De un modesto concurso en 1960 al show latino más influyente: la sorprendente historia del Festival de Viña
Lo que comenzó como una iniciativa municipal para potenciar el turismo en la Ciudad Jardín terminó convirtiéndose en el evento musical más relevante de Chile. Conoce su historia.
Resumen: El Festival de Viña del Mar nació en 1960 en la Quinta Vergara, impulsado por la Municipalidad de Viña del Mar como un concurso musical para promover el turismo. Con el paso de las décadas, se convirtió en el evento artístico más importante de Chile y uno de los principales de Latinoamérica.
El hecho en detalle: el origen del Festival de Viña del Mar
El Festival de Viña del Mar tuvo su primera edición en febrero de 1960, en el emblemático escenario de la Quinta Vergara, en la ciudad de Viña del Mar. Su creación respondió a una estrategia concreta: potenciar el turismo estival y posicionar a la Ciudad Jardín como un polo cultural del país.
La iniciativa fue impulsada por la Municipalidad local y contó con el apoyo de autoridades de la época, entre ellas el entonces alcalde Gustavo Lorca Rojas, quien promovió un concurso de canciones inéditas de raíz folclórica.
La idea surgió después de su viaje a Benidorm, España donde fue testigo del Festival de Benidorm. Inspirado en ese evento, Lorca Rojas solicitó a Carlos Ansaldo, director del departamento de turismo y relaciones públicas de la Municipalidad, que invitase a un grupo de músicos para armonizar una feria de los alumnos de la Escuela de Bellas Artes en los jardines de la Quinta Vergara.
El éxito de la iniciativa fue tan grande que al año siguiente se decidió inaugurar la Gran Feria de Viña del Mar, lo que consolidó el evento dentro del calendario estival de la ciudad.
Sin embargo, el primer Festival de la Canción se desarrolló entre el 21 y el 28 de febrero de 1960. El evento se realizó con un escenario provisorio en el Parque Quinta Vergara y cerca del palacio: una sencilla tarima de madera con telones como fondo.
La particularidad del festival era que los participantes debían componer temas dedicados a la Ciudad Jardín. El bolero “Viña del Mar”, de Manuel Lira Silva y José Goles, se quedó con el primer lugar.
Desde la segunda edición del certamen, la competencia dejó de centrarse exclusivamente en canciones dedicadas a la ciudad y adoptó una temática libre, incorporando además las categorías de Folclor e Internacional. Esta apertura amplió su alcance artístico y fortaleció su proyección más allá del ámbito local.
El creciente interés del público impulsaron la aprobación de recursos para levantar un anfiteatro permanente en la Quinta Vergara, inaugurado en 1967. Su diseño, fue creado por el arquitecto Borja Huidobro y estuvo inspirado en el vuelo de una gaviota, marcó un hito arquitectónico y simbólico para el evento.
Años más tarde, el tradicional premio Lira de Oro fue reemplazado por la icónica Gaviota de Plata, creada por el artista y gestor cultural Claudio di Girolamo.
Por su parte, la famosa "concha acústica" de la Quinta Vergara fue demolido en 2002, dando paso a la estructura moderna que hoy alberga el festival.
Con el tiempo, el evento amplió su alcance y sumó la competencia internacional, transformándose en un espacio de intercambio cultural y vitrina artística para América Latina. La incorporación de artistas extranjeros marcó un punto de inflexión, elevando el perfil del festival y proyectándolo más allá de las fronteras chilenas.
Antecedentes y contexto: de concurso local a fenómeno continental
En la década de 1960, Chile vivía un proceso de modernización cultural y expansión de los medios de comunicación. El Festival de Viña se insertó en ese contexto como una plataforma de difusión musical en una época donde la televisión comenzaba a consolidarse.
El salto definitivo ocurrió cuando el certamen comenzó a ser transmitido por televisión a nivel nacional. El Festival de Viña llegó a la televisión recién en 1963, y lo hizo de forma experimental.
Hasta entonces, sus primeras ediciones fueron difundidas exclusivamente a través de Radio Minería, emisora que además tuvo a su emblemático locutor Ricardo García como animador de cada jornada del certamen.
Con ello, el evento dejó de ser una actividad local de verano para transformarse en un espectáculo de alcance país. Décadas más tarde, la internacionalización de la señal permitió que millones de espectadores en América Latina siguieran el evento en vivo.
El crecimiento del festival también estuvo acompañado por la evolución de su escenario. La Quinta Vergara pasó de ser un espacio abierto con graderías sencillas a convertirse en un moderno anfiteatro con capacidad para más de 15 mil personas, equipado con tecnología de sonido e iluminación de estándar internacional.
Durante los años 80 y 90, el certamen consolidó su carácter internacional, recibiendo a artistas de talla mundial y convirtiéndose en un punto estratégico dentro de las giras latinoamericanas. La transmisión televisiva y la creación de la icónica “Gaviota” como trofeo oficial reforzaron su identidad.
Hoy, el Festival de Viña no solo es un evento musical, sino también un fenómeno cultural, mediático y económico. Cada edición genera alto impacto en turismo, ocupación hotelera y comercio local, además de marcar pauta en tendencias musicales y televisivas.
El rol de Canal 13 en el Festival de Viña
A lo largo de su historia, el Festival de Viña ha sido transmitido por distintas señales de televisión chilena, consolidando su carácter de evento país. En distintas etapas, Canal 13 ha sido parte fundamental de su difusión, aportando despliegue técnico, producción de alto estándar y cobertura periodística integral.
La experiencia de Canal 13 en grandes eventos ha permitido proyectar el certamen con una mirada editorial sólida, combinando espectáculo y análisis informativo. Programas de prensa y espacios de conversación han abordado históricamente los hitos, polémicas y momentos memorables del festival.
A raíz de una nueva edición del Festival de Viña, 13Rec decidió revivir momentos históricos del certamen realizado en 2009 -conducido por Soledad Onetto y Felipe Camiroaga-, mediante su señal televisiva y cápsulas especiales.
Preguntas sobre el Festival de Viña del Mar
¿Cuándo se realizó el primer Festival de Viña del Mar?
La primera edición se realizó en febrero de 1960 en la Quinta Vergara, como un concurso musical organizado por la Municipalidad de Viña del Mar.
¿Dónde se lleva a cabo el Festival de Viña?
El evento se realiza en el anfiteatro de la Quinta Vergara, en la ciudad de Viña del Mar, Región de Valparaíso, Chile.
¿Por qué el Festival de Viña es tan importante en Latinoamérica?
Porque combina competencia musical e invitados internacionales, cuenta con alta audiencia televisiva y es considerado una de las vitrinas artísticas más influyentes del continente.


