Festival de Viña 2009: el Vampiroaga, Juanes y la noche que hizo vibrar a la Quinta
La segunda noche del Festival de Viña 2009 dejó uno de los momentos más comentados del certamen: el beso en el cuello de Felipe Camiroaga a Soledad Onetto. En 13Rec recordamos esa jornada con la ovación a Juanes y la fiesta disco de KC and the Sunshine Band.
El 17 de febrero de 2009, la segunda noche del Festival de Viña reunió en la Quinta Vergara a los animadores Soledad Onetto y Felipe Camiroaga, junto a Juanes y KC and the Sunshine Band. El recordado “vampiroaga” y los éxitos internacionales marcaron una jornada que hoy revive 13Rec rumbo a Viña 2026.
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La segunda noche del Festival de Viña 2009
La jornada del 17 de febrero de 2009 comenzó con complicidad y humor entre los animadores Soledad Onetto y Felipe Camiroaga, pero terminó convirtiéndose en una de las noches más memorables del certamen.
Cuando todo parecía irse a comerciales, Camiroaga interrumpió la música para anunciar un supuesto “halcón de oro” para su compañera. En medio de risas y nervios, el animador pidió elegir “el cuello”. Lo que vino después fue el gesto que quedó en la historia como el “vampiroaga”: un beso en el cuello que desató gritos, aplausos y titulares al día siguiente.
“Permiso, a María, a la familia, a todos”, alcanzó a decir él antes de acercarse, mientras Onetto reaccionaba entre sorpresa y risa nerviosa. El momento rompió la formalidad del evento y mostró la química que ambos proyectaban en el escenario.
Juanes en la Quinta Vergara
El colombiano Juanes fue el encargado de abrir la competencia internacional con una presentación cargada de energía y emoción. En la antesala, los animadores destacaron su compromiso social, sus múltiples premios y el cariño que Chile le tenía.
Con los primeros acordes de “A Dios le pido”, la Quinta se encendió. El público coreó cada verso:
“Que si me muero sea de amor…”, transformando el anfiteatro en un coro multitudinario.
El artista, que venía de arrasar en los Grammy Latino y consolidarse como uno de los referentes del pop rock latino, también interpretó éxitos como “La camisa negra” y “Me enamora”. Su show confirmó por qué era uno de los números más esperados del Festival de Viña ese año.
La conexión fue inmediata. Juanes no sólo cantó; conversó con el público, agradeció a “las hermosas mujeres” presentes y demostró por qué su propuesta mezclaba romanticismo, conciencia social y ritmo.
La fiesta disco con KC and the Sunshine Band
Cerca de la una y media de la madrugada, la Quinta Vergara se transformó en pista de baile. Desde Miami, y con una trayectoria iniciada en 1973, regresaba al escenario viñamarino KC and the Sunshine Band, quienes ya se habían presentado en 1981. “¡Párense todos!”, fue la instrucción.
Con clásicos como “I’m Your Boogeyman” y otros himnos de la era disco, la banda liderada por Harry Wayne Casey hizo bailar a distintas generaciones. El ambiente fue completamente distinto al del bloque anterior: luces, palmas y una fiesta que confirmó el carácter transversal del festival.
La combinación entre baladas latinas y funk/disco estadounidense evidenció la diversidad musical que caracteriza al certamen.
Festival de Viña 2009: el beso que marcó la conversación
Si bien la música fue el eje central, el gesto de Camiroaga quedó grabado en la memoria colectiva.
Años más tarde, en el programa “Only Comparini”, Soledad Onetto recordó el episodio con sinceridad. Confesó que en ese momento estaba casada y que para ella el beso es algo íntimo. “Para mí el beso es una cuestión muy íntima en la relación de pareja”, explicó.
La periodista agregó que es cariñosa, pero que el gesto “sexy, seductor” lo considera reservado. Sin embargo, también aclaró que el acto tuvo un componente de respeto y complicidad: antes del beso, Camiroaga bromeó con su entonces esposo, Rodrigo Alonso, diciéndole que se tapara los ojos.
Al volver a ver las imágenes, Onetto reaccionó entre risas: “Aquí me veo enterrada, es como peor”. Incluso bromeó diciendo que la emoción fue tal que presentó tres canciones al revés esa noche.
El episodio fue bautizado popularmente como el “vampiroaga”, mezcla entre “vampiro” y el apellido del animador, y se convirtió en uno de los momentos más comentados del festival.
Un festival en año clave
El Festival de Viña 2009 no fue una edición cualquiera. Se celebraban los 50 años del certamen, lo que aumentaba la expectativa y la carga simbólica.
En ese escenario, la dupla Onetto–Camiroaga representaba un recambio generacional que logró conectar con el público. Felipe ya era una figura consolidada de la televisión chilena, mientras que Soledad aportaba frescura y profesionalismo periodístico.
La presencia de artistas internacionales como Juanes —en pleno apogeo de su carrera— y KC and the Sunshine Band reforzó el carácter global del evento.
Además, el festival seguía siendo el principal escenario musical televisado de Latinoamérica, con transmisión masiva y repercusión continental.
Preguntas clave sobre el Festival de Viña 2009
¿Qué fue el “vampiroaga” en el Festival de Viña 2009?
Fue el apodo que recibió el beso en el cuello que Felipe Camiroaga dio a Soledad Onetto durante la segunda noche del festival, generando gran repercusión mediática y conversación pública.
¿Qué artistas se presentaron esa noche?
En la segunda noche actuaron el colombiano Juanes, con éxitos como “A Dios le pido”, y la banda estadounidense KC and the Sunshine Band, que hizo bailar al público con clásicos disco. También se subieron al escenario Fernando Ubiergo y Verónica Villarroel.
¿Por qué se recuerda tanto esa jornada?
Porque combinó un momento televisivo inesperado entre los animadores con shows internacionales de alto nivel, en el marco de los 50 años del certamen, dejando una huella en la historia del Festival de Viña.


