“467 escalones”: Siempre hay un chileno enfrentó exigente reto para conocer una catedral italiana
En el segundo capítulo de la octava temporada del programa del 13, el comunicador recorrió Florencia junto a Francisco Durán, un abogado oriundo de Linares que lleva cinco años viviendo en la ciudad italiana.
Este miércoles, el 13 emitió el segundo capítulo de la octava temporada de Siempre hay un chileno, donde Marcelo Kiwi llegó hasta Florencia, Italia, para conocer sus atractivos turísticos y descubrir las historias de los compatriotas que viven en ese lugar.
En la capital de la Toscana, conocida por su arquitectura, sus paisajes y su artesanía, el comunicador se encontró con Francisco Durán, un joven abogado nacido en Linares que lleva cinco años viviendo en la ciudad.
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Junto a él, Kiwi se atrevió a probar el tradicional lampredotto, una preparación típica de Florencia que utiliza el cuarto estómago del vacuno, similar a las guatitas chilenas. La carne se sirve aliñada con pimienta y salsa verde, dentro de un panino.
Sin embargo, la experiencia gastronómica fue solo el comienzo de una jornada que pondría a prueba la resistencia física del conductor.
El desafío de Marcelo Kiwi: subir 467 escalones en Florencia
Uno de los momentos más exigentes del recorrido llegó cuando Francisco invitó a Marcelo a subir a la cúpula de la catedral de Santa María del Fiore, uno de los monumentos más emblemáticos de Florencia.
El desafío no sería sencillo: para llegar hasta lo alto, ambos debían recorrer estrechas escaleras y angostos pasillos, sin posibilidad de utilizar un ascensor.
“¿Y dónde está el ascensor?”, preguntó Marcelo Kiwi antes de aceptar la aventura.
“No hay ascensor. Es un pasillo chiquitito, estrecho”, le respondió Francisco.
Luego, el joven abogado le advirtió al conductor la cantidad de peldaños que tendrían que superar para llegar a su destino. “467 escalones”, aseguró.
Pese a la dificultad, Marcelo decidió enfrentar el reto y dio inicio al ascenso. “Comienza la aventura. Pocos se han atrevido a tanto”, comentó durante el recorrido.
Finalmente, Kiwi consiguió llegar a la cúpula, aunque el extenso trayecto le exigió un importante esfuerzo físico.

La maldición que Francisco le contó a Marcelo Kiwi
Durante la visita, Francisco también le reveló al conductor una particular creencia vinculada a la cúpula de la catedral.
“Hay una maldición que si uno sube, no se titula de la Universidad de Florencia”, contó el abogado, quien explicó que se había titulado un año antes y que, pese a llevar cinco años viviendo en la ciudad, conocería el monumento por primera vez.
La cúpula, además de ser una de las postales más reconocidas de Florencia, guarda en su interior el fresco “El juicio universal”, pintado por Giorgio Vasari y Federico Zuccari.
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Marcelo Kiwi también recorrió la Torre de Pisa
La aventura del capítulo no terminó en Florencia. Más tarde, Marcelo y Francisco viajaron hasta Pisa, otra de las ciudades más reconocidas de La Toscana.
Allí, el chileno guio al comunicador por el interior de la famosa Torre de Pisa y le contó algunos de los secretos de esta construcción, que se ha convertido en uno de los principales símbolos turísticos de Italia.
Además de los recorridos y desafíos, Francisco compartió parte de su historia personal y habló de su relación con su marido italiano. Ambos tienen 30 años de diferencia, una historia de amor que mostró cómo los vínculos pueden superar las diferencias de edad.









