Eduardo Valenzuela y el inesperado salto a la música como solista: un casete cambió su carrera

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Tras dejar su etapa junto al grupo, Eduardo Valenzuela comenzó un nuevo camino que lo llevó a convertirse en cantante solista. En conversación con Cristián “Chico” Pérez en El Cuarto de Música, recordó cómo una simple petición de Scottie Scott terminó con un contrato discográfico y una carrera que lo llevó por los escenarios, la televisión y la música de teleseries.

Una copia en casete, una reunión inesperada y un contrato con RCA marcaron el inicio de la carrera de Eduardo Valenzuela como solista. El músico recordó en El Cuarto de Música cómo llegó a grabar su primer disco y posteriormente alcanzó notoriedad con “Di papá, Di mamá”.

Eduardo Valenzuela y el casete que abrió la puerta a su carrera solista

Después de repasar su historia junto a Atrás, Piedra y Roja, Cristián “Chico” Pérez llevó la conversación hacia una etapa fundamental en la trayectoria de Eduardo Valenzuela: el momento en que decidió dejar el grupo y comenzar a trabajar como solista.

Por esos años, el músico también se desempeñaba en el mundo de la música incidental para televisión, trabajando junto a Scottie Scott. En ese contexto, participó en la creación de música para producciones como “La Madrastra”, “Los títeres” y “Matrimonio de papel”.

Fue precisamente Scottie Scott quien terminó siendo clave para que sus canciones salieran del ámbito privado.

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Eduardo Valenzuela recordó sus inicios como solista en El Cuarto de Música (2026)
Eduardo Valenzuela recordó sus inicios como solista en El Cuarto de Música (2026)

Yo sé que tú cantás y que tienes canciones, ¿por qué no me haces una copia con tus canciones?”, recordó Valenzuela que le dijo Scottie Scott.

El músico tomó sus canciones y preparó un casete. Sin embargo, Scottie le pidió una segunda versión, esta vez con la voz un poco más alta.

La razón tenía que ver con la particular forma en que Valenzuela entendía la música. “Para mí la voz, el concepto que yo tengo es que la voz era un integrante más. No un solista”, explicó.

Hasta ese momento, su voz estaba mezclada prácticamente al mismo nivel que los instrumentos. Pero aquella segunda copia terminaría teniendo un destino inesperado.

De un trámite a una propuesta para grabar con RCA

Un día, Scottie Scott le pidió a Eduardo Valenzuela que la acompañara a hacer un trámite. Sin saber muy bien qué ocurriría, el músico llegó junto a ella a una oficina donde fue presentado ante Jaime Román.

Scottie llevaba consigo el casete que había escuchado previamente.

Te presento a Eduardo Valenzuela, músico”, fue parte de aquella presentación, según recordó el artista.

Román puso el casete y comenzó a escucharlo mientras conversaba con Scottie. Valenzuela, sentado más atrás, pensó que la situación no estaba resultando demasiado bien.

Y dije, qué lata. No pasa nada, porque cómo va a escuchar si están conversando”, relató entre risas.

Pero la reacción de Jaime Román llegó después de que terminara la grabación. El ejecutivo tomó el teléfono y comenzó a realizar gestiones. Poco después, entró Lucy, su secretaria, con dos contratos.

Uno era para Scottie y el otro para Eduardo Valenzuela.

Cristián "Chico" Pérez entrevistó a Eduardo Valenzuela en El Cuarto de Música (2026)
Cristián "Chico" Pérez entrevistó a Eduardo Valenzuela en El Cuarto de Música (2026)

El músico reconoció que prácticamente no sabía qué estaba ocurriendo. Incluso contó que ni siquiera leyó el documento antes de firmarlo.

Yo no leí nada. Porque la idea de grabar era mucho mejor que cualquier cosa”, confesó.

La decisión fue inmediata. Cuando le preguntaron cuándo podía comenzar a grabar, Valenzuela dejó la fecha en manos de la compañía. La respuesta llegó rápidamente: comenzaría el lunes.

