La escultura de Marcela Paz que sorprendió a City Tour en Vitacura
Por:
Vania Ramos
Compartir
La obra homenajea a la creadora de Papelucho y a uno de los personajes más queridos de la literatura chilena.
En un nuevo episodio del programa "City Tour", el periodista Marcelo Comparini y el arquitecto Federico Sánchez llegaron hasta la comuna de Vitacura, para conocer la plaza Centenario y en el camino se encontraron con una escultura dedicada a la escritora chilena Marcela Paz, autora de "Papelucho".
La obra se ubica en una plaza del sector y rinde homenaje tanto a la autora, cuyo nombre real eraEster Huneeus, como a su personaje más icónico, parte fundamental de la literatura infantil chilena.
City Tour se encuentra con escultura de Marcela Paz y Papelucho
Escultura de Marcela Paz y Papelucho. Créditos: 13C
La escultura representa un libro abierto del cual emergen las figuras de Marcela Paz y Papelucho, lo que es un punto de encuentro entre memoria, literatura y espacio urbano.
Durante el recorrido, Federico Sánchez destacó el valor simbólico del lugar y su historia. El arquitecto señaló que se trata de una plaza construida a fines de la década de 1990, lo que refuerza su carácter patrimonial.
“Es un homenaje a una autora y a un personaje que marcaron a generaciones completas”, comentó el arquitecto en "City Tour".
¿Quién es Marcela Paz?
Marcela Paz. Créditos: ChileCultura.
Marcela Paz es el seudónimo de Ester Huneeus, escritora chilena nacida en Santiago el 28 de febrero de 1902, quien destacó como narradora y autora de literatura infantil. Su obra más recordada es la serie de libros “Papelucho”, uno de los clásicos más importantes de la literatura infantil en Chile.
El primer tomo de “Papelucho” fue publicado en 1947 y, gracias al enorme éxito de estos relatos, Marcela Paz dio vida a numerosas historias protagonizadas por el entrañable personaje, como "Papelucho historiador", "Papelucho detective", "Papelucho y el marciano", y "Papelucho en vacaciones".
Escultura de Marcela Paz, autora de Papelucho. Créditos: 13C
Sin embargo, su legado fue mucho más amplio que la creación de un solo personaje: fue una narradora brillante, espontánea y profundamente conectada con el mundo y la sensibilidad de los niños. En 1982, su trayectoria fue reconocida con el Premio Nacional de Literatura.
Marcela Paz falleció el 12 de junio de 1985, a los 83 años, y su despedida convocó a numerosas personas que llegaron hasta el Cementerio General para rendirle homenaje. En la comuna de Vitacura, una estatua que la representa leyendo un libro, acompañada del personaje de Papelucho, recuerda su legado y constituye un emotivo homenaje urbano a una de las figuras de la literatura chilena.