“Me lo lloré todo”: exintegrante de Tierra Brava revela su dolor tras diagnóstico de infertilidad
Entre inyecciones diarias y la inversión de todos sus ahorros, detalló que el proceso con el que busca una solución
La periodista Camila Campos (Camilísima) reveló que padece una baja reserva ovárica tras realizarse exámenes de fertilidad a los 38 años. Actualmente, se somete a costosos tratamientos de estimulación hormonal para congelar óvulos y asegurar una futura maternidad, pese a los desalentadores diagnósticos médicos iniciales.
En un mundo donde la realización profesional y los proyectos personales suelen postergar la maternidad, Camila Campos, más conocida como Camilísima, ha decidido alzar la voz sobre una realidad que afecta a miles de mujeres silenciosamente: la lucha contra el reloj biológico.
La periodista, que alcanzó gran notoriedad tras su paso por el reality Tierra Brava en 2023 y que hoy brilla como panelista en programas de espectáculos y misceláneos como Encantadas, abrió su corazón para relatar un diagnóstico que cambió sus prioridades de la noche a la mañana.
A sus 38 años, en la cúspide de su carrera profesional tras pasar por importantes señales como TNT Sports y Zona Latina, la comunicadora decidió "tomar acción" ante un deseo que venía postergando. Sin embargo, lo que comenzó como un chequeo preventivo para planificar una futura maternidad, ya sea sola o en pareja, se transformó en una noticia devastadora tras visitar al ginecólogo.
El resultado que cambió los planes de Camilísima
Movida por la curiosidad de saber en qué estado se encontraba su cuerpo, Camilísima se sometió al examen de la hormona antimulleriana, un marcador clave que mide la reserva ovárica de una mujer.
Los resultados fueron un balde de agua fría para ella. "Me dieron la mala noticia de que prácticamente soy infértil", confesó en una entrevista reciente con Las Últimas Noticias (LUN), revelando la crudeza de una realidad que no esperaba enfrentar tan pronto.
La periodista hizo hincapié en una advertencia que recibió años atrás y que, lamentablemente, hoy cobra sentido. "Yo fui a los 34 años al médico y me dijeron que cuando estuviera en pareja y decidiera ser mamá ahí me hacía los exámenes. Pasó el tiempo y ahora me veo en esa situación", recordó con nostalgia, haciendo un llamado implícito a no esperar a tener una pareja estable para chequear la fertilidad.
Un proceso doloroso: Inyecciones, hormonas y esperanza
Tras el impacto inicial, Camilísima no se dejó abatir. "Me lo lloré todo. Pero después dije: hay tecnología. Voy a luchar", afirmó con la determinación que la caracteriza. Fue así como inició un riguroso tratamiento en la clínica SG Fertility, el cual describe como una montaña rusa emocional y física.
El tratamiento de estimulación hormonal no ha sido sencillo. Camila ha tenido que lidiar con cremas, pastillas e inyecciones en el abdomen todas las noches, sumado a ecografías constantes para monitorear el conteo de óvulos.
Los primeros resultados fueron desalentadores: "La primera vez me encontraron tres y uno malo. Luego, no apareció nada en el ovario derecho", relató.
Sin embargo, la perseverancia dio frutos en febrero pasado, cuando en un control le encontraron ocho óvulos. La alegría fue tal que, según sus propias palabras, salió gritando y abrazó a la recepcionista.
No obstante, la ciencia es cautelosa: de esos ocho, lograron congelar siete, lo que le otorga actualmente un 43% de probabilidades de embarazo. Un número que, aunque no es el ideal, representa una oportunidad real.
La inversión de una vida y el miedo al "padre equivocado"
Uno de los puntos más honestos de su relato tiene que ver con el costo económico. Este tipo de procedimientos de fertilidad asistida y criopreservación en Chile tienen valores elevados que no siempre están al alcance de todos.
"Estoy invirtiendo todos mis ahorros. Mi círculo me dice: el hijo caro antes de nacer, jajaja, pero valdrá la pena", comentó con humor ante la adversidad.
Pero más allá del dinero y las hormonas, Camila Campos toca un punto fundamental que resuena en muchas mujeres de su generación: la elección de la pareja. A pesar de que la medicina le permite extender la posibilidad de ser madre hasta casi los 50 años gracias a la tecnología, su mayor temor no es la edad.
"A mí no me da miedo ser mamá más vieja. Lo que me da miedo es elegir mal al padre", sentenció, dejando en claro que su búsqueda de la maternidad es un acto de responsabilidad y amor.
Preguntas frecuentes sobre Camilísima y su tratamiento de fertilidad
- ¿Qué diagnóstico recibió Camila Campos (Camilísima) sobre su fertilidad? Tras realizarse un examen de la hormona antimulleriana a los 38 años, Camilísima fue diagnosticada con una bajísima reserva ovárica, lo que médicamente se traduce en una situación de infertilidad práctica, dificultando un embarazo de forma natural.
- ¿En qué consiste el tratamiento que se está realizando la periodista? Camila se somete a una estimulación ovárica mediante hormonas inyectables y medicamentos para maximizar la producción de óvulos. El objetivo es la criopreservación (congelamiento) de estos para asegurar un embarazo asistido en el futuro.
- ¿Cuáles son las probabilidades de embarazo de Camilísima actualmente? Tras su primer ciclo exitoso, la periodista logró congelar siete óvulos, lo que le otorga un 43% de probabilidades de éxito para un futuro embarazo. Planea realizar más ciclos para aumentar este porcentaje y mejorar la calidad de los óvulos.



