El motivo por el que los padres de Nicolás Zepeda no lo visitan en prisión
La distancia y las dificultades logísticas han impedido que la familia del chileno condenado pueda viajar, mientras una mujer de una ONG es su único contacto constante.
El padre de Nicolás Zepeda reveló que el joven no ha recibido visitas de su familia mientras cumple condena en Francia, debido a la distancia y las dificultades que implica viajar desde Chile. Esta situación ha generado un escenario de aislamiento, donde su único contacto frecuente es una mujer vinculada a una ONG dedicada a la reinserción, quien lo visita regularmente para acompañar a internos que no cuentan con redes de apoyo. El caso ha abierto un nuevo desafío para su familia, que ahora evalúa cómo retomar el contacto directo con el condenado.
Según explicó el padre de Nicolás Zepeda, el joven permanece prácticamente sin contacto directo con su familia mientras cumple su condena en Francia. La distancia entre Chile y Europa, sumada a las dificultades logísticas y económicas que implica viajar de manera constante, ha impedido que sus padres puedan visitarlo en el recinto penitenciario, situación que ha marcado su estadía en prisión.
En ese contexto, se dio a conocer que, hasta ahora, ninguno de sus familiares ha logrado concretar visitas presenciales, lo que ha profundizado su aislamiento. La lejanía geográfica y los costos asociados a los traslados han sido factores determinantes en esta realidad, limitando el contacto directo y reduciendo las posibilidades de apoyo familiar en un momento complejo. De este modo, la comunicación con su entorno cercano se ha visto restringida, sin instancias de encuentro cara a cara desde su reclusión.
Pese a este escenario, existe una persona que mantiene un vínculo constante con el condenado dentro del sistema penitenciario francés. Se trata de una mujer vinculada a una organización dedicada a la reinserción social, cuyo rol ha sido clave para acompañar a internos que no cuentan con redes de apoyo cercanas. Su presencia se ha transformado en el principal nexo de Zepeda con el exterior, en medio de su aislamiento.
"Respecto a las visitas, me decía Humberto Zepeda, que la única persona que lo va a ver es una mujer que trabaja en una especie de ONG o fundación", comentó Aristegui.
Y añadió: "Son personas que van a conversar con presos que están solos".
Este tipo de iniciativas busca precisamente entregar contención emocional y apoyo a quienes enfrentan la privación de libertad sin compañía familiar, permitiendo generar espacios de conversación y acompañamiento dentro de la cárcel. En el caso de Zepeda, esta mujer se ha convertido en su contacto más frecuente, cumpliendo un rol que, en otras circunstancias, suele ser asumido por familiares o cercanos.
"Esa mujer es la que tiene contacto permanentemente con Nicolás Zepeda, una mujer que trabaja en reinserción y en tratar de acompañar a personas que están privadas de libertad. Pero no tiene familia (Nicolás), no tiene contacto con sus padres y es un tema que la familia ahora tiene que ver cómo resolver", agregó al periodista.
La situación ha abierto un nuevo flanco para la familia de Zepeda, que ahora enfrenta el desafío de evaluar posibles alternativas para retomar el contacto directo, en medio de las dificultades que implica la distancia. Mientras tanto, el joven continúa cumpliendo su condena en Francia con un vínculo familiar limitado y dependiendo, en gran medida, del acompañamiento que le brinda esta organización.
Las claves en la sentencia de Nicolás Zepeda
La sentencia a cadena perpetua dictada contra Nicolás Zepeda en Francia puso fin a un proceso judicial que se extendió por años y que giró en torno a la desaparición y muerte de Narumi Kurosaki. Durante el juicio, la fiscalía logró articular una serie de antecedentes que, pese a la ausencia del cuerpo, permitieron reconstruir lo ocurrido y sostener la culpabilidad del acusado ante el tribunal.
Uno de los ejes centrales de la investigación fue la cronología de los últimos momentos en que la joven japonesa fue vista con vida. De acuerdo con lo expuesto en el juicio, Narumi se encontraba junto a Zepeda en su residencia universitaria en Besançon. Sin embargo, el comportamiento posterior del imputado levantó sospechas, ya que abandonó el lugar en plena madrugada, sin que se volviera a tener rastro alguno de la estudiante desde entonces.
En base a estos antecedentes, la acusación planteó que el crimen ocurrió al interior de la habitación. La hipótesis apuntó a que Zepeda habría asfixiado a la joven y luego ocultado su cuerpo en una maleta. Esta línea investigativa se vio reforzada por inconsistencias detectadas en sus declaraciones, además de registros que evidenciaron desplazamientos y acciones consideradas anómalas en las horas posteriores a la desaparición.
Otro elemento determinante fue el análisis del vehículo que el acusado había arrendado. Los datos de su GPS revelaron que el automóvil permaneció detenido durante un tiempo prolongado en una zona boscosa, lo que fue interpretado por los investigadores como un posible punto de traslado y eliminación del cuerpo. Este hallazgo fue coherente con la teoría que sostenía el Ministerio Público.
Asimismo, se incorporaron antecedentes que daban cuenta de una detención previa en un local comercial, donde Zepeda habría comprado fósforos y combustible. Para la fiscalía, estos elementos habrían sido utilizados para incinerar el cuerpo, lo que explicaría la ausencia de restos. La suma de estos indicios permitió fortalecer la hipótesis de que el cadáver fue destruido tras el crimen.
A esto se agregó un testimonio clave: el de un primo del acusado, médico, quien declaró que durante un encuentro en España Zepeda le consultó sobre el tiempo que tarda una persona en morir por asfixia. Este antecedente fue considerado relevante, ya que evidenciaba una preocupación posterior al hecho y un eventual conocimiento del mecanismo utilizado.
De esta manera, aunque no se logró encontrar el cuerpo de la víctima, la justicia francesa concluyó que el conjunto de pruebas circunstanciales era suficiente para acreditar un homicidio premeditado. La combinación de movimientos, registros técnicos, contradicciones y testimonios permitió al tribunal dictar una condena que cerró uno de los casos más mediáticos de los últimos años.
Preguntas clave del tema
1. ¿Por qué los padres de Nicolás Zepeda no lo han visitado en la cárcel?
- La principal razón es la distancia entre Chile y Francia, sumada a las dificultades logísticas y económicas que implica viajar de manera constante a Europa. Esto ha impedido que su familia pueda mantener un contacto presencial, generando un escenario de aislamiento durante su reclusión.
2. ¿Quién es la única persona que visita a Nicolás Zepeda en prisión?
- Según lo revelado, se trata de una mujer vinculada a una ONG o fundación que trabaja en reinserción social. Su labor consiste en acompañar a personas privadas de libertad que no cuentan con redes de apoyo cercanas, convirtiéndose en el único vínculo directo y constante que Zepeda mantiene con el exterior.
3. ¿Qué impacto tiene esta situación en el entorno del condenado?
- La falta de contacto familiar ha abierto una preocupación adicional en su entorno, ya que implica un aislamiento significativo dentro del sistema penitenciario. Además, plantea un desafío para su familia, que ahora deberá evaluar alternativas para restablecer el contacto directo, considerando las barreras geográficas y logísticas existentes.









