Karen Doggenweiler sorprende con inesperada confesión sobre sus hijas
La animadora habló de sus hijas Fernanda y Manuela y confesó que sueña con convertirse en abuela, aunque reconoció que todavía parece ser algo lejano.
La animadora Karen Doggenweiler se sinceró y contó cuál es su mayor sueño familiar, uno que tiene que ver con sus hijas Fernanda y Manuela: es ser abuela.
La animadora también habló en el podcast Mamá por Siempre sobre lo difícil que ha sido vivir lejos de ellas y cómo mantiene el vínculo a distancia.
Karen Doggenweiler confesó que sueña con ser abuela
La animadora de Mega habló de su experiencia como madre, de los cambios que ha vivido con los años y de la nueva etapa que atraviesa junto a sus hijas, Fernanda y Manuela, quienes actualmente viven fuera de Chile.
Pero hubo una confesión que llamó especialmente la atención: Karen reconoció que uno de sus grandes deseos para el futuro es convertirse en abuela.
“Quiero ser abuela, pero no veo mucha posibilidad todavía”, comentó entre risas durante la conversación.

Aunque entiende que sus hijas todavía están construyendo sus propios caminos, la animadora admitió que imagina con mucha ilusión cómo sería vivir esa etapa.
“Quiero oler esa guagua y darle besos y todo”, expresó con evidente entusiasmo.
La confesión provocó un momento distendido dentro de la conversación, especialmente porque la propia Karen reconoció que, por ahora, sus hijas no parecen estar cerca de darle ese esperado título.
“Pero todavía como que no. Pero yo creo que han practicado”, agregó entre risas.
Más allá de la anécdota, el comentario permitió conocer una faceta íntima de la animadora, quien actualmente enfrenta una transformación importante dentro de su vida familiar: sus hijas ya son adultas y ambas han comenzado a construir sus propias vidas lejos de Chile.
La vida de Karen alejada de sus hijas
El deseo de convertirse en abuela convive con una realidad que Karen reconoce que no ha sido sencilla: Fernanda y Manuela viven actualmente fuera de Chile.
La animadora confesó que acostumbrarse a la distancia ha sido uno de los procesos emocionales más difíciles que le ha tocado enfrentar como madre.
“He llorado y llorado, que no te lo puedes imaginar. Ha sido súper terrible, devastador, súper duro”, reconoció durante el podcast.
La distancia, sin embargo, no significa que haya perdido la cercanía con ellas.

Karen explicó que mantiene un contacto permanente mediante mensajes y videollamadas, lo que le permite estar presente en distintos aspectos de la vida cotidiana de sus hijas.
“Son amorosas, preocupadas, geniales, atentas, estamos todo el día en contacto”, destacó.
Incluso contó que Fernanda suele recurrir a ella para compartir publicaciones o pedirle su opinión sobre aquello que publica en redes sociales.
“Mamá, mira, subí esto, ¿te gusta esto que dije?”, relató que le escribe su hija.
Para la animadora, esta dinámica le ha permitido sentir que, pese a la distancia física, la relación entre ellas continúa siendo estrecha.
“Como que siento que las recuperé harto”, reconoció.
La conductora valoró que sus hijas hayan decidido construir sus propias identidades y caminos, especialmente considerando que ser hija de una figura televisiva puede generar determinadas expectativas.
“Es parte de buscar una identidad. De abrirse un camino propio”, explicó.
En ese sentido, destacó especialmente las características de ambas.

Sobre Manuela, aseguró que es “brillante” e “inteligente”, mientras que de Fernanda destacó que tiene “su propio mundo”.
La felicidad de Karen parece estar hoy muy vinculada a observar cómo sus hijas se convierten en mujeres autónomas.
“Independientes, autónomas y libres buscando su propio camino”, fue una de las reflexiones que compartió al hablar de ellas.
La animadora explica cómo vivió la maternidad
Karen Doggenweiler se convirtió en madre por primera vez a los 24 años, cuando nació Fernanda. Nueve años después llegó Manuela, experiencia que, según ella misma reconoce, vivió de una manera completamente diferente.
“Fui una mamá distinta con la Fernanda que con la Manuela”, explicó.
La animadora recordó que durante los primeros años de maternidad era mucho más aprensiva y que con su segunda hija logró vivir el proceso con mayor tranquilidad.
“Con la Manuelita creo que fue un poquito más relajado y la pude disfrutar más”, señaló.
Ahora, con ambas convertidas en mujeres adultas, Karen observa la maternidad desde una perspectiva diferente.
Preguntas Frecuentes sobre Karen Doggenweiler y su deseo de ser abuela
- ¿Karen Doggenweiler quiere ser abuela? Sí. Karen Doggenweiler confesó que uno de sus deseos es convertirse en abuela. Sin embargo, reconoció que actualmente no ve cercana esa posibilidad debido a la etapa de vida en que se encuentran sus hijas.
- ¿Cuántas hijas tiene Karen Doggenweiler? Karen Doggenweiler tiene dos hijas: Fernanda, de 30 años, y Manuela, de 21. Ambas viven actualmente fuera de Chile y mantienen un contacto permanente con su madre.
- ¿Por qué Karen Doggenweiler dice que ha sufrido por estar lejos de sus hijas? La animadora reconoció que la distancia ha sido emocionalmente difícil y aseguró que ha llorado mucho por no tenerlas cerca. Aun así, mantiene una relación estrecha con ambas mediante mensajes, videollamadas y contacto diario.



