¡Emocionante! Pancho conoció la devoción de la gente de Villa Dorotea por el Gauchito Gil
En esta nueva entrega, Pancho Saavedra y su equipo viajaron hasta Villa Dorotea.
En esta nueva entrega de "Lugares que hablan", Pancho Saavedra y su equipo viajaron hasta Villa Dorotea, un poblado ubicado a pocos minutos de Puerto Natales, en la Región de Magallanes y de la Antártica Chilena. En aquel lugar, descubrió las experiencias de sus habitantes y, además, sus devociones y creencias.
Pancho compartirá con los locales, siendo uno de los puntos más importantes de la conversación la devoción que ellos tienen por el Gauchito Gil, una figura de la religiosidad popular argentina cuya creencia cruzó la frontera y se arraigó entre habitantes de la zona.

Desde Kenita Larraín hasta Felipe Izquierdo: quiénes son los primeros invitados de Vértigo Extremo y a qué desafío se enfrentarán
La devoción familiar
El Gauchito Gil es una figura religiosa, objeto de devoción popular en Argentina, cuyo impacto ha cruzado fronteras. Su base histórica es la persona del gaucho Antonio Mamerto Gil Núñez, de quien se sabe poco con certeza. “Su historia entre la realidad y la leyenda se remonta hasta el siglo XIX, y hoy miles de personas llegan hasta su santuario para agradecer, pedir y cumplir promesas”, explicó el querido animador sobre él en el programa.
Durante la visita, Pancho Saavedra conocerá la historia de una familia muy unida que vivirá un momento especialmente conmovedor, debido a que los integrantes del clan familiar le confesarán a Panchito que el santo popular les ha concedido varios milagros.
Con botellas es una forma en que sus devotos lo honran. “Él es de la gente, es humilde, lo admiramos y este es un agradecimiento, acá somos muchos quienes hemos recibido un milagro de él”, dijo uno de los integrantes del clan familiar frente a una animita de Gauchito Gil.

Todos tenían una historia de contar sobre cómo el santo popular los había ayudado. Fabiola Barría, por ejemplo, contó: “En el 2015 me enfermé con un dolor de cabeza muy fuerte y pasó el tiempo y me diagnosticaron un cáncer, caí en urgencias en la Clínica Santa María”, recordó. Le dio una trombosis y quedó paralizada, el diagnóstico no indicaba sobrevivencia.
“Gracias a Dios y Gauchito, y que mi familia oró por mí, aquí estoy, vivo sin secuelas. Me pusieron 'la sobreviviente de Magallanes'”, recordó.
“Yo soy bien creyente, si tengo una necesidad pido”, confesó Panchito. El querido animador aprovechó la oportunidad para hacerle su propia manda al santo popular. “Gauchito, hoy día vengo con todo el equipo de Lugares que hablan para conocer a la gente de Villa Dorotea, pero si te encontramos en el camino, aprovechamos de pedirte que nos protejas a todos los que estamos acá, en nuestras travesías por Chile y cada vez que emprendemos un viaje”, le dijo.
En la propia casa de la familia había un santuario del Gauchito. En ese lugar, le confesaron a Pancho sus historias personales, llenas de resiliencia y cariño mutuo.










