la carga emocional del testimonio y la aparente frialdad del acusado marcó la jornada, en una etapa clave del juicio que busca esclarecer lo ocurrido con Narumi Kurosaki. Mientras la familia de la víctima expuso años de dolor y exigió justicia, la postura de Zepeda no evidenció cambios frente a uno de los relatos más duros presentados hasta ahora en el proceso.
Testigo asegura haber visto a Nicolás Zepeda en residencia en Francia
En la quinta jornada del tercer juicio contra Nicolás Zepeda, uno de los momentos más relevantes estuvo marcado por la declaración de una testigo que vivía en el mismo entorno que Narumi Kurosaki al momento de su desaparición. Se trata de Rachel Roberts, quien residía en el mismo pasillo de la joven en la residencia universitaria donde, según la acusación, se habrían desarrollado los hechos en diciembre de 2016.
Durante su testimonio, la mujer —actualmente de 29 años— reconstruyó la noche en que escuchó una serie de gritos que la alertaron y la llenaron de temor. Su relato permitió dimensionar el impacto que tuvo ese momento en su vida cotidiana. “Oí a una mujer gritar, solo había una voz, me asusté tanto que me encerré en mi habitación. Les envié mensajes a mis amigos para saber si habían oído lo mismo que yo”, señaló ante el tribunal.
Lejos de tratarse de un episodio aislado, la testigo enfatizó la prolongación de los ruidos y el miedo que sintió mientras ocurrían. “No fue un solo grito, sino varios; duró entre diez y veinte minutos, pero tuve tiempo suficiente para apagar la luz, cerrar la puerta con llave y escribir a mis amigos. Estaba aterrorizada, paralizada”, relató, dando cuenta de la angustia que experimentó en ese momento.
Uno de los puntos que también marcó su declaración fue la explicación sobre por qué no alertó a las autoridades. Consultada al respecto, Roberts reconoció: “Es el mayor arrepentimiento de mi vida”. En esa línea, contextualizó su reacción señalando: “Solo tenía 19 años, acababa de llegar a este país, no hablaba francés, entré en pánico... Y al cabo de un rato, los ruidos cesaron y al día siguiente todo parecía normal”.
El testimonio también incorporó un antecedente previo a la noche de los gritos, el cual fue considerado relevante en el juicio. La mujer relató un episodio ocurrido días antes, cuando se encontró con una situación que le generó inquietud dentro de la residencia. “Recuerdo que fui a la cocina, abrí la puerta y vi en el reflejo de la ventana que había un hombre escondido tras la puerta. Estaba vestido de negro y tenía guantes”, describió.
Finalmente, la testigo aseguró que pudo reconocer al acusado tras ser consultada por la policía. “Cuando la policía me mostró la foto del sospechoso, estuve 100% segura que era él (Nicolás Zepeda). Recuerdo haberle hecho una pregunta y que no tenía un acento francés. Era alguien que había aprendido inglés americano y no británico”, afirmó.
Su declaración se suma a los antecedentes presentados en esta etapa del juicio, considerada clave para esclarecer lo ocurrido con Narumi Kurosaki y establecer la eventual responsabilidad del acusado en el caso.
Preguntas clave del caso
1. ¿Por qué llamó la atención la actitud de Nicolás Zepeda durante la audiencia?
- Porque, pese a la dureza del testimonio de Taeko Kurosaki, el acusado se mantuvo sin reaccionar en todo momento. Según lo reportado, escuchó en silencio, con la mirada al frente y sin expresar emociones visibles, lo que generó contraste con la carga emocional del relato.
2. ¿Qué elementos hicieron del testimonio de la madre uno de los momentos más impactantes del juicio?
- Su declaración estuvo marcada por el dolor acumulado durante años, incluyendo la descripción de las consecuencias personales tras la desaparición de Narumi Kurosaki. Además, se dirigió directamente al acusado, cuestionando su silencio y exponiendo antecedentes como un mensaje que nunca fue respondido.
3. ¿Qué relevancia tiene este momento dentro del desarrollo del juicio?
- Se trata de una etapa clave del proceso, donde los testimonios buscan reforzar las líneas de la acusación. El contraste entre la intensidad emocional de la familia de la víctima y la actitud del imputado puede influir en la percepción del caso, tanto a nivel público como en el desarrollo de la audiencia.









