¿A qué se refiere la llamada “Internet de las Cosas”?

Hasta hace pocos años Internet era un recurso mayoritariamente para la conexión de personas. Ahora se conectan más y más artefactos domésticos y públicos. 

 

Hoy existen muchos objetos que utilizamos cotidianamente que tienen la capacidad de conectarse a Internet. A nivel industrial se puede utilizar para mediciones de aire y hasta para controlar una planta industrial completa en modo remoto.

 

Se estima que para el 2022 existirán más de 50.000 millones de objetos y artefactos conectados a Internet. Se configura así una red global de transmisión de datos a través de sensores que le agregan “inteligencia digital” a objetos y artefactos.

Con esta “Internet de las cosas” surge una preocupación por la ciberseguridad. En el año 2019, hubo 2.900 millones de intentos de hackeos, tres veces más que los ocurridos el 2018.

 Internet es una tecnología montada sobre plataformas de última generación. ¿Es realmente segura? ¿Qué datos se recopilan y comparten? ¿Quién tiene acceso a esta información? ¿Quién puede controlar remotamente estos dispositivos?

 

Los mayores desafíos de la “Internet de las cosas” son la seguridad y los efectos en la esfera privada.