Columna: "La Casa Blanca ya no es blanca"

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Son muchas las cosas que horrorizan en el Estados Unidos de Hoy, partiendo por el gobernante que está sentado en la Casa Blanca, que ya no es Blanca sino como Negra, peligrosa y amenazante.

El listado de conductas criminales de este show man de la televisión norteamericana, que resultó electo presidente en virtud de un sistema antidemocrático (como es el sistema electoral de Estados Unidos) aún cuando perdió el voto popular por 3 millones de votos, habría volteado a cualquier presidente, incluso en la corrupta historia política de este país.

Trump ha mentido 10.540 veces frente a las cámaras de televisión (le llevan la cuenta).

Ha obstruido la justicia según el informe de un investigador especial (Robert Mueller).

Hay 15 investigaciones en su contra por fraude, corrupción y lavado de dinero.

Hay 25 mujeres que lo han acusado de abuso sexual.

Su abogado personal, Michael Cohen, está en la cárcel por uso de platas de la campaña para pagarle a la porno star con la cual su jefe tuvo un affaire.

Su jefe de campaña, Paul Manafort, está en la cárcel por encubrimiento de una serie de robos, estafas y fraudes del jefe.

Trump ha insultado y degradado a las instituciones de este país, partiendo por la presidencia, las agencias de inteligencia, los militares, el Ministerio de Justicia.

Ha usufructuado de la presidencia haciendo negocios con sus hoteles, resorts y canchas de golf.

Es un racista que acepta el apoyo de los supremacistas blancos, un partido nazi que, por primera vez en su historia, encuentra un espacio para hacer oír su voz. Fuerte, violenta, asesina. Hace unas semanas, uno de sus miembros, luego de impartir propaganda pro Trump a través de los medios, asesinó a sangre fría a 22 personas y dejó heridas a 24 en El Paso, Texas.

Trump tiene a cientos de niños enjaulados en la frontera y está empezando a deportar a niñitos enfermos de cáncer.

En el plano internacional sacó a Estados Unidos del Acuerdo de París, en un momento en que solamente gobernantes locos siguen negando el peligro en que se encuentra el planeta por el sobre calentamiento y el cambio climático.

Terminó el acuerdo que Barak Obama había suscrito con Irán y que permitía a Estados Unidos alzar las sanciones contra ese pueblo a cambio de que Irán no siguiera en su carrera nuclear.

La lista sigue…

Lo único que podría frenar la locura que está llevando a Estados Unidos a un abismo, es la reflexión crítica, la cultura, el arte, que se le diera un espacio a las cabezas pensantes. Y las hay por miles. Escritores, artistas, filósofos, ensayistas, historiadores, dramaturgos, poetas. Pero ¿dónde están? ¿Dónde está la gente que piensa en su país con una mirada de futuro, de compasión, de justicia, de equidad? ¿Quién está haciendo las grandes preguntas? ¿Quién está explicando la diferencia entre lo esencial y lo vulgar y peligroso? ¿Quién le recuerda a la gente que alguna vez hubo al menos la intención de la decencia? ¿Dónde se están debatiendo las diferencias? ¿Quién se está atreviendo a mirar el pasado?

Llevo casi treinta años viviendo en Estados Unidos, un país gigantesco en el cual no hay cómo comunicar a la gente si no es a través de la televisión. Rara vez, en todos estos años, he visto a un escritor formando parte de un panel político, o a un filósofo, mucho menos un pintor o un escultor y ni decir un poeta.

La mayoría del país se ha manifestado en contra de Trump y su gobierno criminal, pero hay un solo dato que es el relevante: más del 40% lo apoya.

Es posible aseverar, entonces, que este pueblo le tiene más miedo a pensar que a pagar impuestos?

(*) Columna de Elizabeth Subercaseaux en Off The Record Online (Octubre 2019). Revisa la revista digital completa en http://offtherecordonline.cl/ y los mejores momentos del programa Off The Record aquí.