Necesito 100 horas de grabación para Eduardo Valenzuela, artista nuevo de la RCA”, recordó que dijo Jaime Román por teléfono.

De esta manera, lo que había comenzado como una copia casera de sus canciones terminó convirtiéndose en su entrada oficial al mundo discográfico.

El primer disco y el éxito de “Di papá, Di mamá”

El debut como solista incluyó ocho canciones, entre ellas “Sin papá y mamá” y “El póster azul”, composición de Scottie Scott que Valenzuela incorporó como parte del acuerdo que había permitido concretar la grabación.

El músico también tuvo una participación en una teleserie, donde interpretó a un artista que debía presentarse a cantar. Aunque su papel actoral fue pequeño, aquella experiencia sumó otra conexión entre su música y la televisión.

Pero el gran salto llegaría en 1985, cuando comenzó a hacerse conocido como solista.

En el 85”, confirmó Valenzuela cuando Chico Pérez le preguntó cuándo se produjo su llegada a la fama.

Uno de los temas que más ayudó a ese reconocimiento fue “Di papá, Di mamá”, canción que además guarda una curiosa historia detrás de su nombre.

Cristián "Chico" Pérez entrevistó a Eduardo Valenzuela en El Cuarto de Música (2026)
Cristián "Chico" Pérez entrevistó a Eduardo Valenzuela en El Cuarto de Música (2026)

Valenzuela recordó su participación en el programa “Prisma Juvenil”, donde fue presentado por Irene Llano. Sin embargo, la animadora anunció la canción como “Di Papa Di Mama”, una denominación que terminó instalándose en el público.

Todos, o la gran mayoría, dice Di Papa Di Mama. Pero es Di papá, Di mamá en castellano”, aclaró el músico.

Incluso reconoció que él mismo terminó cayendo en la confusión durante años.

Lo he dicho mal toda la vida, Eduardo”, bromeó Chico Pérez durante la conversación.

El éxito del disco permitió que Eduardo Valenzuela realizara presentaciones fuera de Santiago, especialmente en el norte y el sur del país, con especial presencia en La Serena.

Me fue bien. Y me hice conocido”, recordó sobre ese período.

Un músico que componía, arreglaba y tocaba todo

El buen resultado de su primera producción llevó a Valenzuela a buscar un segundo disco. Sin embargo, esta vez tuvo que enfrentarse a la negativa inicial de la compañía, que comenzaba a reducir sus presupuestos.

El músico tenía, eso sí, una ventaja: sus producciones requerían menos recursos porque él mismo se encargaba prácticamente de todo.

Yo no arrendaba músicos, porque todo lo tocaba yo”, explicó.

Además, no necesitaba recurrir a arregladores externos.

Los arreglos también los hacía yo”, agregó.

Ante la pregunta de Chico Pérez sobre si componía, arreglaba, tocaba y autoproducía sus canciones, la respuesta de Valenzuela fue contundente: “Todo”.

Esta faceta de músico integral sería fundamental para entender el camino que tomaría posteriormente, especialmente cuando comenzó a trabajar nuevamente con la televisión.

Eduardo Valenzuela recordó sus inicios como solista en El Cuarto de Música (2026) / Créditos: Instagram @evalenzuelar
Eduardo Valenzuela recordó sus inicios como solista en El Cuarto de Música (2026) / Créditos: Instagram @evalenzuelar

De la OTI a “Échale cemento”

Otro momento importante de su trayectoria llegó con “Chocando paredes”, canción que presentó en el Festival de la OTI en 1987.

Valenzuela recordó que ganó la competencia en Chile y que esperaba que aquel triunfo ayudara a abrir nuevas puertas dentro de la industria discográfica.

Sin embargo, las cosas no ocurrieron como esperaba.

A partir de esa experiencia nació también “Échale cemento”, una canción que funcionó como una suerte de despedida de RCA.

