Los antecedentes que estarían detrás del brutal homicidio de Cristóbal Miranda atribuido a la ‘Jauría del Biobío'
El testimonio de la familia revela que el ataque se habría desatado luego de que el joven de 20 años se negara a cumplir un acto de humillación frente a sus agresores.
La investigación por el homicidio de Cristóbal Miranda, el joven de 20 años brutalmente agredido durante una fiesta de Año Nuevo en el centro de eventos Espacio Marina de Talcahuano, ha comenzado a despejar las interrogantes sobre el origen del ataque.
Aunque inicialmente se barajó la tesis de un conflicto derivado de un presunto lío amoroso ocurrido semanas antes del crimen, los nuevos detalles de del caso apuntan a una dinámica coordinada y una preocupante planificación a través de un grupo en Instagram.
Las claves detrás del crimen de Cristóbal Miranda
Fue el 1 de enero cuando la violencia contra Cristóbal Miranda y su hermano Vicente se materializó en la fiesta “Lion Dubai 2026”. Sin embargo, el origen del ataque se habría gestionado días antes a través de un grupo.
La Fiscalía expuso la existencia de un grupo privado en dicha red social identificado como “Tokio Manji”, en referencia al anime Tokyo Revengers, donde los imputados compartieron fotografías de los hermanos Miranda.
En el chat, diferentes miembros escribieron amenazas advirtiendo que a los hermanos se los iban a "pitear" o que esa noche "quedaban vegetales”.
Según detalló el fiscal Juan Yáñez, el conflicto no fue espontáneo, sino que arrastraba un antecedente del 15 de diciembre. En aquella ocasión, en el marco de una fiesta, se habría registrado una pelea entre uno de los imputados y los hermanos Miranda.
Este hecho habría originado las rencillas que los agresores recordaron en el chat con frases como "fueron 2 contra el Agus" y la advertencia de que, al verlos nuevamente, serían "16 contra los dos".
El persecutor destacó que, tras la golpiza fatal, un integrante envió un mensaje confirmando que la promesa de agresión se había cumplido. Incluso, el grupo fue eliminado posteriormente con el presunto objetivo de ocultar evidencia.
Por consecuencia, según informó Radio Bío Bío, cuatro personas fueron detenidas, dos quedaron con prisión preventiva y el resto en libertad.
Luciano Haroldo Gutiérrez Romero y Agustín Pablo Saavedra Opazo fueron imputados por el delito de homicidio simple de Cristóbal Miranda.
En esa línea, el tribunal detalló que no se configuraron elementos de premeditación ni alevosía, además de descartar que los hechos se hayan producido en el contexto de una riña o que existan lesiones defensivas en los imputados.
"Mi hijo solo se arrodilla ante Dios"
A raíz del crimen, diferentes medios de comunicación apuntaron a que el crimen podría tratarse de un lío amoroso, un detalle que fue descartado por la madre de Cristóbal Miranda, Carolina Olivares, en el matinal "Tu Día",.
Según su relato, se trató de una emboscada por parte de una "jauría de delincuentes" que exigió a su hijo un gesto de sumisión antes de iniciar el ataque masivo.
La madre reveló que los agresores obligaron a Cristóbal a pedir disculpas de rodillas, situación a la que el joven se negó y que habría desatado el ataque fatal.
"Mi hijo solo se arrodilla ante Dios", sentenció Carolina, enfatizando que Cristóbal intentó mediar de forma pacífica hasta el último segundo, sin tener oportunidad alguna de defenderse ante la magnitud del grupo.
Asimismo, durante la formalización se reveló que uno de los imputados es un practicante avanzado de jiu jitsu, disciplina en la que incluso habría obtenido reconocimientos en competencias.
Este conocimiento especializado en técnicas de combate explicaría la magnitud del traumatismo cráneo-encefálico que le costó la vida a Miranda tras haber pasado dos días en riesgo vital.
Pese a la evidencia de los chats y la organización previa de la autodenominada "Jauría del Biobío", la justicia fijó un plazo de investigación de cuatro meses.








