Publicidad
Tribunal de Vesoul, Francia

El desgarrador grito de la madre de Narumi Kurosaki a Nicolás Zepeda en medio del juicio

  • Por: Fernanda Castillo
Compartir

Taeko Kurosaki calificó el proceso como una "farsa diabólica". Además, confesó sus intentos de suicidio y exigió la pena máxima para el chileno tras una década del caso que involucra a su hija.

Publicidad

Este lunes, durante el juicio en el Tribunal de Vesoul, Francia, Taeko Kurosaki, madre de Narumi, gritó "¡quiero matar a  (Nicolás) Zepeda!". El desgarrador testimonio reveló los intentos de suicidio de la mujer y la década de sufrimiento que ha vivido tras la desaparición de su hija.

El silencio en la sala de audiencia del Tribunal de Vesoul nunca fue tan denso como este lunes. Tras casi diez años de espera y dos juicios previos, Taeko Kurosaki, madre de la estudiante japonesa desaparecida en 2016, se quitó la mascarilla por primera vez para enfrentar cara a cara al hombre que, según la justicia francesa, habría acabado con la vida de su hija mayor: el chileno Nicolás Zepeda.

La declaración, que inició con una reconstrucción del entorno familiar de la víctima, derivó en la suspensión de la audiencia en Francia.

"¡Quiero matar a Zepeda!": El grito de la madre de Narumi 

La voz de Taeko Kurosaki, que hasta ese momento había sido contenida por la traducción simultánea, se endureció de repente "como el acero", según detalló el reporte de L’Est Républicain.

Mirando fijamente hacia el banquillo de los acusados, donde el chileno permanecía impasible, la madre de la joven japonesa gritó: "¡Jamás perdonaré a Zepeda! Narumi perdió la vida por culpa de ese hombre... Sí, es cierto, ¡quiero matar a Zepeda!".

El estallido no fue un exabrupto momentáneo, sino el clímax de diez años de una "diabólica farsa", como ella misma calificó el proceso. "Este deseo siempre ha estado dentro de mí. Pero incluso si lo mato, no quedaré satisfecha", continuó Taeko.

La desesperación de la mujer se transformó en un ataque frontal contra la falta de remordimiento del imputado. Taeko no solo exigió justicia, sino que verbalizó una condena emocional definitiva: "No puedo tolerar que este hombre salga algún día de prisión. Quiero que Zepeda se quiebre bajo el peso de su crimen y siga sufriendo en soledad, sufriendo en la mazmorra de su corazón, y quiero que muera en su prisión".

Taeko también detalló las profundas secuelas que le dejó la desaparición de Narumi en 2016. Reveló haber pasado los últimos diez años en un "aislamiento completo", encerrada en habitaciones sin luz ni sonido, donde perdió 17 kilos y toda voluntad de vivir.

En el pasaje más crudo de su declaración, confesó múltiples intentos de suicidio motivados por el deseo de "sentir el dolor" de su hija.

Ante la magnitud del desgarrador testimonio y el evidente estado de shock de la familia Kurosaki —quienes sostenían a Taeko mientras ella se encorvaba por el dolor—, el juez Chalbos tomó una decisión drástica: la audiencia quedó suspendida de inmediato.

Otros hitos de la jornada 

Si bien el grito marcó el punto de quiebre, la sesión también incluyó momentos de alta carga simbólica que serán analizados en profundidad en próximas entregas:

Preguntas frecuentes sobre el caso que involucra a Nicolás Zepeda

Publicidad