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Caso Narumi Kurosaki

La última carta que buscaría la familia y defensa de Nicolás Zepeda para anular su condena

  • Por: Fernanda Castillo
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Entre el "shock" de la familia Kurosaki y el descontento de sus abogados, analizamos por qué esta condena es "un bálsamo" para unos y una "injusticia" para otros.

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Tras ser declarado culpable del asesinato premeditado de Narumi Kurosaki, Nicolás Zepeda recibió cadena perpetua este marzo de 2026 en Lyon, Francia. La sentencia, superior a los 30 años solicitados por el fiscal, lo obliga a indemnizar a la familia con 135.000 euros y cierra casi todas sus puertas judiciales.

El ingreso de Nicolás Zepeda a la sala del Tribunal en Lyon fue el último de la jornada. Vestido con una sencilla polera negra, el chileno escuchó cómo el presidente del tribunal, Eric Chalbos, desgranaba los artículos de las leyes francesas que sellarían su destino. No hubo sorpresas en la culpabilidad; era el escenario previsto tras años de pruebas. Sin embargo, el aire se espesó cuando llegó el turno de la sentencia: cadena perpetua.

En ese instante, la postura de Zepeda se quebró. Por primera vez en lo que va del proceso, el acusado se tomó la cabeza con ambas manos, ocultando su rostro en un gesto de derrota absoluta. La sorpresa fue total para los observadores internacionales: el tribunal no solo validó la tesis de la fiscalía, sino que fue más allá de los 30 años solicitados ayer por el fiscal Vincent Auger.

 

¿Podrá Nicolás Zepeda pedir beneficios carcelarios?

La diferencia entre una condena temporal y la perpetuidad en Francia no es solo simbólica. Según la normativa vigente y lo que explicó el periodista Roberto Cox, en una pena de 30 años, un reo puede aspirar a beneficios carcelarios tras cumplir dos tercios (2/3) de la condena (aproximadamente 20 años).

No obstante, al dictarse la cadena perpetua, se activa un régimen de seguridad mucho más estricto. Al no haberse establecido una "pena de seguridad" inferior, Zepeda queda sujeto a un periodo de seguridad técnica que le impide solicitar cualquier medida de libertad condicional o beneficio carcelario antes de cumplir 30 años de prisión efectiva. Esto significa que el chileno no tendría ninguna ventana legal de salida antes del año 2056.

La ofensiva de la familia Zepeda: El salto a la Corte Europea

Más allá de la estrategia de sus abogados en Francia, el entorno íntimo de Nicolás Zepeda proyecta el caso fuera de las fronteras galas. Según lo reporteado por el periodista Roberto Cox desde el tribunal, la intención de la familia del chileno es recurrir a la Corte Europea de Derechos Humanos (CEDH).

La defensa de la familia cuestiona la validez de una sentencia a perpetuidad bajo el argumento de que no se puede establecer una verdad jurídica absoluta sin el hallazgo del cuerpo de la víctima ni pruebas materiales determinantes.

Bajo esta lógica, buscarán que un organismo supranacional sancione al Estado francés, argumentando que la condena se basó en presunciones y no en certezas materiales. Sin embargo, para llegar a Estrasburgo (sede de la Corte), primero deben agotar obligatoriamente el recurso de Casación en Francia, lo que convierte a los próximos meses en una carrera contra el tiempo legal.

¿Qué es el recurso de Casación? La última vía francesa

Con el veredicto de culpabilidad en Lyon, la discusión sobre los hechos y las pruebas se ha cerrado definitivamente. Sin embargo, la defensa anunció que acudirá al Tribunal de Casación, según detalló L’Est Républicain.

Es fundamental entender que esta instancia no es un tercer juicio. El Tribunal de Casación no revisa si Zepeda es inocente o culpable, ni analiza nuevas pruebas. Su única función es verificar que el proceso en Lyon haya cumplido estrictamente con la ley y que no existan errores procesales que invaliden el fallo. Si no se encuentran fallas técnicas, la sentencia quedará firme y será inapelable dentro del territorio francés.

Reacciones encontradas de los abogados de Nicolás Zepeda y de la familia de Narumi Kurosaki

Para el equipo legal de Nicolás Zepeda, el veredicto en Lyon no fue justicia, sino una represalia. El abogado Sylvain Cormier calificó la decisión como "injustificable" y aseguró que se asemeja más a "una sanción" por el solo hecho de haber ejercido el derecho de apelación.

Según el jurista, Zepeda fue castigado por impugnar la condena previa: "Recibe una sentencia que lo coloca en la misma categoría que los asesinos en serie y los terroristas".

En la misma línea, su colega Robin Binsard —quien se sumó a la defensa en esta etapa— aseguró que el chileno seguirá "proclamando su inocencia y luchando contra esta injusticia". El abogado adelantó que agotarán todas las instancias posibles.

"Haremos todo lo posible para que se sepa la verdad. Si es necesario acudir al Tribunal Europeo o presentar recursos de revisión, lo haremos", sentenció.

En la vereda opuesta, la abogada de la familia Kurosaki, Sylvie Galley, entregó una declaración cargada de simbolismo tras años de litigio. "No hay victoria, porque nada nos devolverá a Narumi, pero sí hay una inmensa satisfacción de que el sistema judicial no se dejara engañar por los relatos vacíos del acusado", agregó la jurista. Galley enfatizó que este fallo reconoce finalmente la premeditación del crimen, algo que la familia siempre sostuvo.

Preguntas frecuentes sobre la condena de Nicolás Zepeda

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