Las grandes diferencias entre las abejas nativas y melíferas

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Las abejas, rayas amarillas y negras, la miel. Todos estos conceptos los relacionamos automáticamente cuando hablamos del mundo apícola, pero hay una gran familia de abejas con una gran variedad de especies y características de las que no siempre se habla.

Hay dos tipos de abejas: las melíferas y las nativas. Para entender, las abejas que producen miel son las melíferas y son las que están en panales para producir este producto. El otro gran espectro de las abejas son las nativas, especies que generalmente son oriundas de donde habitan y que, como gran diferencia, no viven en comunidad.

“Las nativas no son sociales, no tienen jerarquización (Reina, obreras, jóvenes) y viven solas” explica, como gran diferencia entre las nativas y las melíferas, Enrique Mejías, bioquímico y Dr. en Ciencias de la Agricultura, quien además se especializa en temas apícolas. “Su estructura también es distinta, su cuerpo es distinto, de otros tamaños y colores. Mucha gente las suele confundir con otros insectos, como moscas”.

Como actividad principal, las nativas polinizan, mientras que las melíferas además de esto producen miel. Esta actividad hace que, por ejemplo, las nativas puedan mantener la diversidad del bosque nativo, tarea importante para preservar la variedad de nuestro ecosistema, dice Mejías.

Como las melíferas producen miel, además del impacto ecológico (que comparten con las nativas) también tienen un impacto económico. La actividad de la miel y su monitoreo consiste en uno de los problemas de las abejas en nuestro país, ya que no hay un buen seguimiento de esta actividad.

Los apicultores conocen sus panales y las comunidades, y generalmente estas realidades contrastan con los datos o cifras oficiales, ya que la medición no es muy buena, explica Mejías. Por otro lado, el gran problema que tienen las nativas hoy en Chile es “la introducción de otras especies que compiten por el alimento”. Mejías además profundiza en que hay ciertas abejas que son muy cercanas en familia, por ende tienen características parecidas y con necesidades casi iguales.

Ambas abejas son muy importantes para el ecosistema, y su preservación y cuidado tiene que ir de la mano de mayor educación y conocimiento general sobre el tema. Así, podemos aportar a su cuidado y el bienestar de nuestro ecosistema.