¿Cómo fomentar la lectura en jóvenes durante las vacaciones de verano?
Con el fin del año escolar y más tiempo libre por delante, el verano es una oportunidad clave para acercar a niños y jóvenes a la lectura, lejos de la presión académica. Elegir libros acordes a sus intereses, destinar momentos a esta actividad y convertir la lectura en una experiencia lúdica son algunas de las recomendaciones para incentivar este hábito.
Con el cierre del año escolar, miles de niños y jóvenes comienzan sus vacaciones de verano, un periodo marcado por el descanso, la diversión y los días con más tiempo libre.
En ese contexto, la lectura aparece como una alternativa clave para estimular la creatividad, fortalecer la comprensión lectora y mantener activo el vínculo con los libros, sin la obligación de las evaluaciones o las listas escolares.
Desde Buscalibre, destacan que el verano puede transformarse en el momento ideal para que los jóvenes descubran el gusto por leer, siempre que se les permita hacerlo desde el disfrute y no desde la exigencia.
“La clave está en sacar a la lectura del lugar de obligación y llevarla al terreno del placer. En vacaciones, los jóvenes están mucho más abiertos a explorar historias que conecten con sus gustos personales que se pueden relacionar con series y películas que ya consumen”, explica Daniela Mendez, gerente de la categoría Libros de Buscalibre.com
Entre los consejos que se destacan, uno de los más importantes es respetar los intereses del lector y evitar imponerles los títulos. También se recomienda establecer momentos de lectura breves, y acompañar en el proceso, especialmente para niños y adolescentes más pequeños.
Para los jóvenes que les gusta competir y tener retos personales, se pueden establecer metas alcanzables de lectura y de esta manera fomentar el juego y la diversión que acompaña a los libros.
Finalmente, dar el ejemplo sigue siendo una de las estrategias más efectivas. Ver a adultos leyendo por gusto, compartir recomendaciones o comentar historias previamente leídas, puede generar un efecto de contagio que perdure más allá de las vacaciones.
“Así, con mejores horarios y más libertad, el verano se consolida como una temporada clave para que los jóvenes se reencuentren con los libros, y quizás, descubran en la lectura un hábito que los acompañe durante todo el año”, reflexiona la gerente de libros de Buscalibre.com.

