“Está todo manipulado”: la sorpresiva defensa que recibió Di Mondo en plena disputa con canal de TV
Daniella Campos respaldó parte de las acusaciones de Di Mondo contra Mega, asegurando que a los participantes del reality se les realizaron exámenes —incluido el de VIH— sin consentimiento informado.
Daniella Campos confirmó las acusaciones de Di Mondo contra Mega, denunciando que la producción realizó exámenes de VIH y drogas sin autorización previa para un reality en Perú.
La exMiss Chile rompió el silencio y mostró los documentos médicos que respaldan la acusación por falta de protocolos en los exámenes de VIH realizados para un reality.
Daniella Campos muestra "la carpeta de la discordia"
La modelo y exfigura televisiva respaldó parte de las acusaciones realizadas por Di Mondo en contra de Mega, en relación con la realización y entrega de exámenes médicos previos al ingreso de un reality show grabado en Perú.
En medio de la polémica, Campos abordó el tema en el programa “Que te lo Digo”, donde exhibió una carpeta con los exámenes que —según explicó— le realizaron antes de ingresar al espacio de telerrealidad.
Daniella aseguró que, al revisar la documentación, comprobó que se le practicó un amplio panel de exámenes, incluidos estudios de enfermedades de transmisión sexual y un test de VIH, sin que —afirma— existiera una autorización expresa de su parte.
“Aquí hay varios exámenes. Hay un panel completo de enfermedades de transmisión sexual. Por ejemplo, también existe un examen completo de drogas, donde se detalla consumo de cocaína, marihuana, anfetaminas, benzodiacepinas y opiáceos”, señaló la panelista.
Campos explicó que decidió mostrar públicamente los documentos para respaldar las declaraciones de Di Mondo, quien denunció haberse enterado de su diagnóstico de VIH sin protocolos ni acompañamiento. “¿Por qué traje estos exámenes? Porque, revisando acá, además de los exámenes de transmisión sexual, efectivamente está el examen de VIH. Y cuando Di Mondo habló ayer en distintos programas, mencionó que a él nunca le pidieron autorización para realizarse ese examen. Yo tampoco recuerdo que me hayan hecho firmar alguna autorización para hacerlo”, afirmó de manera categórica.
La vulneración de la confidencialidad
La comunicadora también cuestionó la forma en que se le entregaron los resultados, asegurando que no se respetaron protocolos básicos de confidencialidad.
“Este resultado, que debía haber abierto yo en un sobre cerrado y en mis manos, me lo entregaron así, sin ninguna reserva. Me lo pasó una productora X, que ni siquiera sé cómo se llama”, relató. Para graficar la situación, mostró en pantalla una serie de hojas impresas, unidas con un simple corchete en una esquina, sin carpeta ni sobre que resguardara la información íntima.
“Está todo manipulado. De verdad, el resultado de VIH no debería estar metido aquí. Es un examen que, legalmente, se debe entregar directamente a la persona. Y esa persona es la indicada para abrir el sobre y, si existe algún resultado preocupante, corresponde que un médico se comunique contigo”, enfatizó Campos, visiblemente indignada por el manejo de datos tan sensibles.
Di Mondo y la chispa que encendió el debate
Para comprender la magnitud de lo revelado por Daniella Campos, es necesario recordar el origen de esta controversia. Hace pocos días, el socialité denunció públicamente que, antes de viajar al encierro en Perú, se le practicaron exámenes de sangre sin que se le informara con claridad qué pruebas incluían.
Según su versión, fue a través de esos exámenes que se enteró de su diagnóstico de VIH, pero la forma en que recibió la noticia habría escapado a todo protocolo médico, careciendo de confidencialidad.
Esta denuncia inicial de Di Mondo fue recibida con escepticismo por algunos sectores de la industria, pero el testimonio de Daniella Campos, respaldado con papelería física, cambia el escenario. Campos aclaró que su examen resultó negativo, pero subrayó que la gravedad del asunto radica en el procedimiento y no en el resultado: “Mi examen, obviamente, está negativo. Pero si hubiese sido positivo, estaba igual dentro de este mismo documento, sin ninguna confidencialidad. Nunca supe que me practicaron ese examen y tampoco supe el resultado en el momento correspondiente”.
La panelista agregó que probablemente sea una de las pocas participantes que tiene en su poder estos resultados, debido a que presentó un problema médico durante el encierro y, por ese motivo, le hicieron entrega de la documentación.
“Puede que yo sea la única participante que tenga estos exámenes en sus manos, porque tuve un problema médico y por eso me los entregaron. Pero, efectivamente, a todos nos realizaron estos exámenes sin informarlo”, concluyó.
Preguntas frecuentes sobre la denuncia de Di Mondo
¿De qué acusa Daniella Campos a Mega? La exMiss Chile acusa al canal de realizarle exámenes de VIH y drogas sin su consentimiento informado previo a un reality. Además, denuncia que los resultados le fueron entregados por una productora sin ningún tipo de confidencialidad o sobre cerrado.
¿Qué relación tiene la denuncia de Daniella Campos con Di Mondo? La comunicadora presentó documentos para respaldar la denuncia previa de Di Mondo, quien afirmó que se enteró de su diagnóstico de VIH a través de exámenes del canal que no contaron con protocolos médicos ni acompañamiento profesional.
¿Qué dicen las leyes chilenas sobre el examen de VIH en estos casos? En Chile, la Ley 19.779 establece que el examen de VIH debe ser siempre voluntario y realizado con consentimiento informado previo y por escrito. La normativa exige que la persona sea informada claramente sobre la prueba y sus implicancias antes de autorizarla. Además, el resultado es estrictamente confidencial y solo puede ser entregado directamente al paciente por personal de salud capacitado, con la debida consejería. La ley prohíbe que terceros ajenos al ámbito sanitario —como personal administrativo o de producción televisiva— comuniquen este tipo de información, por tratarse de un dato sensible protegido por la legislación.
En Perú, donde se grabó el reality, la regulación mantiene criterios similares a través de la Ley 26626, que también exige consentimiento informado y resguardo absoluto de la confidencialidad.

