"Me bañé en el grifo un año": el duro testimonio de pobladora desalojada en megatoma en San Antonio
El despliegue para desalojar las más de 200 hectáreas ocupadas avanza de forma gradual bajo un clima de alta tensión y disturbios.
En medio del complejo desalojo de la megatoma en San Antonio, que se ha desarrollado con violentos disturbios, el equipo de "Tu Día" conversó con diferentes familias que han optado por una salida pacífica del terreno.
El operativo busca que alrededor de dos mil familias abandonen de forma voluntaria el terreno de más de 200 hectáreas.
Desalojo de megatoma en San Antonio: "No tenemos solución"
En una conversación con el periodista Rodrigo Pérez, Hilda —quien vive en el lugar hace seis años— relató la cruda realidad de quienes se ven obligados a desarmar sus hogares sin tener una alternativa de vivienda.
“Nosotros no tenemos solución. ¿A dónde nos vamos a ir? A la calle”, contó visiblemente afectada, recordando que en sus inicios debió dormir en carpa y bañarse en un grifo por falta de recursos.
A pesar de la tensión en los accesos, donde se registraron ataques contra carros blindados, las pobladoras se desmarcaron tajantemente de estos actos.
“Es malo porque nos perjudican a todos y caemos todos nosotros en el mismo saco”, explicaron Jennifer e Hilda, enfatizando que su grupo ha mantenido el diálogo con Carabineros para que se les permita retirar sus materiales de construcción de forma ordenada.
Bajo ese contexto, manifestaron su preocupación por el futuro de los menores y adultos mayores del sector, denunciando que muchas familias desarmaron sus estructuras bajo la incertidumbre de no contar con un lugar de reubicación.
Según relataron, algunos residentes desarmaron sus casas tras recibir información de que serían reubicados, para luego enterarse de que no había terreno disponible para ellos.
"Están peleando porque no tienen dónde irse"
Las pobladoras recalcaron que, mientras en otros puntos de la toma se registraron enfrentamientos, ellas se mantuvieron pacíficas e incluso mostraron registros de video donde se les ve esperando tranquilamente desde las siete de la mañana.
"Nosotros no hemos tirado nada. No hicimos ningún escándalo", enfatizó una de las vecinas, señalando que su único requerimiento hacia Carabineros fue que no les rompieran sus pertenencias mientras esperaban que sus familiares llegaran con herramientas para desarmar las estructuras.
Pese a tener la disposición de salir de manera voluntaria, ambas advirtieron sobre la dificultad logística de trasladar materiales de construcción de gran tamaño sin una solución habitacional concreta.
"Están peleando porque no tienen dónde irse", explicaron respecto a la reacción violenta de otros pobladores, aclarando que, aunque no comparten la forma, entienden la desesperación.









