Sergio Lagos ingresó al barrio de “Vecinos al límite” para realizar una actividad artística con los participantes. La dinámica consistió en pintar algún momento significativo de sus vidas, ejercicio que permitió conocer aspectos personales de los concursantes. El primero en presentar su obra fue Gonzalo Egas, quien decidió retratar un recuerdo protagonizado por Noah, el adolescente de 15 años que ha criado durante gran parte de su vida junto a su madre, Wilma González.
Al explicar la escena que escogió, el ganador de “La granja” destacó el lugar donde ocurrió. “Si me preguntan cuál es el lugar público que más aprecio en el mundo, yo me atrevería a decir que este lugar: este es el Parque Inés de Suárez, en Santiago de Chile”, comenzó relatando.
Gonzalo contó que se encontraba junto a un amigo observando a sus hijos cuando Noah comenzó a caminar hacia atrás. El movimiento terminó en una caída que preocupó al entonces padre.
“Estaba con un amigo mío viendo cómo jugaban nuestros hijos, de lejos. En este borde, Noah en un minuto va para atrás. Dije: 'Este hue… se va a romper la cabeza'. Efectivamente, empezó a ir para atrás, se tropezó, cayó, se pegó en la nuca. Uno como papá y dice que pasó algo trágico”, indicó.
Al acercarse para ayudarlo, recordó que Noah, cuya madre estaba de viaje, no gritó “mamá”, sino que llamó a su padre. “Él, de manera muy irracional, grita papá'. Y cuando grita 'papá' era como estar en el cielo. ¡Dijo papá! Ahí entendí que cambia absolutamente todo. Fue un momento en que dije que es el amor de tu vida”, dijo.
Aunque Gonzalo Egas no es el padre biológico de Noah, ha ejercido ese rol durante 13 años. En el reality ya había destacado la relación que mantiene con el adolescente: “Está grande, mide 1.86 metros y sigue creciendo, está simpático”.
También afirmó: “Estoy con él hace 13 años y es la raja”. Sobre lo que significa para él, agregó: “Para mí, es por distancia lo mejor que me ha pasado en la vida. Te lo prometo”.
Finalmente, profundizó en el impacto de la paternidad: “Me remeció todo. Además, le encuentras sentido a cosas” y “Le encontré el rumbo a la vida”.
Sobre la importancia de Noah en su vida, concluyó: “Lo demás es todo accesorio. O sea, las demás cosas importantes, pero lo único vital para mí es él”.