Juan Sativo recuerda sus inicios en la música y el camino que lo llevó a Tiro de Gracia
En conversación con Cristián "Chico" Pérez en El Cuarto de Música, Juan Sativo recordó los distintos estilos que marcaron su formación musical y repasó los inicios de Tiro de Gracia, desde sus primeras experiencias en el under hasta el éxito de "Chachachá" junto a Los Tetas.
En conversación con Cristián "Chico" Pérez en El Cuarto de Música, Juan Sativo recordó los distintos estilos que marcaron su formación musical y repasó los inicios de Tiro de Gracia, desde sus primeras experiencias en el under hasta el éxito de "Chachachá" junto a Los Tetas.
El músico recordó que su acercamiento a la música comenzó mucho antes de convertirse en uno de los referentes del rap nacional. En su casa y, especialmente, en la de sus abuelos, convivían influencias muy distintas: desde Michael Jackson, Earth, Wind & Fire y Stevie Wonder, hasta Inti-Illimani y Violeta Parra.
Esa diversidad terminó siendo fundamental para construir su identidad artística. Lejos de limitarse a un solo estilo, Juan Sativo explicó que durante su adolescencia escuchó también pop, rock, punk y otras corrientes que terminaron nutriendo su manera de entender la música.
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Juan Sativo y una formación musical sin etiquetas
Durante la conversación, Cristián “Chico” Pérez destacó precisamente la diversidad de las influencias musicales de su invitado, considerando que muchas veces existe la idea de que un artista ligado al hip hop solamente escucha música asociada a ese género.
Para Juan Sativo, la música siempre estuvo por sobre las etiquetas. “Al final la música era música”, explicó el artista al recordar algunos de los sonidos que lo acompañaron durante su juventud.

Entre sus primeras referencias también apareció Juan Antonio Labra, a quien recordó como uno de los grandes artistas nacionales de aquella época. Además, mencionó a Florcita Motuda, cuya propuesta visual y musical también llamó su atención.
“Juan Antonio Labra era uno de los grandes artistas de la época”, recordó, destacando además su capacidad vocal y autoral.
En ese proceso, Juan Sativo fue acumulando influencias que posteriormente terminarían encontrándose con el hip hop. Según explicó, esa formación diversa también le permitió acercarse a públicos que provenían de escenas muy distintas.
El encuentro con el hip hop y los primeros pasos de Tiro de Gracia
El acercamiento de Juan Sativo al hip hop ocurrió cuando tenía aproximadamente 13 años. En ese período comenzó a interesarse por agrupaciones como Panteras Negras y La Pozze Latina, que representaban una expresión ligada a las experiencias y problemáticas de distintos sectores sociales.
El músico recordó que en aquellos años comenzó a participar en encuentros y eventos junto a sus compañeros, desarrollando una escena que todavía estaba lejos de llegar al gran público.
Antes de que existiera definitivamente Tiro de Gracia, hubo otros nombres y proyectos. Entre ellos, Las Vizcachas Rappers, agrupación que formó junto a un compañero de la época.
“En el 92, 93, yo tenía un compañero que se llamaba Gillo Explícito e hicimos una banda que se llamaba Las Vizcachas Rappers”, relató.
Con el tiempo, la agrupación comenzó a presentarse en distintas poblaciones y encuentros, muchas veces a cambio de pequeñas retribuciones. Esa experiencia permitió que el proyecto fuera ganando reconocimiento dentro del circuito underground.
“Íbamos a las poblaciones a tocar por unas piscolitas, por una empanaíta”, recordó entre risas.
El nombre Tiro de Gracia terminó consolidándose en ese contexto. El propio músico contó que también hubo una anécdota escolar que ayudó a que el nombre quedara dando vueltas.

