"Abusos, palizas y sangre": Nicolás Zepeda se quebró al revelar el horror que vivió tras las rejas
Durante el juicio por la muerte de Narumi Kurosaki, el chileno acusado se quebró al relatar los difíciles momentos que vivió en la prisión de Besançon, incluyendo aislamiento, agresiones y la falta de apoyo económico de su familia.
Durante el juicio que enfrenta por la muerte de Narumi Kurosaki, Nicolás Zepeda relató con detalle los duros momentos vividos en la cárcel de Besançon, Francia. Entre sus declaraciones, el chileno habló de dos años en aislamiento, agresiones y abusos dentro del penal, y el impacto de la difícil situación económica de su familia, que le ha impedido recibir dinero durante más de un año.
Durante la jornada de este martes, Nicolás Zepeda, joven chileno acusado de asesinar a su expareja Narumi Kurosaki, se quebró al relatar cómo han sido sus días tras las rejas en Francia. En específico, describió con detalle las experiencias vividas al interior del penal.
“Llegué a la prisión de Besançon, donde pasé dos años en régimen de aislamiento. Fue muy duro; no hablaba francés en aquel entonces, no veía a nadie, estaba entre cuatro paredes las 24 horas del día, lejos de mi familia, lejos de todos mis seres queridos”, comenzó diciendo.
El acusado agregó que esta situación le impidió participar en actividades normales dentro de la cárcel. “No podía asistir a clases. Fue muy duro, no se lo deseo a nadie…”, continuó. Tras detenerse unos segundos, explicó que hizo todo lo posible por salir de ese aislamiento y que, con el apoyo de su abogado, finalmente lo logró. “Pero antes, pasé por cosas terribles. Tenía miedo, estaba desesperado, no sabía qué hacer”, confesó.
En su relato, Zepeda también expuso las duras condiciones que observó dentro del penal. “Vi a gente suicidarse. Abusos. Palizas. Sangre. Personas sordomudas saliendo en ropa interior en pleno invierno. Lo denuncié todo; era vergonzoso. Escribí una carta, dos cartas, tres cartas. Tenía que salir de ese lugar donde iba a morir”, contó, dejando en evidencia el nivel de sufrimiento que asegura haber vivido durante ese período.
El joven acusado también reveló un incidente desconocido con uno de los guardias del centro penitenciario. “Unos meses antes de mi primer juicio, fui agredido por un guardia que me odiaba. Presentamos una denuncia y me llevaron al hospital para que me documentaran las lesiones. Me estaba acosando”, relató, mostrando cómo la situación llegó a ponerlo en riesgo físico directo.
Por último, Nicolás Zepeda mencionó las dificultades económicas que atraviesa su familia, lo que ha impedido que reciba ayuda económica desde hace meses. “Hace un año y medio que no recibo dinero de mi familia. Están pasando por una situación económica muy difícil”, explicó, subrayando el impacto que esto tiene en su vida cotidiana dentro del penal.
Con estas declaraciones, el joven chileno ofreció un retrato detallado de su experiencia en la prisión de Besançon, reflejando tanto la dureza del aislamiento como los problemas personales y familiares que enfrenta mientras espera el desarrollo del juicio en su contra.
Nicolás Zepeda: el nuevo giro en el caso
Este martes 17 de marzo comenzó el tercer juicio contra Nicolás Zepeda, el chileno acusado del asesinato de su expareja Narumi Kurosaki, desaparecida en 2016. La jornada tuvo un giro inesperado que podría resultar clave para el desarrollo de la investigación y que generó sorpresa e indignación en la defensa del hombre de 35 años.
Al inicio del proceso, según informó La Cuarta, el juez Eric Chalbos se refirió a varios testigos japoneses que decidieron no participar en el juicio. “Varios testigos japoneses no desean o no pueden participar en la audiencia”, explicó el magistrado.
Entre los testigos que habrían declinado su participación figura Shintaro Obata, compañero de clase de Narumi, quien en el juicio anterior declaró que esa madrugada del 5 de diciembre de 2016 escuchó los gritos de una mujer, día en que la joven desapareció.
La defensa de Nicolás Zepeda, conformada por los abogados Robin Binsard y Sylvain Cormier, expresó su desconcierto ante la noticia, señalando que Obata es un testigo clave para el proceso. “Para nosotros, es un testigo muy importante, era compañero de habitación de Narumi. Interrogarlo sería fundamental”, afirmó Cormier. Por su parte, Binsard agregó: “Creo que recordarle la importancia crucial de su testimonio es indispensable”.
El juez Chalbos explicó que la decisión de los testigos se debe al cansancio que sienten ante la sucesión de juicios. “Los testigos están cada vez más cansados de la sucesión de juicios. Al menos, eso es lo que algunos parecen expresar”, señaló.
La defensa expresó su preocupación ante lo que perciben como una posible estrategia para evitar testificar. “No esperábamos esta avalancha. No quiero parecer paranoico, pero da la impresión de que hubo un esfuerzo concertado para evitar testificar”, declaró Cormier, reflejando la tensión que ha generado este nuevo capítulo del proceso judicial.
Preguntas frecuentes del tema
1. ¿Qué contó Nicolás Zepeda sobre su experiencia en la cárcel de Francia?
- Zepeda relató que pasó dos años en régimen de aislamiento en la prisión de Besançon, donde enfrentó condiciones extremas, como estar encerrado 24 horas al día, sin ver a nadie y lejos de su familia. También mencionó que fue testigo de suicidios, abusos y palizas, y que denunció estas situaciones mediante cartas a las autoridades penitenciarias.
2. ¿Hubo algún incidente con los guardias del penal?
- Sí, Nicolás Zepeda denunció que unos meses antes de su primer juicio fue agredido por un guardia que, según él, lo odiaba y lo acosaba. Tras presentar la denuncia, fue llevado al hospital para documentar las lesiones. Este hecho refleja las dificultades adicionales que enfrentó dentro del penal además del aislamiento.
3. ¿Cómo ha afectado la situación a su familia?
- El acusado explicó que su familia atraviesa problemas económicos, lo que ha impedido que reciba dinero durante el último año y medio. Esta situación aumentó las dificultades de Zepeda para sobrellevar la vida en prisión, sumando un factor de estrés adicional mientras enfrenta el juicio por la muerte de Narumi Kurosaki.









