La confesión de Nicolás Zepeda tras testigo que lo vio en la residencia de Narumi días antes de su desaparición
La admisión ocurre luego de que una testigo clave relatara haberlo visto oculto en una cocina comunitaria vestido de negro.
En el juicio de 2026, Nicolás Zepeda confesó haber ingresado a la residencia universitaria de Narumi Kurosaki el 2 de diciembre de 2016, tres días antes de su desaparición. La confesión ocurrió tras el testimonio de Rachel Roberts, quien identificó al chileno acechando en las cocinas del edificio vestido de negro.
En una declaración que marca un antes y un después en el proceso judicial en Francia, Nicolás Zepeda ha abandonado una de sus defensas más sostenidas. En el marco del quinto día del juicio que se desarrolla en el Tribunal de Vesoul, el chileno reconoció haber estado presente en la residencia universitaria Rousseau de Besançon el 2 de diciembre de 2016, apenas 72 horas antes de que se perdiera el rastro de la joven japonesa Narumi Kurosaki.
Este cambio en su relato no es casual. Ocurre inmediatamente después de la contundente declaración de Rachel Roberts (29), exvecina de pasillo de Narumi, quien compareció vía videoconferencia desde Londres para relatar los eventos que presenció y escuchó durante esos días de diciembre de 2016.
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Testigo relata haberlo visto en residencia días antes de la desaparición de Narumi
Hasta ahora, Zepeda había negado cualquier contacto o presencia en el edificio de la víctima antes de la noche del presunto crimen. Sin embargo, los reportes de L’Est Républicain confirman que el imputado se vio acorralado por esta declaración.
Rachel relató un episodio perturbador ocurrido el 2 de diciembre: "Cuando entré en la cocina comunitaria, vi el reflejo en la ventana de un hombre escondido tras la puerta. Iba vestido de negro y llevaba guantes. Se sorprendió cuando llegué", detalló la testigo.
Ante la contundencia de esta descripción y tras ser confrontado con la realidad de que fue visto, Zepeda admitió su ingreso, aunque intentó matizar sus intenciones asegurando que solo buscaba "anunciar su llegada" y tocar la puerta de Narumi.
"Parece que están asesinando a alguien"
El testimonio de Roberts, asistido por una intérprete de inglés en el centro de la sala del tribunal, también revivió la madrugada del 5 de diciembre de 2016. Eran las tres de la madrugada, cuando la residencia se transformó en lo que ella definió como una "película de terror".
"Oí a una mujer gritar, solo había una voz, me asusté tanto que me encerré en mi habitación", recordó Roberts.
La secuencia de gritos de una mujer fue tan prolongada —entre 10 y 20 minutos— que le permitió realizar un protocolo de seguridad personal: apagar las luces, cerrar la puerta con llave y escribir a sus amigos para confirmar si escuchaban lo mismo.
Fue en ese estado cuando envió un mensaje que hoy, mirado en retrospectiva, resulta escalofriante para los magistrados: "Parece que alguien está siendo asesinado...".
Roberts explicó que los ruidos cesaron abruptamente y que, al día siguiente, la aparente normalidad del edificio le hizo pensar que el peligro había pasado.
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"Es el mayor arrepentimiento de mi vida"
Por tercera vez en cuatro años (tras los juicios de 2022 y 2023), Rachel Roberts ha tenido que enfrentarse a este caso que la afectó considerablemente. Al ser consultada sobre por qué no llamó a la policía en ese instante, su respuesta fue desgarradora: "Es el mayor arrepentimiento de mi vida".
"Solo tenía 19 años, acababa de llegar a este país, no hablaba francés, entré en pánico", suspiró ante el tribunal de Vesoul. Su testimonio hoy se vuelve crucial, pues no solo aporta la evidencia de los gritos de una mujer en el pasillo, sino que destruye la imagen de "encuentro casual" que la defensa de Zepeda ha intentado instalar.
A la par de los testimonios, el juicio ha entrado en una fase técnica determinante tras las revelaciones de los peritos forenses el pasado 20 de marzo. Rémi Hienne, experto en huellas genéticas, confirmó ante el jurado el hallazgo de ADN perteneciente a Nicolás Zepeda en una almohada de la habitación de Narumi, mezclado con el de la víctima.
Esta evidencia biológica cobra sentido al cruzarse con el testimonio del patólogo forense Antoine Tracqui. El experto afirmó que, ante la ausencia de sangre en la habitación 106, la tesis más probable es la de una 'muerte seca' por asfixia o estrangulamiento, mecanismo que no deja rastros biológicos evidentes más allá del ADN por contacto.
Preguntas frecuentes sobre el caso que involucra a Nicolás Zepeda
- ¿Qué confesó Nicolás Zepeda sobre su ingreso a la residencia de Narumi? Tras años de negación, Zepeda admitió en el juicio de 2026 haber entrado a la residencia universitaria el 2 de diciembre de 2016, tres días antes de la desaparición. Asegura que fue para visitar a Narumi, aunque testigos lo describen escondido y vestido de negro.
- ¿Por qué es clave el mensaje de texto de Rachel Roberts? Es una prueba de la violencia del momento. Mientras escuchaba los gritos, Roberts escribió: "Parece que están asesinando a alguien". Este registro temporal coincide con la ventana de tiempo en la que la fiscalía sitúa la muerte de una mujer en el edificio.
- ¿Qué escucharon los vecinos la noche de la desaparición de Narumi Kurosaki? Testigos como Rachel Roberts reportaron entre 10 y 20 gritos desgarradores de una mujer que duraron cerca de veinte minutos. Los ruidos cesaron abruptamente y, según los reportes judiciales, Nicolás Zepeda fue identificado en el lugar por testigos presenciales.
Esta nota da cuenta de un proceso judicial que se encuentra actualmente en tramitación. Una vez finalizado, él o los involucrados en este reportaje podrían ser declarados inocentes, y/o los cargos desestimados según su mérito. En conformidad a la ley chilena , ninguna persona será considerada culpable ni tratada como tal en tanto no fuere condenada por una sentencia firme.












