Nicolás Zepeda revela que tuvo una discusión con Narumi la noche de su desaparición
En una nueva y tensa jornada en el Tribunal de Vesoul, el chileno detalló lo ocurrido dentro de la habitación 106 antes de la desaparición de la estudiante japonesa.
Este jueves 19 de marzo, Nicolás Zepeda declaró en el Tribunal de Vesoul que compartió 30 horas continuas con Narumi Kurosaki en su habitación universitaria entre el 4 y el 6 de diciembre de 2016. El chileno aseguró que se retiró tras una discusión de madrugada, sosteniendo que la joven estaba viva cuando él se fue.
La reconstrucción de las últimas horas de Narumi Kurosaki ha sido uno de los puntos más complejos del juicio de apelación en Francia. Durante la jornada de este jueves, Nicolás Zepeda ofreció un relato detallado sobre el tiempo que pasó junto a la estudiante en la habitación 106, describiendo una convivencia que se extendió por más de un día tras su reencuentro en Besanzón.
Según el testimonio del acusado, tras cenar en el restaurante La Table de Gustave en Ornans la noche del 4 de diciembre, ambos regresaron a la residencia universitaria. Zepeda relató que, por sugerencia de Narumi, se quedó en su habitación, donde permaneció de forma ininterrumpida hasta la madrugada del martes 6 de diciembre.
"Estábamos con Narumi, retomamos nuestra rutina habitual de pareja, dormimos, compartimos comidas, vimos películas. Sí, nos quedamos en la habitación", explicó Zepeda ante el magistrado Eric Chalbos.
El chileno enfatizó que durante ese periodo de aproximadamente 30 horas, ambos actuaron bajo la familiaridad de su relación previa, permaneciendo en el interior de la pieza mientras el clima en el exterior era gélido.
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Nicolás Zepeda: "Narumi me pidió que me fuera"
El foco de la audiencia, según detalló L’Est Républicain, se centró en el momento en que Nicolás Zepeda abandonó el campus, registro que el GPS del automóvil alquilado sitúa a las 04:23 AM del 6 de diciembre. El acusado admitió que su partida fue apresurada y motivada por una discusión con Narumi Kurosaki.
"En realidad, me fui con prisa. Narumi me pidió que me fuera", confesó Zepeda, admitiendo que se sintió "impactado" por la petición.
Según su relato, se despertó durante la noche para ir al baño, momento en que ella también despertó y retomaron una discusión previa. "Me dijo que lamentaba lo sucedido... Me sentí un poco ofendido en ese momento", añadió, explicando que Narumi también le pidió guardar silencio para no ser descubierto por sus amigos, quienes habrían golpeado la puerta de la habitación anteriormente.
Ante la pregunta directa del juez Chalbos sobre el estado de la estudiante al momento de su retiro, Zepeda fue enfático: "¿Cuando te fuiste, ella seguía viva?", consultó el magistrado. "Por supuesto", respondió el chileno.
El contraste con los testimonios de los gritos
El contraste más crudo de la jornada llegó con la declaración de Adrien Laurent, un exalumno que en 2016 vivía en la habitación 132, ubicada en el mismo pasillo que Narumi. Laurent revivió ante el tribunal la madrugada del 4 al 5 de diciembre, describiendo sonidos que calificó como inhumanos.
«Me despertaron sobresaltado unos gritos de terror, gritos espantosos, que duraron varios minutos. Luego oí una especie de ruido gutural, un sonido metálico…», relató el testigo, quien confesó haberse quedado "paralizado por el miedo" en su cama.
Esta versión choca directamente con la "rutina de pareja" descrita por Zepeda. Al ser consultado por el magistrado sobre cómo es posible que, compartiendo la misma habitación, no escuchara ruidos que despertaron a otros residentes, el chileno mantuvo su postura: "No oí nada, estaba dormido".
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El peso del rastro tecnológico
Más allá de los testimonios, el tribunal hizo hincapié en que la versión de las "30 horas de convivencia" es una admisión reciente de Zepeda. En su declaración original ante Interpol en 2016, el chileno afirmó que se había retirado de la residencia el día 5.
Tras un momento de silencio en la sala, el magistrado Chalbos confrontó a Zepeda con ese pasado, leyendo su declaración escrita de aquel entonces. En dicho documento, el acusado aseguró haberse marchado tras mantener relaciones sexuales, omitiendo por completo la discusión de madrugada y el pedido de Narumi para que abandonara el lugar que relata hoy.
Sin embargo, ante el avance de la tecnología, el acusado tuvo que reconocer hoy que se quedó hasta el día 6 debido a que el GPS del automóvil alquilado y las antenas de celular lo sitúan saliendo del campus de Besanzón a las 04:23 AM de ese martes. Para la fiscalía, este "tiempo extra" no fue utilizado para ver películas.
Preguntas frecuentes sobre el testimonio de Nicolás Zepeda
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¿Qué dijo el testigo Adrien Laurent sobre la noche del incidente? Laurent describió haber escuchado gritos de terror "espantosos" y sonidos metálicos que duraron varios minutos, asegurando que el miedo le impidió salir de su habitación para investigar.
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¿Por qué es relevante el dato de las 30 horas? Porque confirma que Zepeda estuvo presente en la habitación de Narumi durante el periodo en que todos los testigos reportaron los gritos de auxilio, desmoronando su coartada inicial de que se había ido antes.
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¿Cuál fue la explicación de Zepeda para los gritos? El acusado sostuvo firmemente que no percibió ningún ruido inusual ni gritos de la víctima porque se encontraba durmiendo profundamente junto a ella.
Esta nota da cuenta de un proceso judicial que se encuentra actualmente en tramitación. Una vez finalizado, él o los involucrados en este reportaje podrían ser declarados inocentes, y/o los cargos desestimados según su mérito. En conformidad a la ley chilena , ninguna persona será considerada culpable ni tratada como tal en tanto no fuere condenada por una sentencia firme.












