En el último capítulo: Socios conocieron a “las callamperas” y la emotiva historia de Isabel
Descubrieron más acerca de este oficio, bailaron, y conocieron la resiliencia de Isabel, quien les abrió su corazón y recordó una especial historia.
En el último capítulo de"Socios por Chile 2", el trío de amigos llegó al puente El Hediondo, a pasos de la localidad de Liquiñe en la comuna de Panguipulli, Región de Los Lagos, en su misión de llegar a lugares con nombres divertidos o extraños.
Pero, antes de eso, se llenaron el estómago con ricos platos, descubrieron el poder de las plantas medicinales, visitaron la Reserva Biológica de Huilo-Huilo y conocieron a Isabel y a su grupo de callamperas, quien fue la última guía antes de llegar al puente, su objetivo principal.

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La simpatía de “las callamperas”
“Wena pariente”, dijo Isabel, dueña del restaurante Foye Mapu, apenas divisó al trío de amigos. Explicó que estaba con un grupo de mujeres que eran “buenas para la callampa”. “Aquí en el sur, hay fechas... en el invierno viene la mejor callampa, las resbalosas, medias negras, rosaditas, de todas”, dijo divertida ella.
El grupo de recolectoras aprenden del oficio juntas, y el recibimiento que le dieron a los Socios fue más que cálido. “Con las callampas comimos hasta que nos cansamos, nos gusta la callampa rústica (...). Tengan cuidado con ellas, porque no dejan callampa parada”, explicó Isabel.
¡Así se festeja en el sur!
Después de conversar un poco con las presentes, Pancho tomó una guitarra y preguntó quién la tocaba, acto seguido, Isabel empezó a animar la fiesta con una cueca y se sumó un acordeón a la celebración.
Pancho bailó con una de las callamperas la cueca"Los Lagos de Chile", y después sacaron a Jorge a bailar a apretado “La vaca blanca”. Además, Pedro tocó una divertida canción dedicada a sus compañeros.

La historia de Isabel
La anfitriona los llevó a la cocina y les mostró las empanadas de changle que preparan. Los Socios, aprovecharon esa oportunidad para conocer más de su historia y la del grupo.
“Nos decías que era un grupo de amigas, nomás, pero están organizadas”, le preguntó Pancho. “Lo que pasa es que tenemos un proyecto a futuro de tener una red de callamperas, es importante para que se siga manteniendo en los bosques”, explicó ella.
También, Isabel señaló que ella trabaja a través de la cultura mapuche y les muestra, a quienes van a visitarlos, la experiencia de compartir como familia.
Sobre su vida personal, dijo que está con su pareja hace 25 años, pero no está casada. “Me tienen dos cabros y yo traía dos… traía un combo, soltera. ¡Por eso me puse a aprender más de la callampa, porque cuando anduve en el liceo me decían ‘oye yapo, si no va a pasar nada’!”, recordó divertida.
Su hija mayor tiene 30 y el menor 9, Clemente, el que, dijo, les trajo “un mundo nuevo”, debido a que nació con síndrome de Down. “Es el punto de luz para la casa”, explicó.
Los Socios le preguntaron cómo se tomó esta noticia en un principio, y ella admitió que en ese momento sentía que “nada le resultaba”: “Todo me costaba, cuando supe que venía así yo me caí al suelo, tuve que pararme y decir ‘Dios, perdóname’, porque uno como mamá siente que va a fallar. Y después cuando lo tuve no lo pude ver el primer día porque me sentía una mujer muy débil, tenía miedo, miedo a enfrentarlo, a saber si iba a ser capaz”.
“Su historia caló bien profundo en nuestros corazones, nos hizo emocionar hasta las lágrimas, se merece todo lo bueno”, dijo Pancho fuera de cámaras.










