Lisandra Silva protagonizó una tensa conversación con integrantes de su equipo luego de un conflicto originado durante la noche, cuando la modelo pidió a Natu Urtubias que bajara el volumen de sus conversaciones porque quería dormir. La situación posteriormente generó diferencias sobre la posibilidad de cambiar la distribución de las habitaciones.
El problema comenzó cuando Natu planteó que sería mejor dormir separadas de Lisandra para evitar nuevas molestias. Carolina Vergara fue quien posteriormente le comunicó esta situación a Silva, quien consideró que el comentario había terminado convirtiéndose en un "cahuín" dentro del equipo.
Antes de que comenzara una nueva competencia, la modelo decidió abordar directamente lo ocurrido frente a sus compañeras. "Esta mañana empezó un cahuín, porque le dije en la noche que hablaran más bajito. Empezaron a hablar que cambiarme, que no querían dormir conmigo. Creo que eso fue extremadamente innecesario, sobre todo el cahuín. No lo que tú pienses, sino que el cahuín antes de la prueba, porque nos divides. Creas resentimientos. Te agota energéticamente. Te alza el cortisol antes de la prueba ", planteó.
Natu, por su parte, explicó que no mantenía un problema personal con Lisandra y que su comentario solamente apuntaba a evitar que la situación volviera a repetirse.
En medio de la conversación, Cote Norambuena intervino para intentar detener el intercambio, debido a la cercanía de la competencia. "¿Podemos parar de hablar eso acá antes de una competencia? Lo hablamos después. Tenemos que proteger al equipo primero y si empezamos a hablar esto al frente del equipo rival…", pidió.
Mientras Lisandra intentaba continuar explicando su posición, Cote volvió a intervenir para detener la conversación. La modelo reaccionó ante esto y respondió: "No. Tú no me vas a mandar a callar a mí".
Posteriormente, Silva relató cómo vivió el momento y aseguró que se sintió atacada verbalmente por sus compañeras. "Me sentí agredida por todos, porque quería hablar y aclarar algo, calladitos y en silencio en el grupo. Me agredieron y me gritaron", señaló.
La modelo también cuestionó la forma en que, según su relato, se dirigieron hacia ella. "Si yo creo que es el momento, me lo dices gentilmente y con voz de caballero. No me vienes a estar gritando. Mi padre no me grita, el padre de mis hijos nunca me gritó. Qué va a venir un niño de 28 años a estar gritándome", agregó.
Después de conocer las declaraciones de Lisandra, Cote se acercó para conversar con ella y reconocer que había intervenido de una manera que no correspondía. "Te pido perdón por haberme metido así", le dijo.
Luego, Silva explicó nuevamente por qué le había molestado la situación y aceptó las disculpas de Cote. "Mi padre me crió con muchos valores y mi padre nunca me alzó la voz. El padre de mis hijos nunca me alzó la voz en la vida y que tú vengas de la nada a gritarme y agredirme verbalmente de esa manera, cuando yo quería aclarar en primer lugar y de frente en grupo antes de una prueba, es mi punto de vista. Y lo quería aclarar. Mi intención era pura y buena", sostuvo.
Tras la conversación, Lisandra aceptó las disculpas de Cote y le pidió que, al dirigirse a las mujeres del equipo, lo hiciera considerando el respeto que tendría hacia su propia madre.