Nuevos antecedentes han surgido en torno a la brutal golpiza con resultado de muerte de Cristóbal Miranda, joven oriundo de Talcahuano, quien fue atacado la noche del 31 de diciembre durante una fiesta de Año Nuevo. Si bien existía un aparente “pacto de silencio” entre los agresores, este se habría roto y algunos involucrados ya habrían comenzado a entregar detalles clave.
Así lo planteó el abogado querellante Remberto Valdés, representante de la familia de la víctima, quien se refirió a nuevos antecedentes que han surgido en el marco de la investigación y que, a su juicio, apuntan a una participación directa de los imputados en el crimen ocurrido a comienzos de este año.
De acuerdo con el jurista, estos elementos fortalecen la tesis de la querella respecto de la responsabilidad penal de los involucrados. En ese contexto, abordó uno de los argumentos expuestos por la defensa de Agustín Saavedra, uno de los dos detenidos por el caso, quien solicitó una rebaja en las medidas cautelares, petición que finalmente fue rechazada.
La defensa intentó restar valor a los testimonios, señalando que algunos testigos describieron al agresor vistiendo ropa oscura, mientras que Saavedra habría usado prendas claras la noche de los hechos. Para Valdés, ese planteamiento no resulta determinante frente a los antecedentes recopilados por la investigación.
“Lo que puedo decir es que el coimputado, su amigo de chat en este crimen, declaró que Agustín fue el que golpeó”, afirmó el abogado querellante en conversación con el programa Contigo en Directo.
Según explicó, el foco del caso no está puesto en la vestimenta, sino en los relatos que posicionan al imputado como el autor directo del ataque que terminó con la vida de Cristóbal Miranda.
En la misma entrevista, Valdés añadió que una persona cercana al imputado —cuya identidad no fue revelada— aportó un antecedente relevante: el uso de un objeto metálico durante la agresión.
En esa línea, uno de los integrantes del grupo conocido como “La Jauría del Biobío” reconoció que “Agustín, apoyado con algo metálico en su puño, fue el que atacó a Cristóbal”.
El abogado recalcó que “empezar a hablar del look del imputado preso, la verdad, es que hasta este minuto no tiene trascendencia frente a la evidencia abrumadora que existe respecto a su participación criminal”.
Finalmente, el querellante se refirió directamente a la posibilidad de que existiera un acuerdo entre los imputados para guardar silencio: “Si había un pacto de silencio o un pacto de mal sostenida ‘mafia’, porque ellos mismos se autodenominan como una ‘mafia’, esa ‘mafia’ se está disgregando”, sostuvo.
En ese sentido, añadió que dentro de la investigación ya se observan declaraciones cruzadas entre los imputados: “Hay antecedentes de varias personas que se coimputan: ‘no fui yo, fue el otro’. En jerga muy popular: se está desgranando el choclo, se está cayendo el castillo de naipes”, concluyó.
Síguenos en