Se transformó en sus ojos: en el segundo capítulo de “Lugares que hablan” Pancho conoció la historia de Juan y su hija Francesca
En el último capítulo de “Lugares que hablan”, Pancho llegó a la Región de Ñuble y conoció esta emotiva historia sobre el apoyo familiar y la resiliencia.
Hoy, en el último capítulo de “Lugares que hablan”, Pancho llegó a la región de Ñuble con la misión de recorrer localidades en las que nunca había estado antes.
Es así como descubrió historias sencillas, pero de gran resiliencia y esfuerzo, relatos profundos y llenos de humanidad, como el de Juan y su hija Francesca.

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Se transformó en sus ojos
Él, un hombre de campo que cuida a sus caballos y que día a día va perdiendo su visión, se ve apoyado por su hija de 11 años, quien se transformó en sus ojos guiándolo en la mantención de animales.
“Gracias a mi hija puedo continuar con mis labores, ella pone los ojos y yo las manos”, afirmó él, en conversación con Pancho.
El querido animador también le preguntó a la niña que significaba para él su papá, a lo que ella respondió: “Me ayuda harto, es un buen padre conmigo, y le ayudó a dar comida a los animales”.

Pancho participó en las labores cotidianas de la familia, y, en esa instancia, aprovechó de profundizar en la conversación con Francesca. “¿Cómo has vivido tu como hija la pérdida de visión de tu papá?”, le preguntó, a lo que ella contestó: “Él nunca se ha dejado caer, andado triste, a él no le importa su visión, él sigue luchando porque la vida es larga”. “Cuando te dejan callado. Uno que se queja por we… y viene una niña de 11 años y te pega dos cachetadas”, reflexionó el animador después.
Además conocieron a la madre de Francesca, quien explicó que la niña también nació con problemas en su visión: tiene miopía y estrabismo. "Ve muy poco, nació también así", explicó.










