Alfajores de maicena: sigue la receta casera, rápida y sencilla de Carlo von Mühlenbrock
Aprende a preparar unos clásicos alfajores de maicena con manjar, siguiendo una receta fácil y precisa. La clave está en el cremado de la mantequilla, el reposo de la masa y un breve paso por el frío antes de hornear.
En Vive Sustentable, el chef Carlo von Mühlenbrock explicó el paso a paso para preparar alfajores de maicena perfectos.
Los alfajores de maicena se preparan con mantequilla, azúcar flor, yemas, maicena, harina y manjar. La clave está en cremar la mantequilla, refrigerar la masa y hornear las tapas a 180 °C. Se pueden preparar en casa y vender como emprendimiento.
Esa fue la idea que entregó el chef y conductor Carlo von Mühlenbrock en el nuevo episodio de Vive Sustentable.

De acuerdo con el cocinero, preparar alfajores de maicena puede parecer una tarea sencilla, pero conseguir que las tapas mantengan su forma y tengan una textura delicada requiere atención en algunos pasos específicos.
La receta parte con una proporción equilibrada de ingredientes: 75 gramos de mantequilla sin sal y 75 gramos de azúcar impalpable, que deben mezclarse hasta conseguir el llamado punto de cremado.
A continuación compartimos el paso a paso de la receta de los alfajores de maicena
¿Cómo preparar alfajores de maicena?

Ingredientes
- 75 g de mantequilla sin sal
- 75 g de azúcar impalpable o azúcar flor
- 4 yemas
- 200 g de maicena
- 50 g de harina
- 1 cucharadita de polvos de hornear (aprox. 5 g)
- ½ cucharadita de ralladura de limón
- Un chorrito de vainilla
- Un chorrito de pisco o coñac, opcional
- Manjar, para rellenar
- Coco rallado, nueces molidas o azúcar flor, para decorar
1. Cremar la mantequilla
El primer paso consiste en poner la mantequilla a temperatura adecuada junto con el azúcar impalpable. Se baten ambos ingredientes hasta conseguir una mezcla suave, homogénea y con textura de pomada.
No conviene incorporar las yemas antes de alcanzar este punto, ya que el cremado es fundamental para obtener una buena masa.
2. Incorporar las yemas
Una vez cremada la mantequilla, se agregan las cuatro yemas. Se mezclan hasta integrarlas completamente.
En este momento también pueden añadirse la vainilla, la ralladura de limón y, si se desea, un pequeño chorrito de pisco o coñac.
3. Mezclar los ingredientes secos
En otro recipiente se unen la maicena, la harina y los polvos de hornear.
La cantidad indicada es de 200 gramos de maicena y 50 gramos de harina. Luego, los ingredientes secos se incorporan progresivamente a la mezcla de mantequilla y yemas.
La idea es unir la masa sin trabajarla en exceso. Cuando los ingredientes comienzan a integrarse, se puede terminar de unir con las manos, aprovechando el calor natural para compactarla.
4. Refrigerar
Una vez formada la masa, se guarda dentro de una bolsa bien sellada.
El reposo puede durar algunas horas e incluso realizarse desde el día anterior. Después, la masa se refrigera.
Este paso es especialmente útil porque permite que la preparación adquiera una consistencia más firme y manejable, similar a una plasticina.
5. Estirar la masa
Para trabajarla, se puede dividir la masa en dos partes y estirarla entre papeles, procurando mantener un grosor de poco menos de un centímetro.
Una superficie fría, como un mesón o rodillo de mármol, puede facilitar el trabajo con masas que contienen mantequilla.
También es recomendable tener un poco de maicena disponible para evitar que la masa se adhiera mientras se trabaja.
6. Cortar las tapas
Con un cortador se forman círculos de tamaño uniforme.
Las tapas deben quedar parejas para que los alfajores tengan una presentación más prolija. Una vez cortadas, se disponen en una bandeja para llevarlas al horno.
Un consejo especialmente importante es entregarles un poco de frío antes de hornear. Esto ayuda a evitar que pierdan su forma o se expandan demasiado durante la cocción.
7. Hornear
Las tapas se llevan a un horno precalentado a 180 °C.
El objetivo es que se cocinen sin perder su estructura. Una vez listas, deben dejarse enfriar completamente antes de intentar rellenarlas.
También se pueden colocar sobre una rejilla para favorecer el enfriamiento y evitar que acumulen humedad.
8. Rellenar con manjar
Con las tapas completamente frías llega el momento de rellenar.
Una manga desechable facilita bastante el trabajo. Para cargarla de manera más cómoda, puede colocarse dentro de un frasco y doblar la parte superior de la manga hacia afuera.
Después se distribuye el manjar sobre una de las tapas y se cubre con otra.
La cantidad puede ajustarse según el gusto, pero una capa generosa permite conseguir un alfajor más contundente y atractivo.

9. Decorar y terminar
Los bordes también pueden cubrirse con un poco más de manjar y luego pasarse por coco rallado, nueces molidas o azúcar flor.
Así se pueden crear distintas versiones utilizando prácticamente la misma receta base.
El resultado es un alfajor de maicena de textura delicada, relleno con manjar y adaptable tanto para una once familiar como para una presentación más comercial.

Datos clave de la receta
| Dato | Información |
|---|---|
| Preparación | Alfajores de maicena |
| Mantequilla | 75 g |
| Azúcar impalpable | 75 g |
| Yemas | 4 |
| Maicena | 200 g |
| Harina | 50 g |
| Polvos de hornear | 5 g aprox. |
| Ralladura de limón | ½ cucharadita |
| Temperatura del horno | 180 °C |
| Relleno | Manjar |
| Terminaciones | Coco, nuez molida o azúcar flor |
| Paso clave | Refrigerar la masa antes de estirar y hornear |
Preguntas frecuentes sobre los alfajores de maicena

¿Por qué hay que refrigerar la masa de los alfajores de maicena?
Porque el frío ayuda a que la masa con mantequilla quede más firme y sea más fácil de estirar y cortar. Además, enfriar las tapas antes del horno contribuye a que mantengan mejor su forma durante la cocción.
¿A qué temperatura se hornean los alfajores de maicena?
La receta utiliza un horno a 180 °C. Las tapas deben cocinarse y luego enfriarse completamente antes de rellenarlas con manjar para evitar que este se derrita o que las tapas se rompan.
¿Con qué se pueden decorar los alfajores de maicena?
Además del manjar, los bordes pueden pasarse por coco rallado, nueces molidas o azúcar flor. Estas alternativas permiten variar la presentación sin modificar la receta base.
