Abuela de 81 años se vuelve streamer de Minecraft para ayudar a su nieto con cáncer
Sue Jacquot creó un canal de YouTube dedicado a Minecraft con el fin de reunir fondos para el tratamiento médico de su nieto de 17 años, logrando una masiva respuesta en redes sociales.
Una historia de solidaridad y videojuegos se ha vuelto viral en Estados Unidos, luego de que una mujer de 81 años decidiera abrir un canal de YouTube para apoyar el tratamiento médico de su nieto adolescente, diagnosticado con cáncer en 2024. La iniciativa, centrada en el popular videojuego Minecraft, logró una masiva respuesta en redes sociales y permitió reunir una importante suma de dinero.
La protagonista es Sue Jacquot, adulta mayor que vive en Phoenix, Arizona, quien el pasado 22 de octubre publicó el primer video de su canal llamado Gramma Crackers. La idea surgió como una forma de aportar económicamente a los costos médicos de su nieto Jack Self, de 17 años, y al mismo tiempo mantenerse conectada con él y el resto de sus nietos a través de una plataforma que ellos utilizan a diario.
Abuela de 81 años juega Minecraft para salvar a su nieto
El proyecto rápidamente superó todas las expectativas. Su primer registro audiovisual alcanzó más de 580 mil visualizaciones y el canal ya suma más de 183 mil suscriptores. En paralelo, la familia activó una campaña en GoFundMe, donde se recibieron donaciones que fueron desde uno hasta cinco mil dólares, logrando reunir cerca de 35 mil dólares para enfrentar el tratamiento.
Desde el entorno familiar destacaron el apoyo recibido por parte de la comunidad gamer, que no solo colaboró económicamente, sino que también envió mensajes de ánimo. En ese contexto, se confirmó además una noticia alentadora: Jack Self informó que actualmente se encuentra libre de cáncer.
Sue Jacquot continúa activa en la plataforma y suele compartir nuevos videos cada dos semanas. En ellos demuestra soltura y habilidad en Minecraft, algo que ha sorprendido a los usuarios. Su publicación más reciente ya supera las 81 mil visualizaciones en menos de dos semanas, consolidando un fenómeno que mezcla ternura, solidaridad y mundo digital.