De las poblaciones al escenario nacional
Los primeros años de Tiro de Gracia estuvieron marcados por el trabajo independiente y la circulación por una escena que todavía no tenía el espacio que posteriormente alcanzaría el hip hop.
Juan Sativo recordó que durante esa etapa se grabaron demos como Homo Sapiens y Arma Calibrada, registrados en cassette a comienzos de los años 90.
El proceso fue construyendo paulatinamente una identidad y un público. Sin embargo, uno de los momentos que abrió una nueva puerta ocurrió gracias a su encuentro con Los Tetas.
El músico relató que tuvo la oportunidad de conocer a integrantes de la banda en una presentación junto a Illya Kuryaki and the Valderramas. A partir de ese encuentro, fue invitado al estudio, donde comenzó a gestarse una colaboración que tendría gran impacto.
Así nació “Chachachá”, canción en la que participó junto a Los Tetas y que permitió que su trabajo llegara a una audiencia mucho más amplia.
“Chile, me conoció gracias a este tema”, reconoció Juan Sativo durante la conversación.
Para el artista, aquella colaboración significó además una primera aproximación al circuito más masivo de la música chilena, sin dejar completamente atrás la identidad que había construido junto a Tiro de Gracia.
El salto de Tiro de Gracia al mainstream
La conversación también abordó el momento en que Tiro de Gracia comenzó a despertar el interés de las compañías discográficas.
Cristián “Chico” Pérez planteó que la agrupación tuvo un papel fundamental en abrir las puertas para que el hip hop chileno llegara al mainstream, comenzara a sonar en las radios y alcanzara a públicos que hasta ese momento estaban alejados de este género.
Juan Sativo coincidió con esa mirada y recordó que la llegada de la industria significó también enfrentarse a nuevas exigencias.

“Ahí es donde viene la compañía, donde vienen las entrevistas, donde viene un bagaje de entrevistas que eran bastante pesadas para nosotros”, señaló.
También recordó los viajes y el proceso promocional que acompañó la nueva etapa de la agrupación.
El gran salto llegaría con El Ser Humano, disco publicado en 1997 y construido a partir de un trabajo colectivo en el que participaron distintos músicos y colaboradores.
El Ser Humano: un disco construido entre colaboradores
Para Juan Sativo, El Ser Humano no fue una obra construida únicamente desde su figura, sino un proyecto profundamente colaborativo.
En la conversación mencionó la participación de músicos como Joe Vasconcellos, Pedro Foncea y Kike Neira, además del trabajo de producción y de otros artistas que aportaron distintas capas al sonido del álbum.
“Ser Humano era un disco que fue hecho para ser colaborativo”, explicó.
También destacó especialmente el trabajo de Gonzalo González, conocido como Chalo G, quien tuvo un papel importante durante el proceso de grabación.
“Era casi como un psicólogo para nosotros”, recordó Juan Sativo, valorando la manera en que el músico ayudó a que el grupo pudiera desarrollar y comprender mejor las canciones.
El resultado terminó convirtiéndose en una pieza clave para entender la expansión del hip hop chileno durante los años 90, llevando a Tiro de Gracia desde el circuito underground hasta un público mucho más amplio.
La historia que Juan Sativo compartió en El Cuarto de Música permite así recorrer un camino que comenzó con un adolescente fascinado por sonidos completamente diferentes y que terminó transformándose en uno de los nombres más reconocibles de la música urbana chilena.
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¿Qué influencias musicales marcaron a Juan Sativo durante su adolescencia?
El músico recordó influencias tan diversas como Michael Jackson, Earth, Wind & Fire, Stevie Wonder, Inti-Illimani, Violeta Parra, Juan Antonio Labra y Florcita Motuda, además de sonidos ligados al rock, el punk y el pop.
¿Cómo nació Tiro de Gracia?
Juan Sativo contó que comenzó a participar en proyectos de hip hop a comienzos de los años 90 y que, tras una primera agrupación llamada Las Vizcachas Rappers, el nombre Tiro de Gracia terminó consolidándose mientras participaban en encuentros y eventos en distintas poblaciones.
¿Cómo llegó Tiro de Gracia a grabar El Ser Humano?
Tras años de trabajo en el circuito underground y colaboraciones como “Chachachá” junto a Los Tetas, la agrupación despertó el interés de la industria discográfica. Ese proceso culminó con la grabación de El Ser Humano, álbum de 1997 que contó con la participación de numerosos músicos y colaboradores.