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Leer desde pequeños: el hábito que puede marcar el desarrollo de los niños más allá de la sala de clases

Por: 13C
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La lectura durante los primeros años contribuye al desarrollo del lenguaje, la concentración, la imaginación y la capacidad de expresar ideas y emociones. En un contexto donde persisten importantes desafíos de comprensión lectora en Chile, especialistas llaman a acercar los libros a los niños desde el juego, la elección y los espacios compartidos en familia.

Abrir un libro durante la infancia puede ser mucho más que una forma de entretenimiento. La lectura desde los primeros años contribuye al desarrollo de habilidades lingüísticas, estimula la imaginación, favorece la concentración y despierta la curiosidad por conocer y hacer preguntas.

También entrega herramientas que acompañan a los niños posteriormente en su aprendizaje y en la manera en que comprenden y se relacionan con su entorno.

Los resultados del SIMCE 2025 muestran que hasta un 48% de los estudiantes enfrenta problemas de comprensión lectora. Este fenómeno no depende únicamente del interés por leer, sino también de habilidades como la concentración y la capacidad de mantener un esfuerzo mental sostenido.

Niñas con libro de cuentos infantiles en la mano / Agencia Uno.
Niñas con libro de cuentos infantiles en la mano / Agencia Uno.

A ello se suma un entorno cada vez más marcado por las pantallas y el consumo rápido de información, que puede influir en la forma en que niños y jóvenes abordan textos que requieren mayor atención y profundidad.

“Cuando un niño incorpora la lectura desde pequeño no solamente está aprendiendo nuevas palabras. También desarrolla su imaginación, amplía su manera de entender el mundo y adquiere más herramientas para expresar lo que piensa y siente. Por eso es importante que el vínculo con los libros comience antes de que leer se transforme en una exigencia escolar”, explica Daniela Mendez, gerente de la categoría libros de Buscalibre.

Pero formar lectores no significa necesariamente establecer largas horas de lectura ni imponer determinados títulos. Para Mendez, una de las claves está precisamente en evitar que el libro sea percibido como una obligación.

“Muchas veces pensamos que un niño no quiere leer, cuando en realidad todavía no encuentra una historia o un tema que le interese. Darles la posibilidad de elegir es fundamental, porque permite que descubran sus propios gustos y entiendan que también pueden encontrar en los libros un espacio de entretención”, agrega.

Hombre junto a un niño hojean novela gráfica / Agencia Uno
Hombre junto a un niño hojean novela gráfica / Agencia Uno

En ese proceso, el hogar puede jugar un papel decisivo. Crear un rincón cómodo para leer, compartir cuentos en voz alta, conversar sobre las historias o incorporar algunos minutos de lectura dentro de la rutina familiar son formas sencillas de generar cercanía con los libros. También ayuda establecer metas alcanzables y, sobre todo, que los adultos den el ejemplo: cuando los niños ven libros y personas leyendo habitualmente, esa actividad pasa a formar parte natural de su entorno.

La recomendación es comenzar sin presión y adaptar la experiencia a cada edad. Incluso diez minutos al día pueden convertirse en un primer paso para construir el hábito. 

La lectura compartida, además, permite que incluso quienes todavía no saben leer por sí solos puedan relacionarse con relatos, personajes e imágenes desde temprana edad.

Mujer junto a un niño hojean novela gráfica / Agencia Uno
Mujer junto a un niño hojean novela gráfica / Agencia Uno

“El objetivo no debería ser cuántos libros termina un niño, sino lograr que tenga una experiencia positiva con la lectura. Si conseguimos que la asocie con curiosidad, tiempo en familia y entretención, aumentan las posibilidades de que ese vínculo se mantenga a medida que crece”, concluye Mendez.

En el Mes del Niño, el llamado es a mirar los libros no solo como una herramienta escolar, sino como una puerta para desarrollar habilidades, descubrir intereses y construir un hábito que puede acompañarlos durante toda la vida.

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