Centro Cultural La Moneda cumple 20 años: así fue el momento en que City Tour elogió su arquitectura
Ubicado bajo el Palacio de La Moneda, el centro cultural celebra dos décadas como punto de encuentro ciudadano. En 13C recordamos cuando la dupla de "City Tour" visitó sus instalaciones.
El Centro Cultural La Moneda (CCLM) cumple veinte años de existencia como institución. Ubicado en plena zona cívica de Santiago y bajo la sede del Palacio de la Moneda, entre edificios ministeriales y estatales, este lugar permite que las personas puedan participar de la vida cultural y comunitaria.
Este recinto comenzó su construcción en 2004 y el diseño estuvo a cargo de la oficina de arquitectos Undurraga Devés, como parte del Proyecto Plaza de la Ciudadanía, impulsado por el gobierno del Presidente Ricardo Lagos.
Dos años más tarde se inauguró el Centro Cultural La Moneda (CCLM) con la exposición México: del cuerpo al cosmos, muestra que presentó en las salas Andes y Pacífico un total de 190 piezas de arte prehispánico provenientes del país azteca. Ese mismo año, y algunos meses después, se inauguró también la Cineteca Nacional de Chile.
A lo largo de los años, el Centro Cultural La Moneda ha abierto diversos espacios para la ciudadanía, como el Espacio Violeta Parra —hoy Galería de Patrimonio—, la Galería del Diseño, el Espacio Lector, entre otros, consolidándose como un polo cultural clave en el corazón de Santiago.
Que una institución como el CCLM cumpla 20 años representa un hito sociocultural relevante. Por ello, en 13C recordamos cuando los conductores de "City Tour", Federico Sánchez y Marcelo Comparini, visitaron este lugar hace algunos años, específicamente en 2011 y 2012, para recorrer y analizar algunas de las exposiciones más destacadas de ese periodo.
Fue hace 15 años: Cuando "City Tour" visitó el Centro Cultural La Moneda
Durante un episodio del año 2011, Federico Sánchez llevó a Marcelo Comparini a mirar varias exposiciones que se presentaron en el Centro Cultural La Moneda.
En aquella ocasión, estuvo presente una muestra de juegos para niños, una serie de películas chilenas que se mostraron en la Cineteca Nacional y más. Sin embargo, el arquitecto señaló que cosas le gustó de la infraestructura de este espacio cultural.
"Mira, Comparini, hay una cosa que a mí me gusta mucho de este edificio, de este lugar, de este foyer del centro cultural. Digo “foyer” entre comillas, porque podríamos entender que el foyer está en los accesos, ¿cierto? Hay ambos foyers. Pero aquí, a su vez, estamos hablando de un gran hall o foyer", comenzó el conductor del programa.
"¿Y por qué digo foyer? Porque, si tú te fijas, la cineteca, esta galería del diseño, las salas de abajo, en fin, todo nutre este espacio, que no tiene otro objetivo que ser el espacio que está al centro del Bellas Artes. ¿Te has fijado? Es más bien una plaza, un lugar de encuentro, que no necesariamente se destina a muestras, sino a la distribución", agregó.
"Este foyer o gran hall es interesante porque nombra, por excelencia, la condición del centro cultural. ¿En qué sentido? En que el centro cultural, a diferencia del museo, no asume solo la muestra de la cultura", explicó el arquitecto.
Federico Sánchez comentó que los muyseos son lugares donde se muestran colecciones artisticas, mientras que los centros culturales son espacios donde se produce cultura.
Cuando Sánchez observó hacia el gran hall se detuvo en el grupo de niñas que jugaba con las instalaciones puestas en el CCLM. Con esa siumple escena, ejemplificó que esa actividad en ese momento es parte de "la creación cultural (...) Ingresan a la escena. En el fondo, tú estás en la escena cultural".
Para él, "el centro cultural es un museo vivo. Está activado y es un promotor. ¿Te acuerdas que lo hablábamos a partir del Pompidou? Aquí no solo se muestra la cultura, entre comillas “muerta”, que ya se produjo y que ya es un hecho. Aquí se está haciendo cultura", reflexionó el arquitecto nacional.
También elogió la rampa que destaca al interior del centro cultural, ya que, en lugar de una escalera, propone un recorrido que invita a descender de forma lenta y pausada. Además, cuenta con mamparas transparentes que permiten a quienes ingresan observar el interior del edificio y formar parte del espacio.
"La cultura requiere tiempo", dijo Marcelo Comparini tras la extensa explicación de su compañero conductor.
"Exacto. Y voy a hacer un juego de palabras que se usaba mucho cuando yo estudiaba: se decía “el hombre mora en el mundo”", comentó Sánchez y agregó que "hay que demorarse, encontrar su modo de aprender".
"Lo bonito es que la gente tiende a bajar más por aquí que por la escalera. Y ¿sabes cuál es la diferencia que los modernos reforzaban tanto? Decían que la maravilla de las rampas es que te permiten ascender o descender mirando", comentó Federico Sánchez al recorrer las rampas del CCLM. "No como las escaleras, donde tienes que ir razonablemente concentrado".
Esa diferencia fue, para Sánchez, una virtud. "En las rampas puedes bajar mirando. Y fíjate que esta rampa también es parte de lo expuesto. Mira qué bonito: aquí se cumple por excelencia que un centro cultural tiene algo de espacio público, en cuanto productor cultural, porque aquí estás en la escena cultural", dijo.
"Eres parte del sistema cultural: ves y eres visto", concluyó.