Era donde yo le decía a la RCA, hasta luego. Gracias por todo, por lo que me hicieron”, explicó.

La intención era cerrar una etapa y buscar nuevas oportunidades después del triunfo en la OTI.

El camino hacia “Bellas y audaces”

La siguiente gran conexión entre Eduardo Valenzuela y la televisión se produjo cuando recibió una propuesta para trabajar en la música de “Bellas y audaces”.

El contacto volvió a ser Jaime Román, con quien Valenzuela ya había trabajado anteriormente. Una noche, Román llegó al estudio y le planteó un desafío: crear una canción tomando como referencia un tema original de Sergio Pacelli.

La idea inicial era hacer algo parecido a la canción entregada como referencia, pero Valenzuela decidió intentar crear un tema original.

El problema fue que trabajar bajo presión no era algo habitual para él.

Yo no estoy acostumbrado a trabajar con presión”, reconoció.

Durante horas no consiguió avanzar. Finalmente, decidió cambiar de estrategia: escuchó nuevamente la canción de referencia, identificó sus elementos principales y comenzó a construir su propia propuesta utilizando programación y computadores.

Todo programado en el computador y lo he puesto a play para que sonara”, contó.

Después llegó el momento de grabar la voz junto a Pancho Larraín, antes de mostrar el resultado a Jaime Román.

La respuesta fue positiva y solamente faltaron algunos detalles de producción para terminar la canción.

Así, una nueva etapa comenzó para Eduardo Valenzuela, quien desde sus primeros años como solista fue construyendo un recorrido que cruzó la música, los escenarios y la televisión.

La historia de aquel primer casete, que Scottie Scott llevó casi de manera casual a una oficina, terminó siendo mucho más importante de lo que el propio músico podía imaginar: fue el comienzo de una carrera solista que lo llevaría a convertirse en una figura reconocible de la música de los años 80.

Lo que dejó aquella inesperada oportunidad

La historia que Eduardo Valenzuela compartió en El Cuarto de Música muestra cómo una oportunidad aparentemente pequeña puede terminar cambiando por completo el rumbo de una carrera.

El músico pasó de trabajar en música incidental y mantener sus canciones en un ámbito personal a convertirse en artista nuevo de RCA, grabar discos, presentarse en distintas ciudades y participar en importantes espacios televisivos.

Y aunque el camino no estuvo exento de dificultades, como la resistencia de la compañía a financiar una segunda producción, Valenzuela tenía una característica que terminó siendo determinante: podía encargarse prácticamente de toda su música.

Componía, arreglaba, tocaba y producía sus propias canciones. Una versatilidad que, con el paso de los años, también le permitió moverse con comodidad entre la música popular, los estudios de grabación y la televisión.

Su relato también rescata una época en que un casete podía convertirse en la puerta de entrada a una compañía discográfica y donde una canción podía conectar rápidamente con el público a través de la televisión.

En el caso de Valenzuela, todo comenzó con una copia de sus propias canciones y una persona que decidió escucharla.

Tres claves de la historia

  • ¿Cómo comenzó Eduardo Valenzuela su carrera como solista? 

Su carrera comenzó después de dejar su grupo y mientras trabajaba en música incidental junto a Scottie Scott. Ella escuchó sus canciones y llevó un casete a Jaime Román, quien posteriormente le ofreció un contrato con RCA.

  • ¿Cuál fue una de las canciones más conocidas de Eduardo Valenzuela? 

Uno de sus temas más reconocidos fue “Di papá, Di mamá”, canción que ayudó a que se hiciera conocido como solista desde 1985 y que además arrastra hasta hoy una curiosa confusión sobre su nombre.

  • ¿Qué relación tuvo Eduardo Valenzuela con la música de teleseries?

Antes y después de su etapa como solista, Valenzuela estuvo vinculado a la música para televisión. Participó en música incidental de producciones y posteriormente recibió encargos relacionados con canciones para teleseries, entre ellos el trabajo que dio origen a un tema para “Bellas y audaces”.

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