En La Tarde es Nuestra, la madre de uno de los estudiantes heridos en el ataque del pasado 27 de marzo en Calama denunció el abandono de la directiva y exigió la salida inmediata de la rectoría. Mientras la justicia ratifica la prisión preventiva para el agresor, las familias revelan el impacto de saber que el plan "Dies Irae" apuntaba originalmente a niños de primero básico.
La formalización de Hernán Meneses Leal (18) no solo entregó detalles sobre la planificación del ataque en el Instituto Obispo Silva Lezaeta de Calama; también dejó al descubierto la profunda fractura entre la comunidad escolar y la administración del recinto.
En medio de la conmoción por las revelaciones del cuaderno del atacante, una apoderada del Segundo Medio C habló en La Tarde es Nuestra para transparentar el quiebre total con las autoridades del establecimiento.
"Nosotros como curso, y como varios cursos, necesitamos que se remueva a la rectora y a todo su equipo", afirmó la apoderada desde las afueras del tribunal.
Según su relato, el malestar se profundizó al conocer que el sostenedor del colegio se habría negado a realizar cambios en la directiva, desoyendo incluso las solicitudes de autoridades regionales.
"El sostenedor dijo que no iba a mover a nadie, que no iba a sacar a la rectora, pero nosotros no vamos a regresar hasta que exista una resolución", sentenció.
Uno de los puntos más críticos expuestos en el programa fue la presunta falta de contención psicológica oportuna para los estudiantes que sobrevivieron al ataque.
La apoderada relató que su hijo, quien se encuentra físicamente estable, debió comenzar terapia de manera particular ante la ausencia de respuesta del colegio en los días posteriores a la tragedia.
"A nosotros el colegio recién nos llamó ayer (lunes), después de la entrevista que dimos. Recién apareció como una forma de presión", dijo la madre y añadió "yo no puedo esperar tres días a que el colegio se acuerde de que uno de mis hijos es uno de los afectados. Nosotros empezamos a gestionar el tema psicológico por nuestra cuenta, porque lo importante es su bienestar".
Ante este escenario, la familia confirmó que rechazaron el apoyo tardío de la institución y que iniciarán acciones legales.
"Nos vamos a querellar por la negligencia del colegio, por la forma en que no se nos avisó lo que estaba sucediendo", explicó, haciendo referencia a los minutos de incertidumbre vividos el pasado viernes 27 de marzo.
Mientras la comunidad escolar exige cambios internos, la Fiscalía de Calama, liderada por el fiscal Eduardo Peña, reveló la crudeza de la bitácora incautada al imputado. Bajo el título en latín "Dies Irae" (Día de Ira), Meneses detalló una operación técnica de violencia escolar que tenía como primer objetivo a los niños de primero básico.
En La Tarde es Nuestra, Alfonso Concha y Chantal Aguilar profundizaron en lo macabro de esta planificación. El atacante definía a los menores de seis años como "almas puras" y un blanco fácil para "maximizar bajas".
"Fue súper choqueante verlo", comentó la apoderada respecto a estas revelaciones. "Nosotros tenemos que hacernos fuertes, porque esto está recién empezando", comentó.
El fiscal detalló que el joven incluso proyectó un "número de víctimas idílico" de ocho personas, y que financió su arsenal —que incluía una katana, cuchillos de combate y un artefacto explosivo simulado— tras robarle 500 mil pesos a su propia madre.
A pesar de que la Defensoría Penal Pública intentó argumentar que el joven de 18 años padece problemas de salud mental que lo harían inimputable, el tribunal acogió la tesis del Ministerio Público.
Un informe preliminar del Servicio de Salud de Antofagasta confirmó que, si bien existen patologías psiquiátricas, Meneses no presenta una alteración del pensamiento que le impidiera comprender la gravedad de sus actos.
Por lo anterior, el Juzgado de Garantía de Calama decretó la prisión preventiva por 180 días. El imputado enfrenta cargos por homicidio calificado consumado con alevosía y premeditación, además de cuatro homicidios frustrados.
Para los apoderados, esta medida es solo el inicio de una lucha que ahora se traslada a la gestión interna del colegio. "Cada papá del Segundo Medio C tiene que sacar a sus niños adelante, y no vamos a parar hasta que existan responsabilidades", concluyó la apoderada.