Video: ola interrumpe la celebración soñada de Año Nuevo de un grupo de amigas en Río de Janeiro
Un video viral muestra cómo una ola sorprende a un grupo de amigas en Río, en una noche marcada por alerta de resaca y cientos de rescates.
La imagen perfecta del Año Nuevo frente al mar terminó convertida en un inesperado recordatorio de los riesgos del océano. En plena celebración del réveillon 2026 en Copacabana, Río de Janeiro, Brasil, una ola de mayor fuerza interrumpió la fotografía de un grupo de amigas que posaba dentro del agua durante los fuegos artificiales, informó la cadena brasileña Globo. El momento quedó registrado en video y rápidamente se viralizó en redes sociales, acumulando miles de reproducciones y comentarios que mezclaron humor, sorpresa y preocupación.
El registro muestra a siete jóvenes de espaldas al mar, concentradas en la postal típica de la noche más concurrida del año en Río de Janeiro. Sin previo aviso, una ola avanza con fuerza, desarma la escena y provoca gritos, risas nerviosas y un evidente susto. Más allá del tono anecdótico, la secuencia resume lo que fue una noche de Año Nuevo compleja en la orla carioca: mar extremadamente agitado, advertencias oficiales y un aumento inédito de rescates.
Alerta de resaca y mar peligroso en la víspera de Año Nuevo
La situación no tomó por sorpresa a las autoridades. La Marina de Brasil había emitido un aviso de resaca que abarcaba el litoral entre Río de Janeiro y Arraial do Cabo, vigente hasta la mañana del 31 de diciembre. Los pronósticos meteorológicos advertían olas de hasta 2,5 metros, con un incremento significativo de la fuerza del mar durante la noche.
Pese a ello, miles de personas —entre turistas y locales— ingresaron al agua para capear el calor y cumplir rituales tradicionales de la fecha, como saltar las siete olas para atraer la buena suerte. En Copacabana, una de las playas más emblemáticas del país, la bandera roja ondeó durante toda la jornada, señal inequívoca de que el baño no estaba recomendado.
El Cuerpo de Bomberos reforzó los patrullajes a lo largo del día y reiteró la advertencia de evitar el mar, especialmente en horario nocturno, cuando la visibilidad disminuye y los riesgos se multiplican. Incluso cuando las olas parecían más calmas, el comportamiento del océano fue errático y peligroso en medio de los festejos de Año Nuevo.
Rescates se disparan durante la madrugada
El impacto de desoír las recomendaciones quedó reflejado en el balance oficial. Entre la jornada del miércoles y la madrugada del jueves, los salvavidas realizaron 547 rescates en el sector que comprende Leme, Copacabana y hasta São Conrado, área bajo la cobertura del 3º Grupamento de Salvamento Marítimo (Gmar). La cifra representa casi 20 veces más que los 29 rescates registrados en el mismo período del año anterior.
Los puntos con mayor cantidad de incidentes fueron el Posto 8, cercano al Arpoador, seguido por el Posto 1 en el Leme y el Posto 3, ubicado a la altura del Copacabana Palace, donde se concentró uno de los principales escenarios de la fiesta. Para enfrentar la contingencia, cerca de 170 efectivos del Cuerpo de Bomberos se desplegaron a lo largo de la playa.
Un caso grave mantiene en alerta a las autoridades
Dentro del intenso operativo de Año Nuevo, un episodio generó especial preocupación. Un niño proveniente de Campinas fue arrastrado por una ola mientras jugaba en la arena junto a su familia en el Posto 2. El menor fue llevado mar adentro y continuaban las labores de búsqueda, manteniendo en vilo a las autoridades y a quienes seguían la situación desde la orilla.
El caso reforzó el llamado de las autoridades a respetar las señalizaciones y advertencias oficiales, especialmente en eventos masivos como la celebración de Año Nuevo, cuando la percepción de riesgo suele disminuir.
Viralización que deja una advertencia
Aunque el video de las amigas sorprendidas por la ola se difundió principalmente como un momento curioso, también abrió un debate sobre la responsabilidad y la seguridad en contextos de alta concurrencia. En redes sociales, muchos usuarios destacaron que la escena pudo terminar en una situación más grave, considerando la fuerza del mar esa noche.
La postal fallida del réveillon en Copacabana terminó siendo un reflejo de una realidad mayor: un océano impredecible que no distingue entre celebración y peligro. La recomendación de las autoridades es clara y se renueva tras los hechos: disfrutar de la fiesta, pero siempre desde un lugar seguro y respetando las alertas.









