Karla Constant entrevistó a Camilo Huerta sobre su quiebre con Marité Matus. El participante de "Vecinos al límite" afirmó haber postergado su trabajo y familia por su matrimonio. Tras la separación, acusó perder sus bienes, vivir precariamente y requerir terapia. Además, atribuyó las críticas de su exesposa al miedo.
Karla Constant entrevistó a Camilo Huerta, uno de los últimos participantes en ingresar a "Vecinos al límite", quien ha protagonizado polémicas tras su quiebre con Marité Matus. El exintegrante del programa "Yingo" explicó los factores que, desde su perspectiva, gatillaron el fin de su matrimonio, detallando los sacrificios personales y las consecuencias emocionales y materiales que enfrentó tras la separación.
Al ser consultado sobre las causas de la ruptura, Huerta manifestó que su principal equivocación durante el matrimonio estuvo ligada a la postergación personal. El participante afirmó: "Dejé todo de lado por hacer feliz a otras personas". En su declaración, profundizó en cómo esta dinámica afectó su entorno cercano y sus actividades cotidianas durante la relación.
Respecto a las restricciones que experimentó, el preparador físico señaló: "Tuve que dejar de lado mi trabajo, los amigos, la familia. Quizás también fue por un tema mío de estar todo el día preocupado de mi familia, de no salir, de que no se crearan instancias que pudieran crear alguna duda". La conductora del espacio televisivo indagó sus dichos sobre el ámbito laboral, ante lo cual Huerta argumentó las dinámicas económicas y los acuerdos internos que existían dentro del proyecto del hogar.
Huerta aclaró la situación laboral exponiendo los términos en que se construyó la convivencia: "Porque se le hacía complicado a ella en estos medios. Tampoco hubo una necesidad. Mi exmujer tenía una muy buena situación económica, que ella me invitó a participar de esta familia, de este futuro, de este proyecto familiar que teníamos en conjunto y esa fue mi idea. Todas estas instancias que podían provocar separación, conflicto, lo tratamos de evitar".
El entrevistado describió el impacto económico y personal que sufrió tras el término del vínculo. Respecto a su realidad previa y el escenario posterior al quiebre, el capitán del equipo azul indicó: "Tenía mi casa, mis cosas. Y ver que a los 41 años perdí todo". Esta situación lo llevó a buscar apoyo profesional y a modificar su lugar de residencia.
Huerta confirmó la necesidad de asistir a terapia psicológica y explicó los motivos que lo llevaron a regresar al hogar de sus progenitores: "Me fui a vivir a la casa de mis papás, por una decisión personal. No quería estar solo. Estaba en un momento súper crítico. Le había perdido el sentido a la vida. Quería que se acabara todo rápido".
Asimismo, detalló las condiciones habitacionales que enfrentó inmediatamente después de abandonar el domicilio conyugal: "De un día para otro no pude llegar más a la casa. Salí con lo puesto. Viví tres semanas en un local, sin nada. En donde estaba trabajando. Pensaba que esto se podía arreglar. Tres semanas estuve sin cocina; no tenía para calentarme algo. No tenía cama. No tenía un baño. No tenía nada".
El participante de "Vecinos al límite" abordó los cuestionamientos públicos realizados por su expareja, atribuyéndolos a dinámicas de inseguridad dentro de la relación. Sobre las descalificaciones emitidas por Matus, Huerta aseguró: "Fue por desvalorizarme como hombre para que otra mujer no se fijara en mí. Nosotros tuvimos una relación muy linda. Ella no se lo podía imaginar con otro hombre, era el hombre de su vida. Llegó a Chile y se enamoró de este hombre. Entonces, ella siempre tuvo mucho miedo de ver a este cabro que no tenía hijos, que era soltero, que quizás trabajaba en estos medios de comunicación, que la pudiera dejar algún día".
Finalmente, el entrevistado desmintió las versiones que señalaban que el término de la relación se dio por WhatsApp. Al ser consultado por las declaraciones de Matus sobre este punto, Huerta enfatizó de manera tajante: "Eso han sido cosas que dice ella. Se acabó un día esto, y se acabó".