El primer hotel en la Luna: muestran cómo será el alojamiento espacial de lujo y abren reservas por US$1 millón
Una empresa planea inaugurar el primer hotel lunar para turistas millonarios, con caminatas, golf y vistas únicas de la Tierra.
La idea de pasar unas vacaciones en la Luna dejó de ser solo ciencia ficción. Una empresa del sector aeroespacial anunció ambiciosos planes para construir el primer hotel lunar destinado a turistas de alto poder adquisitivo, un proyecto que promete marcar un antes y un después en la exploración comercial del espacio. Según reveló el medio británico The Sun, ya es posible reservar una estadía por un valor cercano al millón de dólares, aunque las obras aún no comienzan.
El proyecto es impulsado por Galactic Resource Utilization Space (GRU), una compañía que busca posicionarse como pionera en el turismo espacial de larga duración. De acuerdo con la información publicada por The Sun, la primera fase de construcción del hotel comenzaría en 2029, siempre y cuando obtenga las aprobaciones regulatorias necesarias, y su apertura estaría prevista para los primeros años de la próxima década.
Un hotel lunar pensado para millonarios
La propuesta inicial contempla la construcción del hotel en la Tierra, para luego ser trasladado a la superficie lunar mediante un módulo de aterrizaje de gran capacidad. Se trataría de una estructura inflable diseñada para resistir las extremas condiciones del satélite natural y alojar, en una primera etapa, hasta cuatro personas por estadías de varios días.
El diseño considera una vida útil aproximada de diez años y ofrecería vistas privilegiadas del paisaje lunar y del planeta Tierra. Entre las experiencias que la empresa planea ofrecer se incluyen caminatas sobre la superficie de la Luna, conducción de vehículos lunares, actividades recreativas como golf adaptado a la baja gravedad y otras experiencias pensadas exclusivamente para este entorno único.
Según detalla The Sun, GRU también proyecta versiones más lujosas del hotel en fases posteriores. Imágenes conceptuales difundidas por la compañía muestran habitaciones amplias, con paredes acolchadas, pensadas para que los huéspedes puedan desplazarse y “rebotar” en condiciones de microgravedad, combinando comodidad y entretenimiento.
Expansión y uso de materiales lunares
Uno de los aspectos más innovadores del proyecto es la intención de utilizar materiales extraídos directamente de la Luna para reforzar y ampliar las instalaciones. La empresa planea recubrir las estructuras inflables con materiales lunares, lo que permitiría aumentar la capacidad del hotel hasta diez huéspedes de manera simultánea.
Esta estrategia no solo reduciría la dependencia de envíos desde la Tierra, sino que también serviría como prueba para futuros asentamientos humanos fuera de nuestro planeta. En ese sentido, el hotel lunar funcionaría como un laboratorio para desarrollar tecnologías clave de habitabilidad espacial.
El fundador de GRU, Skyler Chan, explicó que este tipo de iniciativas representan un punto de inflexión para la humanidad. “Vivimos en un momento en el que realmente podemos convertirnos en una especie interplanetaria antes de morir”, señaló, según consignó The Sun citando declaraciones recogidas por Space.com. Para Chan, el éxito del proyecto podría abrir la puerta a que, en el futuro, millones de personas nazcan y vivan en la Luna o incluso en Marte.
Turismo espacial y competencia geopolítica
El anuncio del hotel lunar se produce en un contexto de creciente interés internacional por establecer una presencia permanente en la Luna. Diversas potencias espaciales han acelerado sus planes para desarrollar bases científicas y energéticas en el satélite, lo que refuerza la idea de que la próxima gran carrera espacial no solo será científica, sino también económica y turística.
En ese escenario, China y Rusia ya han manifestado su intención de construir conjuntamente una base lunar de gran escala. Según informó The Sun, ambos países planean desarrollar una instalación comparable al tamaño de un parque temático, que incluiría una central eléctrica y otras infraestructuras clave, con el objetivo de tenerla operativa hacia 2036.
La aparición de proyectos privados como el hotel lunar de GRU demuestra que el espacio se está transformando en un nuevo mercado para el turismo de lujo. Aunque los costos actuales lo convierten en una experiencia exclusiva para multimillonarios, los expertos no descartan que, con el avance de la tecnología, este tipo de viajes pueda volverse más accesible en las próximas décadas.
Por ahora, la posibilidad de dormir en la Luna, jugar golf con gravedad reducida y observar la Tierra desde una ventana espacial sigue siendo un privilegio reservado para unos pocos. Sin embargo, iniciativas como esta confirman que el turismo espacial ya no es solo una idea futurista, sino un negocio en desarrollo que podría cambiar para siempre la forma en que la humanidad se relaciona con el cosmos.










