El 19 de febrero de este año, una explosión de un camión de gas en Renca, Santiago, dejó 15 fallecidos. El doctor Ugarte explicó en Tu Día que el "humo blanco" previo al fuego fue gas a -42°C, provocando quemaduras criogénicas en las víctimas debido al fenómeno físico Joule-Thomson.
La tragedia de Renca, que se registró el pasado 19 de febrero tras el choque y posterior explosión de un camión de la empresa Gasco, continúa sumando nuevos antecedetes. En los últimos días, se confirmó el fallecimiento de dos personas más que se encontraban internadas en estado crítico, elevando la cifra total de víctimas fatales a 15.
En este contexto de duelo y búsqueda de justicia, el matinal Tu Día analizó los detalles médicos y físicos de un accidente que ha conmocionado al país.
Fue en este espacio donde el Doctor Sebastián Ugarte, jefe de la Unidad de Paciente Crítico de la Clínica Indisa, entregó un análisis revelador sobre las imágenes captadas durante los primeros segundos del estallido.
Más allá de las impactantes lenguas de fuego, el especialista puso el foco en un detalle que, según sus palabras, "nadie ha explicado": la aparición de una densa nube de humo blanco que envolvió a los presentes antes de que comenzara el incendio.
La mayoría de los testigos y espectadores asumen que el daño en este tipo de siniestros es provocado exclusivamente por la radiación térmica del fuego. Sin embargo, el doctor Ugarte desmitificó esta creencia al explicar la presencia del gas licuado en estado de expansión.
"Hay detalles que nadie sabe y nadie ha visto... vean la nube blanca. La mayoría piensa que la quemadura solo se produce cuando es el estallido y se ve el fuego. Pero ojo: esa nube blanca está a -42° C", advirtió el médico ante la sorpresa del panel.
Lo que ocurrió en Renca fue, técnicamente, una agresión física triple contra el cuerpo humano. Según el especialista, el escape masivo de gas licuado generó lo que se conoce como el Fenómeno Joule-Thomson.
Este principio de la termodinámica describe cómo un gas, al pasar rápidamente de un estado de alta presión (dentro del tanque del camión) a una baja presión (el ambiente), experimenta una caída drástica y súbita de su temperatura.
"O sea, hay una quemadura criogénica por frío. Es un fenómeno que el gas licuado que sale y escapa genera una caída de temperatura", siguió explicando. Para quienes intentaban huir del lugar, esta fue la primera "onda" de daño: el congelamiento instantáneo de los tejidos expuestos al entrar en contacto con la nube blanca.
El doctor Ugarte fue enfático en describir la magnitud del trauma sufrido por las víctimas, desglosando el accidente en tres etapas críticas que explican por qué el esfuerzo médico ha sido tan titánico y, lamentablemente, muchas veces insuficiente:
Primera onda (Criogénica): La nube de gas a -42°C envuelve a la persona y congela la piel y las vías respiratorias en segundos.
Segunda onda (Térmica): El gas se inflama, generando el fuego que calcina lo que previamente había sido congelado.
Tercera onda (Expansiva): El estallido físico que golpea a los afectados, causando traumas internos y daños irreparables en los órganos.
"¿Van entendiendo la magnitud que tuvo esto? Perdón que dé detalles, pero es tremendo esto", reflexionó el médico, subrayando que la recuperación de estos pacientes no se mide en días, sino en meses de intervenciones quirúrgicas y rehabilitación compleja.
Tamara, prima de Gustavo —una de las víctimas fatales de la explosión—, se contactó con el matinal Tu Día para expresar la indignación que rodea al caso.
Las familias ya preparan una querella contra Gasco, apuntando a una presunta falta de mantención adecuada del camión involucrado. "El fallecimiento de toda la gente que ya no está es netamente por la explosión. Es irreparable que te quiten a tu ser querido porque un camión no tenía la mantención adecuada", sostuvo Tamara.
Según el relato de los familiares, el daño en la piel de las víctimas fue de tal magnitud que los injertos y tratamientos médicos resultaron inútiles en muchos casos. "Lo que nos dijeron los médicos es que ya no se podía recuperar la piel", añadió la mujer, confirmando la teoría del doctor Ugarte sobre el daño celular profundo provocado por la combinación de frío extremo y calor súbito.
El proceso judicial que se avecina busca determinar si existió negligencia en los protocolos de seguridad de la empresa de gas. Por otro lado, los sobrevivientes enfrentan un camino de recuperación que el doctor Ugarte calificó como "un esfuerzo médico muy grande". Las quemaduras criogénicas, al igual que las de fuego, destruyen la barrera protectora del cuerpo, dejando a los pacientes expuestos a infecciones graves y fallas multiorgánicas.