A 23 años de su partida: recordamos la última noche del Gato Alquinta en Viña 2002
Este 15 de enero, a 23 años de su fallecimiento, recordamos a Eduardo Gato Alquinta, una de sus figuras más influyentes y queridas.
Voz, guitarra y alma de Los Jaivas, el músico dejó una huella imborrable en la historia cultural del país, y su despedida artística ocurrió sin saberlo en uno de los escenarios más importantes de Chile: el Festival de Viña del Mar 2002, donde realizó su última presentación en la Quinta Vergara junto a la emblemática banda.
Aquella noche del domingo 24 de febrero de 2002 no solo marcó el regreso de Los Jaivas al certamen tras 19 años de ausencia, sino que también se transformó, con el paso del tiempo, en un momento cargado de simbolismo.
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Gato Alquinta y su última vez en el Festival de Viña
El domingo 24 de febrero de 2002, el escenario de la Quinta Vergara fue testigo del esperado regreso de Los Jaivas al Festival de Viña, luego de 19 años de ausencia.
La presentación se dio en un momento especial: la banda celebraba 40 años de trayectoria, consolidando una propuesta artística que fusionó rock, raíces latinoamericanas y espiritualidad. Sin saberlo, esa noche quedaría marcada como la última actuación de Gato Alquinta en el certamen viñamarino.
El show tuvo una duración cercana a una hora y fue considerado uno de los puntos más altos del XLIII Festival Internacional de la Canción de Viña del Mar.
Uno de los momentos más celebrados llegó con “Todos juntos”, interpretada junto a Soledad Guerrero, lo que motivó la entrega de la Antorcha de Plata.
Un adiós inesperado
El 15 de enero de 2003, Gato Alquinta falleció a los 57 años tras sufrir perder el equilibrio mientras caminaba por la playa de La Herradura, en Coquimbo, lo que provocó que cayera al agua. Fue rescatado y trasladado de urgencia al Hospital San Pablo de Coquimbo, donde los equipos médicos intentaron reanimarlo sin éxito. La causa oficial de su fallecimiento fue un infarto al miocardio.
Su muerte conmocionó al país: más de 500 mil personas acompañaron su funeral en las calles de Santiago. Hoy, su figura sigue siendo una de las más icónicas e influyentes de la música chilena, y su última vez en Viña permanece como un testimonio imborrable de su su voz y su espíritu.

